Ejercicios literarios, crónicas, miradas a la ciudad, relatos, poesía (de vez en cuando) y todo lo que este aprendiz de escritor produce en el camino a encontrar su propia voz (Al final Borges la encontró a los 70 años)
domingo, agosto 27, 2006
Crónicas de a Pie (Al Chicho)
Empezó vendiendo en la puerta del boliche. Ahora que dicen que es rica, él la busca, para pedirle unos pesos, y el diente de oro lo saca tostando. Las malas lenguas dicen que La Pipa es traficante, aunque pocos saben cómo pedir para que el chocolate se vuelva “polvo blanco” o el chicle, “estaño dulzón”. Sólo ves la cola de autos, su voz metiche piropea changos y el diente de oro saluda a una chica mientras le vende agua para la dieta.
Dicen que robaba chicles y se iba al cerro a fumar con los cuates. Parece que se fue quemando, sus pulmones se tiñeron de verde y sus dientes se perforaron en esa pasta como macilla. La Pipa se farreaba los domingos, con el del radio taxi rojo, de borracha se acordaba de su hijo, le decía que lo quería harto y su diente le lloraba cerveza en el hombro mientras le daba para más chicles. Ahora él lava autos, frente a la iglesia de cemento y Cristo sin cruz. Juega pesca-pesca con el choco vende flores y en la tarde se sienta en la acera a espiar de reojo los calzones sucios de las malabaristas y contarse a sí mismo sus travesuras, mientras abrazándose se mece.
Ha conocido el cartón que le sirve para sentarse y jugar a los abrazos con la choca gitana, esa que La Pipa cuida y nadie sabe por qué. Dice que su cartón se lo ha robado ella para cambiar el pañal a su guagua, detrás del quiosco, mientras lo putea, como si fuera cigüeña voladora, si alas no tengo, sólo te he hecho cosquillas, le ha dicho y se ha reído, luego la choca lo ha sacado tostando.
Caminaba idea y vuelta buscando, con sus kitis reilones, mancha viva en carne viva. Antes que se arranque el cuerpo, lo he visto caminando por los barrios “jai”, ésos que inflan el pecho por sus escaparates y cafés. Hoy ya no están la gitana ni el choco come flores, lo han dejado y él anda escapando de La Pipa, porque si lo encuentra, a sopapos lo va a besar. Ella sigue mala, dice, aunque ahora tiene sombrero de tela fina y tres terrenos, es dueña de edificios en San Miguel cuentan. Le gusta apoyar su cabeza en el vidrio de la peluquería “Glamour” y reírse en el espejo, sacándoles la lengua a las chicas. Loco de mierda, le dicen. Y corre.
Ayer me encontré con él, cuando con mis llantos de almohada caliente caminaba tempranito. Miraba sonsas penas en el piso y me topé con sus zapatos sonrientes. El sol de invierno rebotaba en su frente, estaba arrodillado en mitad de la acera al frente de un café, y sus brazos cruzados dentro de la chompa temblaban con furia. Sereno recitaba algún mantra, algún rosario, quién sabe. Perseguía ángeles, cagando de frío y tistapi, orando en silencio se ha quedado. Nadie lo ha mirado, pocos caminan por estos cafés a las ocho, en silencio sus ojos han pedido y en persignadas compulsivas una lágrima gris le ha bajado.
Me mira y no se acuerda, estos años fumándose la calle lo han golpeado y no dice nada. De pronto el árabe del café con un baldazo de agua fría, como ha perros nos saca de la contemplación. El agua salpicó la culpa y mis zapatos lustrados, el Chicho ha corrido asustado y yo lo he reñido por manchar mi saco.
La Prensa, Domingo 27 de agosto, 2006
lunes, agosto 21, 2006
No escribo
tiembla el pulso en ampollas de furia
Palabras vedadas, tinta seca en bilis
No hay poesía en este grito.
No escribo, seco de angustia
Sin decir nada,
papel en blanco de nausea
Reflejo pálido, burdo lienzo escupe risas
No hay poesía en esta vigilia
No escribo, mudo de cantos
Negro,
pálido,
en tufo a moho,
seco de poemas
jueves, agosto 17, 2006
A dos días...
miércoles, agosto 16, 2006
---Lo más bonito y...."
Niña flaca con lentes, botas en punta, piernas juguetonas en la fila 18 asiento 3, respiros ansiosos, coca cola light. Gordito de ojos de canica fila 17 asiento 4, pupilas saltarinas en el cuello de rubia. La flaca, no intuye el respirar en cada cambio de plano.Los cambios de ritmo no se basan en un guión, están supeditados al lente, a sus desenfoques caprichosos, zooms ansiosos, temblores convulsionantes y cambios de plano más rapidos que mano de mago, luego del mareo inicial, el cerebro se asienta y entra en ritmo.
Música “mi dolor” cómplice, contagia la imagen, se nutre de ella, de su melancolía aglutinante, aplastante, flota, envuelve. Color tenue, azules, grises, sepia. Palidez como en los sueños del personaje que no habla. El puente que vuela y decides nomás cruzarlo con la maleta al hombro. El silencio contundente, la risa egoísta, los sueños de niña migrante, nietos de la dictadura, hijos de la democracia, vacios, opas, melancólicos . Camila, clara, contundente, cuerpo que construye el guión de sus palabras, caminata nocturna, violación anticipada, giro de tuerca, control, ganas de mear, seducción y miedo, miedo en la cara en las manos que quieren comerla a arañazos.
Lluvia en calamina, cerebro mareado, intensidad de imágenes, el auto, el skater, el tobillo con esclava, las narices aplastadas en un beso, mujer de negro en avenida solitaria, nubes, cuerpos tambaleantes, miradas al vacío, ¡que carajo le digo! besos, gritos, masturbación ¿de qué color son tus sueños?.
Más tarde la Ceci. Velas, miradas, dientes de choclo maduro, abrazo, sueños gastados y antiguos, cuencas de la india, cuello vestido de negro, pañoleta y palito chino en el cabello...Frida paceña. Se sienta en el suelo, bebe té, se pone una chamarra de alpinista francesa y me lleva a su proyecto, ese de comerse la cordillera con cámara al casco.
Camina, de la chimenea a la silla, del sillón a mis pies. Me cuenta de "La Fabrica", de que “Lo más bonito” se va a Cannes, de "La llamita" del Bellot que estrenan pronto. Ríe, me encuesta, seductora, hebefrénica, está gorda, se come las uñas. Bruxomana,vegetariana, me lleva al mundo del color, al ritmo de la peli ,desde su voz. “no se que le pasa al sonido del cine a 3,600 metros me dice”, sutil excusa, en sus labios, desde su magia, es tolerable. Me habla del color, del ritmo de la peli, del guión improvisado, del cadáver exquisitoa lo cochabambino en 35 mm . “Volvela a ver me dice, llevá zanahorias, córtalas en pedacitos, y cómelas de a poquito, el color y la imagen serán diferentes, sólo en el 6 de agosto se puede. Disculpá una pregunta antes de irte ¿cuántos bostezos tuviste en el cine?
http://www.mostbeautifulfilm.com/
martes, agosto 15, 2006
Kill Gil.....
Les paso un extracto de una entrevista del Clarin, para la nota completa pinchen acá: http://www.clarin.com/diario/2006/08/11/espectaculos/c-01250417.htm
Aparece Charly, se sienta en el sofá, no pronuncia palabra y, sobre el cartón de la tapa de un viejo long play, escribe: "Dicen que estoy loco, haga lo que haga". Tan en silencio como llegó, se levanta y vuelve a la habitación y a sus instrumentos. La frase, que escribió con un marcador negro de trazo grueso, no es de él. Es el primer verso del "Watching the Wheels" ("Mirando las ruedas"), del disco "Doble fantasía" de John Lennon. Esta versión de "Mirando las ruedas", que será parte del nuevo disco y que repite obsesivamente, es en realidad una recreación. Empieza con un charango y la música de "El cóndor pasa", versión Simon & Garfunkel. La canta parte en inglés y parte en español, y también alterna la traducción literal con versos de su cosecha. -
Hablá vos de tu disco. -
Se llama "Kill Gil" y, entre paréntesis, "un disco que se ve". Pretende ser un disco que uno pone en DVD, pero sin ser DVD, porque no tiene 5.1. Solamente usaría el sistema DVD para que en la pantalla aparezcan las letras en varios idiomas, para que se pueda leer lo que yo canto. Algunas canciones las canto en inglés y otras en castellano. Digamos, lo que se ve en la pantalla sería un licuado de imágenes que tengo hace mil años en la cabeza, todas ellas con el menor respeto hacia el cine.
- Mientras la mayoría de los músicos sacan un disco, lo promocionan con un par de conciertos, salen de gira y luego se tiran a retozar, García toca y toca todo el tiempo. En su casa, en casa de otro, en bares minúsculos, en teatros, en estadios. No puede parar. Y ahora que tiene el teclado y la guitarra, los instrumentos funcionan como un imán que lo atrae irremediablemente. Entonces para de hablar abruptamente y toca. Y canta uno de los temas de "Kill Gil". Lo canta entero, pero aquí va una parte de la letra, porque no cabe deschavarla entera:
"Cerrando la cortina mantenemos la ilusión
Y cada vez que el canillita trae noticias del final
parece figurar que sólo por amor nadie vende diarios"
Seguimos hablando del disco.
-Empieza con la flauta de Kung Fu (en realidad, la del personaje de Davida Carradine en "Kill Bill II", de Quentin Tarantino). Es en la parte que le cuenta a la chica (Uma Thurman), que hace no sé cuantos años, en China, un monje estaba contemplando algo. Y pasó otro monje que ni lo saludó. Entonces, el que estaba contemplando terminó matando como a cincuenta monjes. La primera "Kill Bill" me causó gracia, y pensé en hacer algo mejor que Tarantino. Pero no una película, porque me di cuenta de que no me gusta filmarlas.
La música es mover cosas. Y según religiones como la católica, puede derribar muros. Y algunas notas te pueden hacer vomitar. "Kill Gil" vendría a ser un poco la forma de eliminar giles por un lenguaje que no conocen: la música, el sonido. Mirá lo que está pasando ahora con lo que se supone que es música. Los ringtones, men. Imaginate, yo prefiero un ruido a un ringtone. La música afecta como te afecta ver el holocausto. Lo que pasa es que no te das cuenta, porque no le das pelota. Pero los animales no son así. Estoy investigando para hacer música debajo del agua. Si sumergís la música que componés en el aire, suena totalmente distorsionada, es otra cosa... pero llega más lejos. Yo quiero alertar a través de las sensaciones que provoca mi música y el acompañamiento literario que tienen. Me gustaría que, al que la escucha, se le abra esa puerta que tiene diseñada, y que no usa.
-¿Qué característica tiene la música de "Kill Gil" que te hacepensar que podés lograr eso? -
Este disco está en la, que es el tono universal. Y creo que tiene que ver con que uno se siente bien cuando está en un lugar donde las cosas ronrronean a su gusto. Ahora se le da una gran importancia al olfato, al gusto, al look de un plato de comida. Pero al oído, por suerte para mí, nadie le da bola. Esa es una ventaja que yo tengo, y que quiero usar de la mejor manera, para avivar giles.
-Lo de mezclar letras en castellano y en inglés, ¿que intención persigue?
-Estuve en los premios Grammy latinos y me dio vergüenza. Me pareció que tratan al latino como si fueran la puerta de servicio. Pero como hay millones de mexicanos y de colombianos y de bla bla en Los Angeles, les dan premios. Pero el rock no tiene nada que ver con eso. Yo quiero competir con los Rolling Stones. Eso es rock. Y el rock nacional... Nació con Los Gatos, después vino Almendra, Manal y al final apareció Sui Generis, que fue el que sacó el corcho y logró que explotara todo.
De ahí en más, lo que pasó y sigue pasando es un delirio. Latin no more. Compará los grupos que te nombré con los que tocan ahora. Frena la charla, y se pone a tocar en la guitarra un nuevo rock en el que la letra, entre otras cosas, repite obsesivamente: Yo quiero, yo quiero, yo quiero tu corazón yo quiero
¿Cuáles son hoy tus enemigos? Se queda pensando y demora en contestar. Hasta que se larga: -Mi familia, mis amigos y los productores, en ese orden .
-¿Tu familia es tu principal enemigo? -
A mí me internaron dos veces. Me pegaron, me inyectaron de todo, me hicieron mierda. Eso lo hace un enemigo, y mi vieja fue la que aceptó y promovió todo. Entonces, qué querés que te diga, men. Yo elegí una vida y ellos no me dejan vivirla. Cualquiera deja la cocaína. Dice chau, y listo. Pero no es una cuestión de droga. La persecución viene de antes. En la dictadura, por ejemplo. Yo era izquierdista y para ellos estaba mal. Estuve en el Partido Comunista Revolucionario y no se lo bancaban. Todo esto es persecución y viene de lejos. Son cosas que no se olvidan, que no se perdonan, que te marcan, y te marcan mal. Los que me persiguen son enemigos. Pero, bueno, soy la prueba de que esta vida es posible.
-¿Y tu hijo? -El ya dijo que me ama.
-¿Cómo se entiende que tus amigos sean también enemigos?
-Es que ahora ya no se usan uniformes, todos andan camuflados, no sabés quién es quién. Tengo amigos, o algo que se podría llamar así. Pero... Mirá, para mí, lo mejor es el fan, no porque te idolatra, sino porque te acepta tal cual sos. Lo de los productores no necesita explicación. El ya la resumió hace mucho en una frase. "El auto de los productores está tapizado con la piel de los músicos".
Tiempo de volver a tocar un tema. Una balada bien García. Empieza:
Hey, hey no me mires desde el puente
hey, ya volverás a mí hey,
nuestro amor es diferente hey,
ya volverás a mí
Frena abruptamente, y en tono confesional, serio, dice: "Este disco está entre 'Clics modernos' y 'La hija de la lágrima'". Hay que interpretarlo como que tiene la convicción de que está por sacar algo de su mejor cosecha. Cuenta que uno de los temas lo hizo para el padre. Se llama "Mundo B", cuyo primer verso es:
"El es un hombre que hizo bien"
Ya son casi las cuatro de la madrugada. Sigue la charla y sigue la música. En broma o en serio, quién lo sabe, tira: "Me voy a morir este año".
-¿Pensás tirarte de un piso 30?
-No, eso no fue para matarme. Cuando era chiquito tenía una pileta, y ponía una escalera en el borde para tirarme desde lo más alto. También me zambullía desde un molino de viento a un tanque australiano. Tengo mucha práctica en eso. En Mendoza no me quise matar. No te confundas, sé lo que hago, no soy un boludo.
lunes, agosto 14, 2006
Al Jaime...vivir no es necesario, navegar es necesario
Recuerdo los 10 años de tu muerte, el homenaje era pequeño y sentido, unos amigos habían puesto en escena un fragmento de una de tus piezas teatrales, publicado en la revista hipotesis. Estaban los de siempre, los pocos de siempre.
Recuerdo el año de tu muerte, había empezado a leer el Felipe el cuál estaba celosamente resguardado en la bibliotéca de un tío falangista, el mismo que te invitó a una de esas guitarreadas desafinadas a las que los viejos me obligaban a ir por que no tenían con quien dejarme. Recuerdo de reojo la imagen de tu rasputinesca barba y tus lentes, reflejandome en esos mis 13 años.
Veínte años después de tu noche, camino las calles de una La Paz más caótica que la que conociste, y me quedo a la madrugada en la recurrente charla sobre tus versos, en una de esas bodegas post modernas de hoy.
Un seco de agua de sal a tu nombre, con júbilo a tu muerte tan viva y este poema que por ahí duerme a tu nombre.
Sombra del poeta, en humedad cansina
palabras secas que al tacto brotan
líneas vivas en el beber del viento
Sombra de bodega, éter oscuro
te mantengo quieta en mis silencios
te resguardo pura en mil venenos
Línea de la pluma dura del escriba
bisturí que anuda con soltura la noche
vida en cada espacio de pared y huerto
vida en cada cuerpo de ciudad y altura
Imagen de desvelos en pupilas secas
palabras que mueren el tacto a su memoria
solemnidad acompañada,
paseante de mesas y palpitos colgados
Noche, distancia recorrida
devuelve a la ciudad su angustia
Devela sus caricias en fosa dura
ciudad de cobre, mestiza y lluvia
piel que encumbra cada rasgo crudo.
domingo, agosto 13, 2006
Crónicas de a Pie (Crónica de un Libro Libre)
Volvió a ocurrir, esta vez fue el 6 de Agosto, cuando todo el mundo andaba pensando en la Constituyente y en el discurso del Presidente, uno que otro raro intentó llenar la ciudad de libros, regalar alguno, así lindo, así viejito. Volvió a pasar pero esta vez no me tocó, sólo recordé la vez que volé. Guardaba empolvado y tranquilo unos poemas de la Yolanda, acariciando a las arañas y piojitos del desván, jugando a las escondidas con algún cuento negro del Cerruto. No tenía idea, de donde iba, la verdad no tenía idea.
Recuerdo cuando salí de casa, hace más de diez meses, me dolió cada página, me rompí hasta la última letra, después que confiado me lancé a volar ese domingo y sólo recibí un duro porrazo en una banca de El Prado y esperé y esperé por horas hasta que él llegó y culposamente me guardo en su caja. Salí temprano aquel día, de mi estante de venesta crocante y mecedora, listo a conocer otros ojos, mirar otros cuerpos. Pasé toda la noche pintando mis letras de un negro vivo, peinando con paciencia cada estrofa, bañándome en la poesía, de otros libros, recogiendo todos los mensajes que pude para llevarlos a volar por mi ciudad.
Hoy me hace frío, los versos de la calle no son dulces, estoy rodeado de poemas secos y rojos, de esos que pinchan y empañan mis elaborados cuartetos. Mis hojas agarraron un amarillo de invierno, más duro más real. Hoy tengo la piel partida y mis letras se acostumbraron al humo de la yerba y el aroma del thiner. Tengo hambre, tengo ganas de reír, pero estoy en esta caja, lejos del tufo del Sáenz, las miradas de La Maga, del loco del Girondo, lejos e impregnado de betún.
Esto de volar no era como pensaba, él me tiente gran parte del día en un cajón, pero estoy libre. Me gusta, sobre todo el sol del mediodía, cuando sus manos en betún me cargan de ternura y calientan mis páginas. Le cuesta aún caminar por mis letras, piensa que son espinas y se avergüenza, mi poesía trata de decirle que se quite el pasamontañas, que vuele a otros vientos y sólo mira con ojos secos, es inevitable, el frío y la bronca no conocen de bálsamos endecasílabos.
jueves, agosto 10, 2006
martes, agosto 08, 2006
Estas paredes.......
Redes de seda, de esa babosa, tranparente, que puebla cornisas vigila mis púpilas mudas y turbias. Mantis de hilo rodando por el piso y una enredadera rebelde partiendo la pared, me gritan que el tiempo no ha muerto. Aromas grises juegan con mi espalda, en cloaca de vómito, esa que parece salir del inodoro cada vez que vuelvo a pensarla .
Flashes, de accidentes, arañazos, mordiscos, patadas, gritos y flemas, vuelan crepusculares por las paredes, tinta negra sin embargo muerde cada espacio. Me refugio en un estertor mustió que se tiñe de miel cuando mi memoria celebra el ansia de sus besos.
El maligno mojó sus garras en las paredes llenas de moho de este puerco puerto. Lo sé y no me angustia, sus legiones rieron en su casquibana faz que hoy por hoy sólo devuelve el eco de antiguos agravios.
Si, los demonios de las paredes tienen los pies secos y vomitan gritos y a mi que mierda me importa, es mi techo y sobre sus despojos levantaré mi historia.
martes, agosto 01, 2006
XLVIII
lunes, julio 31, 2006
Crónicas de a Pie (260)
El viaje ha empezado, orejones abstenerse, sensibles no quejarse. Las curvas son necesarias, la carrera es por pasajeros, así que hay que parar nomás para levantar y ganarlo al 230.Cholita paceña, blusa naranja y saquito verde, con trenzas baila kullawa, acompaña su agudo grito que vocea la ruta a cuanta persona, árbol, perro y charco se encuentra en el camino. Es su función, no se cuestiona al Jefe, hay que vocear para recibir.
Habrá que saber de dónde viene la afición del conductor con el canario aquel de la Warner Brothers, con el Piolín que en diferentes posiciones decora el panel. Cuento quince diferentes, mientras un koala, pegado al vidrio con saliva cervecera, baila chocho una cuequita paceña.La gente mira, en silencio sabatino, las bolsas de mercado vacías me muestran su boca hambrienta y la gorra Mike del amigo de pupilas rojas no me saluda.
En silencio siguen el viaje, mirando de reojo mi mano peleando con la libreta en que escribo. La caja de cambios tiene un coqueto abrigo de piel gris con mechones colgando y su cabeza brillosa, muestra una abeja disecada dentro de la bola de vidrio, las alas bien separadas y los ojos apuntando siempre al norte. A la izquierda, debajo de la llave cuelga la cortaplumas pela-naranja que se mece ahora al ritmo de una saya.
La amiga voceadora acaba de colgar el celular y dar las instrucciones a su changa para el chairo del medio día y el jalón de orejas al chango para que haga sus tareas. Vuelve al trabajo, a la presión del Jefe que la mira de reojo por el retrovisor, ése que tiene dos dálmatas sonrientes pegados del espejo y que escoltan risueños a un Cristo con el corazón en la mano. Cada diez cuadras baja la tarifa y le gusta jugar de rato en rato con las hojas de los árboles.
Tres bombillas verdes colocadas paralelamente de manera equidistante salen de unos circulitos de goma y forman un cómodo respaldar de sillón para un letrero de cartulina negra, ése que de un lado dice UMSA y del otro CHASQUIPAMPA.
Ya por la gruta, voy pensando en la síntesis paceña de este minibús blanco que en sus esquinas lleva y trae vidas, y se ríen de su copia roja, ésa de la Corte. ¡Pasajes se van alistando, sueltito nomás!, el grito agudo me trae a la realidad y me deja una sentencia de vida y me deja pensando en la importancia de pagar a tiempo las deudas, de planificar los recursos con que se cuenta antes de iniciar un viaje, de que los avisos llegan nomás, cuando la voceadora inminente de tu vida, te anuncia el final de algún trayecto.
Le pago, me mira de reojo, entre cada bamboleo de trenza, con pupila de uva sonriente, mientras el viento de la ventana va dibujando la ruta en sus mejillas de piel joven en lija, que no piensan en Nivea y que empeñadas al viento no entienden esa frase gringa de que los cuarenta son los treinta de este siglo, ésa que escuche ahí entre risas en dos mujeres de botox en cachete antes de subirme al 260.
La Prensa, 30 de Julio 2006
lunes, julio 24, 2006
El Clan.....Chaqueo y Desiree......
Tanto tiempo esperaste para lanzar tu peli y te mandas una obra mediocre de esas que presentan los alumnos de taller de cine. La idea interesante, el guión bien no más, la escenografía limitada, mucha venesta y paredes de cartón.
Lo mejor....la actuación de la changuita hija del milico, tiene potencial, la actuación de la gorda amante patética, peor que actriz de Thalia Producciones, sobreactuada con mocos de resfrío en vez de llanto. La Carolina Zabala, ahora Zaa, le puso feeling y chispa a su papel...
Dice que Desirree (¿así se escribe? quedó entre las 10 mejores) lo que le dió el derecho a mostrarse en traje de baño, aunque no le dió parece el discurso para llegar a las cinco. En este siglo, todavía la mujer disfruta el circo de venderse como mercaencia, anoche no habia camellos por que cambiarlas, pero sí un panel de idiotas y ex misses que votaron y evaluaron el bisturí de algún cirugano y el supuesto estandard de belleza occidental.
Desiree, volverá contenta al haber quedado entre las 10 mejores piezas de carne femenína y la recibiran con pompas en Viru Viru, le haran un churrasquito con la comparsa y el cortejo actual, se comprará una camisa nueva para llevarla a pasear.
¿Cómo buscar igualdad de genero, respeto a la diversidad cultural asi?
miércoles, julio 19, 2006
A tu fuego...(¿cómo escribirte por encargo?)
Recuerdo el primer encuentro con tu imagen, acariciada por las persianas de mi pecera. Tu silueta era frágil, aunque con una firmeza nunca vista, con una mirada de carbón encendido entibiando el pasillo. En esa evocación, vuelvo al golpeteo tibio de yemas que te dibujan con palabras y George Harrison en el parlante, me dice eso de Something in the way she moves, attract me likes no other… . Entonces de golpe nace este texto, con aires de crónica, de prosa, de pretensiones de lienzo, para volverse un juego de asociación libre, donde el personaje, ese que tanto te gusta y a la vez detestas, se desvanece y deja lugar al escriba del inconsciente.
Vuelvo a pensar en el ofrecimiento de dibujarte en una historia, ese que te hice mirando la luna mordida de invierno, arrogante incluso aventuré los tres capítulos de la historia. Vuelvo a la ruleta de palabras a tu nombre, esa que me rescata de vivir cristalizado en una realidad que rompe y no me gusta. Vos dirías tú ponés las palabra y yo el dibujo, aunque lo más probable es que no dirías nada, te quedarías en esa larga línea punteadas de tus pupilas a mis poros, celebrando eso de a tu lado no se que carajo pasa, solo me siento confortable numb, el resto…¿acaso importa el resto?.
Entonces nuevamente llega ese efecto extraño, el juego de luces que te produce el fuego y hace que tus venas latan, tibias. Me seduce, de forma salada, el hervor de tu sangre, ahí en tus brazos, allá en tu cuello firme, ese que lo rompes cada vez que quieres, o que escuchas algo que mueve las cosas que te gusta dejar bien sepultadas. Ocurre que te escucho, por la ebullición mágica de las flamas, por el bailoteo de duendes verdes de la chimenea a tus pulmones y me conecto con tu sombra, contorno inerte que te devuelve el fuego, ese que no se toca, pero que regala sonrisas adormecidas por el humo, aquel que viene en latita de te jazmín y que tanto nos gusta.
Ahí te retengo, en la flexión de bisagras tibias, esa que te otorga la posición exacta entre el arco de la espalda, las caderas y la leña; surges violenta, con ese aire de conjuro, con la firmeza que por estos días falta en mi presente. Me permites ser testigo de tu mantra, de como Eros te abraza en ese baile seco, tan tuyo, tan rojo y que surge en tus mejillas, como soles que latiendo se pierden en el ritmo de la música, dando paso al coqueteo estéril de tu cabello con las velas.
Te devuelvo, a esta realidad, de aires secos y bleu de mer en nuestro cielo ansioso de verano y creo palpar el calor de tu cuello, ese que se enterca con frecuencia, que juega a nuditos de marinero en su tensión y que habla lo que prefieres callar. Es en este instante, tan real que recuerdo tu aire de pitonisa acariciando de puntillas a la Velvet Underground, con saudade de romances de antaño, de líneas blancas en el vidrio y macoña en la playa.
Lo real, no es como lo imaginás, dijiste alguna tarde por ese portal irreal que te tiene colgada a mi pantalla y sin embargo te confieso que al verte de carne y hueso, me lanza un guiño tu silueta de musa adormilada y es inevitable no querer hacer puerto de tiempo en tiempo en tu alfombra. Dijiste también eso de que soy un libro abierto y que conocemos a las personas en el momento exacto; me cago de risa al recordar todo el tiempo que llené mis pulmones de cabalas y azares cósmicos, mientras Caetano canta..”non poso falar” en los parlantes.
De pronto me sacas con una llamada, de este jueguito de diván eléctrico y te entrego las coordenadas túristicas. Cuelgo y detengo el juego de pensarte con Burka, con un perfil de poros fríos, ahí con gotitas de jarrito arañando tu piel. Espanto tu cuerpo rebotando en esa camioneta azul y crece la evocación de tu imagen leyendo mis historias paceñas, así con ese arrastrar de erres tan cortaziano que te da los genes parisiens. Es acá que un sorbo de la maga, llena mi taza con reminiscencias a la rue du Cherche y le pongo tu nombre a esa otra flaca y te evoco en eso regalar cáscaras de plátano cual si fueran flores, en el coleccionar lánitas y piedras con la memoria perdida.
Sin embargo lo simple ha hablado, lo real muerde los sueños más que la magia las palabras, la maga está muerta y sólo quedan tus tonos líneales al otro lado. Lo práctico está dado, aunque luego en la despedida tu voz descienda en melodías tenues, lame versos, prende chispas .
Se que mirarte jugando con leña es invadir tu ritual y mandala y soy simplemente espectador de tu historia en estas tierras; para ser honesto, es tu fuego el que nace en palabras luego. Reina del fuego, te dije, en un arranque, de esos en que tu risa era más que cualquier presente, en que tu aura lo envolvía todo, cuando el algodón verde latía en tu pecho, mientras jugabas con el Jazz y Nina Simone arañaba mi inconciencia con esa versión tan Missisipi de ne me quitte pas, y tu te balanceabas serena, en la vigilia del fuego, desbordando palabras en los ojos, ronroneando gatunamente que escriba este texto.
Acá me tenés flaca, meses después de ese palpitar que produjo el Deja vu de mirarte por primera vez tomando la ensalada por asalto. Acá te retengo, clara y humana en mi fragilidad diaria, en este ficcionar el presente, con un alter ego de Croto o de Sade, al final poco importa cuando todavía me miro en tu fuego y me entrego a disolver nostalgias en el vino.
De tiempo en tiempo, un abrazo, un tacto serán importantes, para seguir calentando mis palabras en tu fuego, por hoy, la verdad no tengo ni puta idea de cómo celebrar tu reinado del fuego, aquel de la corona de versos que un sábado te dejé y que hoy late en tu sien y te da jaqueca.
Al final, talvez no quiero escribirte por encargo, tal vez prefiera la ironía pulsional, lo voyeur de verte con palabras y sentir a tu lado como tus pupilas besan el fuego, mientras tu silueta regala calor por ese salón hoy por hoy tan etno, tan pluricultural como tu sangre. Por el momento esta sal en mis ojos quiere un silencio acompasado, cierto tipo de tibieza en mi espalda, mientras juego con la leña, el fuego. Por estos días ando reclamando silencios quedos, esos que se sostienen mutuamente sin demandas, ni reproches, sin artificios ni lujos, simples, cargados de grosellas.
Al final sos la reina del fuego, esa posición fue dada por mis labios y a cambio me robaste la forma de sentir el tango, de leer poesía y sobre todo de calentar mis huesos en el frío, ¿era una por otra no? aunque nunca hubiera existido pacto previo. En todo caso, siempre podrás robarte el fuego, por último sos dueña de tu flama y podés hacer lo que querrás con la leña, ¿o no?.
lunes, julio 17, 2006
Crónicas de a Pie (Varada en La Paz)
Conoció el yungueñito en aquel refugio para zombies y le encanta; las monedas del semáforo de la plaza Abaroa le dan para fideo, salsa de tomate y cóctel. Aquella noche, conjuraba el frío paceño mordiendo, como doberman, el puño de su chompa —sweter, diría ella—. Detrás de esas medias verdes, muy a lo guasón, y sus tenis rojos, se escondía una mirada que antes soñaba con comerse Sud América por tierra y, hoy por hoy, busca solamente unos pesos para seguir en pie. En aquel encuentro, era muy clara, muy líquida y cristalina para esta ciudad.
Un par de cejas gruesas, una sonrisa balanceando en su voz grave y mil pulseras en la muñeca son su carta de presentación. Veinte años, clase media, muy estilo Mafalda, de viejo que trabaja doce horas diarias, de sol a luna, para pagar la vacación familiar. Viajó a dedo, a conocer el país de los cambios, de los ideales de trasnoche.
Lo último que supieron era que se iba a Salta donde su prima. Llegó a Villazón en abril, con cien pesos argentinos y doscientos bolivianos para el bus, y la mochila cargada de hilos de esperanza. El cuento del tío es invento nuestro, los bolitas son un poco lentos así que no pasa nada, se dijo. Comió una milanesa en un boliche y en dos segundos le robaron pasaporte, hilos, agujas y todo.
La miro de reojo desde la esquina de la plaza, pasa el sombrero, recoge las monedas y se muerde la bronca porque unos malabaristas colombianos usan su sonrisa en diente rebelde. Necesita plata, ahorrar para volver a casa, al mar, ya que con esto del sol paceño, su piel de leche se está partiendo en mil.
Me contó esa noche su bronca con los paisas que se acaban la plata juntada en esa droga llamada Cristal, que también llegó a La Paz. Hace algo de teatro y escribe, le gusta mucho Girondo, lo leyó en el cole, dice que le cae mal La Maga de Rayuela porque le robó todas las ideas y eso de coleccionar lanitas. Quiere hacer cine, me confesó que La Paz le da frío, que la gente es malhumorada y tiene fiaca de todo, hasta de mirar con esperanza a su propio país.
Me miró y me dijo: Viste, acá me tenés, varada en La Paz, sin un mango, me gusta La Paz, pero el Cusco sigue pendiente y luego veré qué pasa, ¿pibe, no tenés unas monedas?. Me había puesto un jean sucio en aquel encuentro y traía una mirada roja y sequedad de cebada en el pecho; tomamos una jarra, intercambiamos miradas, no historias, ella volvió al semáforo, ¿yo? a lo de siempre.
Tres meses después, bajo en taxi por la Sánchez Lima, con aires de cambio en mi vida, con nostalgias y melancolías viejas volviendo a tocar la puerta. Me detiene el semáforo de la plaza, entre malabares y tragafuegos, la reconozco, sus ojos hoy perdieron algo, están inyectados de humo verde y sus mejillas partidas me sonríen. En lo que tarda en cambiar el semáforo escucho: ¿Caballero, no tendrá unas monedas?
La Prensa, 16 de Julio, 2006
viernes, julio 14, 2006
Cristalizado....(Partir c’est mourrir un peu)
Cristalizado.
Mirar de fuera, vigilia necesaria
Asegurando los pies en un cuadradito de cemento
Cristalizado, en mute, con el llanto en off,
Negra nuevamente la espera, el conteo estéril de horas
Añoranzas secas, eco tieso, sin retorno
jueves, julio 13, 2006
327
miércoles, julio 12, 2006
Magic glue please!
Nuevo ciclo
viernes, julio 07, 2006
Rodeado por la noche
Despues de 556 días de haber recuperado, por efecto de la ley, el derecho de mi hija y mío a vernos, hoy fuerzas negras amenazan con separarnos de nuevo.
Es este el momento que la fortaleza debe salir del amor hacía ella, el momento que no puedo permitirme arrastras los pies con llanto y fracaso. Sé, lo tengo claro tengo que luchar, debo pelear, una vez más demostrar que no es una locura que mi hija estará mejor a mi lado. Aunque la ley no lo crea, aunque el machismo de esta sociedad, sin equidad de genero, juegue en mi contra, volveré a pelear.
Se que el cambio puede ser oportunidad, pero no me digan que sea más optimista, que vea lo bueno, no me digan, por que al menos hoy en este instante, tengo derecho a la tristeza, tengo derecho a ser rodeado por la noche. Mañana tendré fuerzas lo sé, de momento estoy hecho mierda. Al final para esto es el blogg también no...
Es cierto que hoy duerme tu esperanza
que en más de una noche lloras por embrujos
mientras me anticipo al juego y la risa
Es cierto el futuro de noche oscura
lejano día, en que tu miel y lluvia,
reclaman mojados, volver a ser parque,
caballo en la almohada, caricia de ombligo
Serán esos días igual que los otros
mi palabra de espera quien reclame clara
en mil líneas de verso y espuma
Serán, ten certeza, mientras vida corra
mis manos, mi vida, tuyas niña mía.
jueves, julio 06, 2006
.............
lunes, julio 03, 2006
Crónicas de a Pie (Café Complot)
Estoy en el Café Complot, el fantasma de Don Juan, respira con una brisa seca detrás mi hombro ¿Qué pensaría hoy de las teles colgadas transmitiendo TNT, mientras las fotos de La Paz, tratan de rescatar algo de antaño?. Había que venir a este lugar, así de noche, con libro al brazo, a escuchar que tienen que decir los espectros del 52, las palabras de aquella muerte que no muere, ahora que el nacionalismo del siglo XXI, se pinta de matices retro y el estado quiere engordar.
Exploro las miradas y me acogen paceños de bufanda y sombrero sobrevivientes en este lugar. Espero la taza de café y mi mirada se detiene en un caballero de lentes y brazo derecho ortopédico., tiene guante, para calentar la madera y su mano izquierda llena un crucigrama, es de frente amplia y el azar le dejo la mano que sujeta la pluma libre.
El techo sostiene una nube liviana y el aroma a tabaco negro todavía se abre campo entre perfumes Yanbal. El café ya no se destila en esa maquina roja con pinta de tractor, pero su sabor fuerte todavía acompaña las voces rumiantes de La Paz. Siento los latidos de la ciudad en pleno Obelisco y me pregunto si esta nube sostiene el aura de emblemáticos personajes del pasado, de esos que acalorados complotaron y fueron trazando la política del país.
Había que venir antes del domingo, a escuchar el eco de los que en sus puños delinearon la semilla de los cambios. Había que venir, a sentir el aroma trasnochado de nacionalismo en estas mesas y escribir, como presagio y conjuro, para entender el presente desde la memoria de la historia.
Los muertos pueblan estas mesas y convoco su palabra, tratando de escucharlos entre celulares y aromas light. El olor a complot del 45 ha mutado, la palabra revolución hoy tiene tintes desgastados. El piso con machimbre nuevo no esconde los arañazos de mocasines derechistas que se refugiaron al fondo, ni la lucha por democracia de los que hablaban bajito entre faroles con pinta de micrófono, cuando nuestro Obelisco usaba bigotes y gorra igual que él de Buenos Aires.
Este café es un hueco en la arteria paceña, una nube de tabaco que tranca su sangre y su pulso se siente en aquellos que velan siete sillas, respetando el silencio de quienes no están para el pucho y complot. Escucho las voces de la ciudad, esas del pasado, del aire desolado de otros inviernos y me mira Don Pepe, hombre de imagen de notario que se ha quedado solo. Su labio inferior se ha cristalizado en una mueca de mascara de moreno, me e ignora, luego se levanta y ceremoniosamente se va. La mesa queda vacía, sin la sombra de los espectros del pasado. Una entrevista al líder de antaño, sería necesaria, para ver que dice hoy que los constituyentes se venden como candidatos a alcalde pinta plazas.
Este lugar seguirá complotando, aunque no se si por cuanto tiempo sus fantasmas calentarán estas sillas. De momento saldré a esperar tiempos mejores para los que vengan e intuyendo la silueta del Illimani al final de la Camacho que todavía sigue con nieve.
La Prensa 2, Julio 2006
jueves, junio 29, 2006
Al final de cuentas...
Al final de cuentas, en este lugar uno puedo hacer lo que quiera y de manera deliberada ponerse en evidencia, dar mensajes entre líneas, entre versos a musas de otros aires o tambíen develar los fantasmas y los muertos propios, mostrando hasta la última carta del mazo.
Al final de cuentas, este es un lugar en el que puedo hablar o simplemente no decir nada o por último recurrir como no lo hago muy seguido a la palabra de otros, a sus imágenes, a su poesía para decir lo que pasa con esto de estar vivo.
Al final de cuentas, habra que dejar de escribir para empezar a vivir, o seguir viviendo para poder escribir, cruel paradoja esta del poeta, que no puede dejar de ser palabra y prefiere el mundo que construye con ladrillos de verso al que pisa y, lo más duro, por más que lo trata no puede dejar de beber la vida.
Los dejo con Octavio Paz que dice en sus palabras lo que hoy mi pluma calla
Octavio Paz
Decir- Hacer
A Roman Jakobson
Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.
martes, junio 27, 2006
Match Point (La moral relativa)

Anoche ví la última peli de Woody Allen y la verdad me encanto, es una de esas pelis en las que el guión te mantiene clavado al asiento y juega con los personajes con intensidad. Una de esas pelis que te muestra que no es necesario ver tetas o sangre a montones para mover emociones.
“Match Point” (http://www.matchpoint.dreamworks.com/main.html) es un drama sobre ambición y obsesión, de seducción de la riqueza y la disonante relación entre el amor y la pasión. La historia revela la gran parte que la suerte juega en los eventos de nuestra vida, menos de lo que pensamos está en realidad bajo nuestro control" .
De tiempo vi un Woody Allen fresco y Scarlet Johanson simplemente ¡magnifique!
lunes, junio 26, 2006
Duendes San Juaninos
Cristina y los subterraneos, cantando eso de los mil pedazos cayendo por la habitación, de no querer volver del lado salvaje, evocando a Lou Reed. Ella con los ojos rojos de humo y con los pulmones temerosos y cancerígenos, me mira desde su absurdo y seductor silencio y me dice que la poesia desde hoy tendrá sólo mi nombre.
Morenada en los parlantes y concurso de tangas, la flaca mostrando que se rasuró y tiene un osito en su tanga celeste, ella, indicando que no se puso ninguna.
El gringo todo adormecido por el dulce de Tiquipaya, ahi, eclipsado por el fuego, mientras ella lo marea mostrándole como su ego, se ahoga en una copa de vodka con Red Bull
Yo, solamente floto en esta nube adormecida y voy sintiendo el sabor a huesos de su piel perdiendose en un abrazo mio. Sus manos que se mueren por trenzarse a las mías y sus neuronas tibias que se niegan a este baile horizontal, por eso de ¿cómo carajo hacemos para seguir siendo amigos, después?.
Luego, con el cielo amarillo, el teclado de aquel de mandibulas adormiladas y pupilas gritonas, juega con el blues paceño y el tango y nos congrega al ritual Say no More en las teclas.
Escucho los acordes del teclado evocando a Fito y me incorporo de golpe, para llegar al calor de la leña, a su piel enrojecida por el fuego. De pronto el viejo duende chapucero me pone zancadilla y me voy con todo sobre la mesa, mi rostro se sumerge en el vidrio y dos vasos detienen mis orbitas dejandome sendas marcas rojas que hoy laten violáceas.
El amanecer gris y ahumado me saluda, camino al cuarto lejano y caigo de bruces en el colchon de lata, vestido, abrazando el amuleto de Té Jazmín.
Despierto y la realidad golpea fría en mi espalda, el resto es lo de siempre angustia, articulaciones rígidas y bajón químico.
Después de todo, ya te lo dije, me sigue importando un pito que tengas los senos de pasas de higo y las nalgas de limón partido, el tema es que tu no quisiste darte cuenta, así que pena, penita pena, mejor sigo durmiendo que sigo adormecido
jueves, junio 22, 2006
Nobody Home
martes, junio 20, 2006
Circunscripción 66 Candidato 99
lunes, junio 19, 2006
Crónicas de a Pie (Nota a Encargo)
La Paz, es lo más parecido a Buenos Aires, si llegas después de vivir un año en una Kabul bombardeada, me dijo una amiga porteña, nunca supe si fue halago o ironía. En todo caso, es una versión en miniatura de alguna gran ciudad y entraría enterita en un barrio del D. F. en México.
Con sus aires de metrópoli en maqueta deliberadamente mal armada, respira por su carnaval de colores, por su geografía a mano alzada. Parafraseando a Galeano, tiene mil de fueguitos que laten con vida propia en sus cerros, cuando la ves de noche, es como tener una constelación de vidas en tus manos. Vidas que hoy discuten, esto del “ser boliviano” en un país en tiempos del “Evismo”.
Sin embargo, no basta la postal de luciérnagas en sus cerros, es necesario mirarla de a pie, beber sus calles de a poquito. Empezando por esas de postal turística, por sus caóticos y mal olientes recovecos del centro que tanto gustan a los “gringos”. Esta ciudad jode, por lo seca, por lo alta, por lo rara y de a poco te va agarrando con ese su Ajayu, de sus contrastes, rostros y costumbres. Te irá atrapando, por sus callejuelas, sus malabaristas de semáforo, sus mimos de esquina, sus voceadores y poetas de ladera.
La Paz hoy sigue igual a la de antes, con la diferencia que las casitas que columpian temerosas en sus laderas, se pintaron de esperanza y los barrios ricos, ponen más ladrillos a sus trancas con temor y bronca.
La contradicción de estas calles toma carne en mis ojos y me sumerjo en la lógica del conflicto, en eso de parar el tráfico al medio día con carteles por que hay que protestar a favor o en contra. Si estaba claro, eso no iba a cambiar por una piel más oscura en La Silla, por un racismo hoy a la inversa.
Luego de seis meses de cambio de gobierno, las calles lucen igual, con el maquillaje más aymara pero igual. Los de abajo siguen abajo, sólo que con más esperanza que antes, los que engordaron sin asco todos estos años, ahí en silencio, se van dando modos para guardar su plata fuera. Los del medio, vivimos alimentando contradicciones, tratando de asimilar que hoy corbata a rayas no combina, con el estilo oficial de chompa y cuello liberando de nuditos al pensamiento.
Me río, de lo que infla el pecho el burguesito de izquierda, en esa reunión donde baladas de Silvio, matizan el Chivas en las rocas, al decir que voto por Evo y luego, al día siguiente, con su resaca de falsos ideales, insulta al taxista gritándole ¡indio de mierda!.
Metros abajo, al sur, la ciudad, no se escucha bien, molesta la copia barata de suburbio gringo, la música MTV en descapotables, no deja sentir el viento, solo el eco vacío de “chicos bien” en el auto del año del papá ayer ministro, hoy consultor.
Habrá que caminar ésta ciudad para entenderla, para ver sus grafittis en ingles en los barrios “jai”, para leer la poesía de Jóvenes del Alto que con orgullo se llaman “Los Nadies”, para escuchar a sus raperos con poesía descarnada, con hambre e incredulidad. Sea como sea, las calles de ésta ciudad irán cambiando, ya se nota en la bandera de de hartos cuadraditos de colores que hoy está en El Palacio, en la tele, en el atrio de de San Francisco que hoy anda más de moda. Aunque mueran más turistas atracados, aunque luego de Evo sea más fácil ubicar este país en el Google, la ciudad sigue rasgándose por sus esquinas frágiles y esto de ser pluricultural y originario, todavía nadie sabe bien como se come.
Revista Caras Chile, Mayo 2006
La Prensa, 18 de Junio 2006
sábado, junio 17, 2006
Cordobesa 6 AM
martes, junio 13, 2006
Ana
Con los brazos colgantes, babas de muerto
Cuidado con las piernas de arlequín
Con la seda rosa acariciando tu piel
Cuidado con volver y escarbar memorias
Cuidado por que estás muerta
Con esa risa tan firme no me tocas
Con ese eco penetrante no te bebo
Pero te invoco, te reconstruyo inerte
Con esa lengua de caracol, tragando mi garganta
Con tu bamboleo de matraca en pubis
Con tu complejo de pitón en la alfombra
Pero te veo, inevitable en la nicotina
Con las manos temblorosas en mi espalda
Te veo, con el vino bañando tus costillas
Con tu abrazo de calaca en mi piel de madrugada
Cuidado pese a todo, con tocar mi puerta
Con ahorcarme con tu tanga negra
Cuidad por que estas muerta
que tu lejanía fue un alivio y conjuro,
estas seca y es mejor.
lunes, junio 12, 2006
Dientes de gato

Las cuerdas de dientes de gato, rasgando tímpanos en una tarde seca, en un auto exilio imaginario. El aluvión de melodías revienta con dura estridencia en mi pulso, escribo mientras siento la angustia " in crecendo" por mis yemas, mi incoherencia en el ritmo agónico de acordes.
El escape se deja guiar por los acordes sincopados, el viaje es blanco y lineal hacia el encuentro con la certeza, esa que se asoma y acongoja. El viaje es corto y rápido no hay tiempo para pensar cambios de ritmo, sólo para esquivar el estruendo tembloroso en el pecho.
De pronto un golpe seco me detiene para decirme que la angustia no se marcha, que el fantasma corre más rápido que mis pasos tibios y el encuentro llegarán tarde o temprano al final del pentagrama.
La sien reventando en chorro rojo, perforada por la última gota de espera, la primigenita certeza. La fe luchó con sangre para ahuyentar espectros y todo fue dado, ahora calla el cuerpo. La sed y el ansia cesan, al final la carrera era una sola, tarde o temprano un golpe iba a terminar con todo.
Este texto es parte del proyecto "Sinestesias". Ilustración de Ada Esquirol Ríos(http://aguitafresca.blogspot.com) para el texto inspirado en la partitura N°1, interpretada por Ricardo Luna.
lunes, junio 05, 2006
Crónicas de a Pie (Todavía Fresquito)
Al respecto, la otra noche el azar me invitó a bajar de El Prado en el asiento trasero de un trufi escuchando una conversación de negocios fúnebres entre una dama de negro y una señora gordita. La emisaria de negro persuadió a la mujer entrada en kilos y en angustia, durante el trayecto, sobre las ventajas post mortem de un nicho exclusivo. Ella, tímida, evaluó y, como buena esposa, convocó a la charla al marido muerto. La mujer de negro no escatimó en argumentos para hablarle de planes de pago, de los jardines del cementerio, de la agradable vista a la zona Sur y del privilegio de estar a minutos de El Alto por la nueva carretera.
Luego de un rato de plática, la cliente miró el reloj y bajó la vista, tal vez como una forma de evadir esta cita anticipada con la muerte, y sostuvo que debía hacer números primero. En cuanto al marido, dijo que le gustaría que disfrute de los jardines y que la espere con más calorcito que en el Cementerio General, empero, cree que esto será difícil porque le dijeron que todavía esta fresquito y hay que esperar un tiempo para cremarlo. La mujer de negro salió al paso de la objeción al indicar que sólo se trata de un trámite judicial, pero la cliente respondió, como mensaje indirecto al finado: “Estoy cansada de abogados en su nombre, no gracias, esperaré nomás que se seque un poco más”.
Al otro lado de la ciudad, otro viaje tiene lugar, la dama de negro nunca conoció el hígado seco que se vela en la Casa de la Cultura, no era potencial cliente. Descansa lejos de su noche en un salón, donde su gente no quiere o no se anima a entrar. El antropólogo duerme con almohada blanca, lejos del Bocaisapo y, esta vez, le tocó a él encontrarse con su hermana, como diría, aunque paradójicamente lejos de sus calles y con techo culto.La mujer de negro intercambia celulares con la gordita afligida, antes de que se pierda pensando en cuánto necesita para financiarse un pasto caliente y exclusivo.
En La Casa de la Cultura, los nardos y violetas camuflan el tufo de algunos, mientras que en la calle ladran los quiltros y secan los artigas a la salud del escritor, de ése que no ha mentido sobre su noche y sus gritos, porque al final ha sido uno con la noche.Me voy pensando en el egoísmo de dejar el ritual mortuorio a los que se queden y en que el Víctor Hugo tiene por fin un lugar acolchado y dudo que sea un mejor muerto que borracho. Al final de cuentas los huesos “fresquitos” del marido no entienden de un Penthouse cerca de Llojeta y huelen igual que los del Viscarra, quien sí tuvo suerte: “estará calientito” y sin olor a pis en el infierno, como siempre quiso.
La Prensa, 4 de Junio 2006
viernes, junio 02, 2006
Creatika 1
jueves, junio 01, 2006
martes, mayo 30, 2006
Tres....
Guardé el camino en la memoria a tu recuerdo, ese de mejillas blancas que se vuelven cereza con el sol de invierno paceño. Esa imagen de comisuras con surcos finos que se camuflan en la tibia luz. Sin duda tienes otro aire con la luna en tu piel, resalta la forma de tus lunares peregrinos, el tenue azul de tus parpadeantes venas. Tu pecho, manto de sal y miel, poblado de pecas es un caprichoso desorden de seda.
Verte de día despierta las arrugas en tus ojos, las marcas en tu piel y tu colmillo izquierdo desgastado y café. Sin duda la noche te regala un aire tenue, un pálido reflejo de Geisha río platense y la luz de la ventana pinta un suave almendra en tus ojos. ¡Chaú prendo la lámpara?
II
Todavía conservas la manía telefónica de acariciar con los cambios de voz, te gusta el café de maquina, algún nuevo hábito tenías que adquirir en este tiempo, tus dientes de viborita tienen un amarillo verdoso y tus labios carnosos, a lo Angelina Jolie, perdieron el rojo intenso. Te sigues depilando las cejas, tus manos están más frías que antes y tus uñas tienen un tono azulado. Ríes con la misma burlesca carcajada de años atrás. Tus piernas bailan en tu jean a la cadera y tus nalgas de mandarina me guiñan el ojo. Frente a frente, tus ojos tiene un aura de plomo y tu bajo peso hoy es señal de enfermedad más que moda. Chaú, ¿quieres suelto para el café?
III
Sigues soplandote la nariz con servilleta y tu cabello lacio aún tiene caspa. Tus encías pasaron del tenue rosa al morado gingival y tus dientes filudos, tienen surcos amarillentos. Tus dedos arqueados de sensual chelista hoy parecen palitos chinos quebrados. Sigues fiel a las faldas persas y tus caderas mantienen las dimensiones de manzana. Tus pies largos como zapato de payaso, no combinan con tus senos de limón partido.
Tomas té y pastel de maracuya, detestas aún más el tabaco y el vino. Ríes hacía adentro y te olvidas las fechas con mayor frecuencia. A pesar de todo, todavía tienes la habilidad de escribir tu dirección en una servilleta. Chaú, ¿te dejo mi libreta?.
viernes, mayo 26, 2006
Tan Joven y tan viejo....
Entenderé que con los años uno va mirando más hacia adentro y poco a poco, busca más el silencio, el sillón cómodo, el licor añejo, menos decíbeles en la música, más charla y libros. Sabré entonces que asentarse en la vida tiene sus ventajas y también sus dolores.
Aceptaré que estoy a mitad del camino, con cicatrices en el cuerpo y queloides en el alma, sostendré que uno es su historia, lo que fué, lo que vivió y celebraré con alegría esta pausa, el saberme vivo, con la risa de mi niña alumbrando lo que queda por venir.
Doy gracias a Dios por haber llegado hasta acá y hago un alto. Miro atrás, tomo un trago, fumo, veo el cielo azul de mayo y tomo impulso. Todavía queda mucho por andar, para empezar de nuevo, por que estoy seguro que en el segundo round de la vida la función será mía.
Ya ha corrido mucha agua debajo de este puente
me ha sobrado y me ha faltado inspiración
puede ser que suene muy desafinado
es que me desafina el corazón
vamos hoy a levantar la copa del amigo
necesito estar lo más cerca que pueda de ti
y fundirme con tu espíritu divino
y sentir que sí, se puede ser feliz
Times are changing
times are changing
times are still changing
they're changing for me
A todos algo ya nos ha golpeado duro
y vimos algo tras el velo del amor
pero es que ya no soy tan chico ni tan puro
que hasta me parece ingenuo el rock and roll
He perdido y encontrado mi cabeza
despertándome en el charco de la sangre del mezcal
con la cara un poco más desfigurada
ten cuidado con las mezclas y a no desanimar
Times are changing
times are changing
times are still changing
they're changing for me
Es genial por fin haber tocado fondo
porque ya no se puede bajar mucho más
ves ese hilo de luz que está ahí arriba
es tu buena estrella, te protegerá
Entonces cuando todo al fin se vuelve insoportable
cuando el mundo y el veneno dan dolo
rtodavía sigue allí tu buena estrella
buena estrella para todos, para vos
Times are changing
times are changing
times are still changing
they're changing for me
Yo también jugué muy sucio
y en eso estoy de acuerdo
cuando hable desde el sentido y la razón
pero es que existe una ley nadie es perfecto
vos también tendrás lo tuyo corazón
Nos veremos en la cárcel o en conciertos
yendo tras de algún perfume de mujer
ya nos vemos en el siglo veintiuno una
buena estrella también viene con él
miércoles, mayo 24, 2006
Cuerpos
martes, mayo 23, 2006
Cielo Ahumado y risas tibias
Esta ciudad de aroma a pino seco y cenizas, me recibe en mezclas de cielo ahumado y tibieza. Hay una jaula grande en el aeropuerto, de metal, en la que varias personas esperan pacientes, cual mascotas a su amo, cual rapaces a su presa, como quieras verlo.
Un graffiti me dice “ella quiere que la beses a quemarropa” invita a seducir a esta ciudad, al valle aquel que me dió tanta bohemia y su pulso vivo. Besar a quemarropa, hace tiempo que no develo el cortejo que se arriesga sin importar el nombre, hace mucho que no vuelo sin alas desde el cerro.
Sus cafés, la cerveza fría y ella, configuran la imagen de este valle de clima exacto, en el que caminar por sus calles es siempre una asignatura pendiente, en donde El Prado, es su columna coqueta de espalda tibia, de muslos largos que invitan, que congregan a tomarla por asalto
Un encuentro con ellas, en aquel café de mesa a media luz, con risas, direcciones, blogs, el tiempo exacto para saberse alagado en su preciada compañía, el tiempo de beber esta ciudad entera así a quemarropa, en apenas algunas horas intensas.
El pacto está sellado, el próximo encuentro arropados por el Illimani, más temprano que tarde, el vino volverá a mezclar nuestras risas y silencios, esos tan kafkianos, esos de óleo y lienzo.
Soy un gato jirafa de la mano de un ladrillito cantante
Humedad y luna llena
El Alto
Es largo aún el camino a recorrer y no me refiero solamente a este viaje, es largo y tu mirada es viento, tu sonrisa brisa. La ciudad es una mancha cada vez más seca y llena de serenidad acongojada.
Pienso a veces en esto de la ansiedad, la aletargada, la que no tiembla por los ojos, la que se esconde en latidos sincopados y me voy quedando en el vacío que produce su eco falso.
Esta forma de inventar escapes me conmueve, me recuerda antiguos viajes, largas esperas. Esto de irse por más que sea cuestión de un parpadeo, siempre te plantea la importancia del vínculo que queda y a la vez la forma de mirarte desde fuera. Los rostros en este lugar, son diversos, son ajenos, en Santa Cruz hoy nadie espera, en La Paz, tú lo llenas todo.
Cada despedida es un encuentro con la memoria gastada, con los nombres olvidados. Esta fuga, inventada y reclamada es necesaria y a la vez irrelevante para destruir con serenidad lo ampliamente construido en verso. Nunca es prudente invocar como testigos a los poetas, dice Tizón. ¿Será que nuestro universo ficticio no tiene el peso de duras realidades? o más bien ¿aquello crudo y contundente juega persiguiendo imágenes en palabras?. Nuestro espejo es irrelevante, innecesario, no sirve para lo pragmático.
Las disquisiciones literarias deben esperar, vamos a abordar, todos juntos, mis espectros y fantasmas, las esperas y mi larga soledad atiborrada.
Santa Cruz
Vuelvo a esta ciudad luego de un lustro, con la humedad traspasando irrespetuosa los poros, camino sus calles de arcilla palpitante, de asfalto en burbujas.
Entro al café, un lugar forzadamente retirado de una postal parissiene y colocado a la fuerza en la Monseñor Rivero y la espero. Palpita ya no el ansia de antiguos encuentros, simplemente espero, a ella, la que un día lo fue todo y a la vez nada, la que lleno el espíritu y la piel. El ventilador martillea con tibia brisa mi cuello marcando mi tiempo, como gritando que debo apurarme que los minutos vuelan a zancadas.
Esta ciudad de verdes humedades hoy tiene el añejo aroma del recuerdo, aunque ajena tiembla nuevamente a cada paso, cada beso caliente, en la camisa hecha vapor trémulo, en mis pies hinchados que laten sin su nombre.
Pronto llegará, con ojos de presente, ya es tiempo sin mirarnos en este, hoy por hoy, neutral territorio. La miraré, sonreirá, un abrazo tal vez, sin piel eso sí, de esos protegidos por la seda falsa y entonces nos refugiaremos en la cuadrila de la mesa, con la ceguera cómplice de viejos tiempos, con pupilas que ya no duelen que sólo recuerdan rituales viejos y gastados.
Hay cosas que nunca cambian, como tu mala memoria, como tu rinitis galopante, tu impuntualidad hecha norma. Aún te olvidas los nombres, incluso de aquel que duerme a tu lado, pero sigues constante en el habito de coleccionar gotas de té, de aprehender plegarias con las uñas y clavarlas en tu pecho. Estas serena y distinta, con aquel aire a medias tintas, con aquellos lentes en tu nariz de espada, con tus dedos de arco, con esa forma pausada de llevarme a tus palabras a tu río místico y persa.
El encuentro en esta ciudad, fue sellado con un par de bromas, con la estrechez de mano tensa y sin preguntas con tu actual compañero, con las ganas tuyas que me quede, con las mías de sacarte de ese encierro, de esa embriaguez religiosa y volver a despertar en tu furia lasciva de piel y los mordiscos de luna.
Todo fue dado, me arropa en este momento un manto de humedad entre las sabanas y mi piel se resiste al calor de madrugada, sin tus poros. La luna llena cruceña es el pálido reflejo de un encuentro muerto, sólo duermo, solo caigo en este silencio.
lunes, mayo 15, 2006
Crónicas de a Pie (Los Huatos)
Sus puntas, asfixiadas con plástico, coquetean el asfalto y miran en péndulo las calles. De rato en rato, en cada sentada, le hacen cosquillas, de ésas que alivian sus cansadas rodillas. Tiene también varios ganchos de distinto tamaño, desde esos chiquitos para el pantalón de la wawa que engorda, hasta los gordos de cabeza con moño, que sirven para agarrar cuanta manta o maleta puedan.
Su figura es cuadrada, a sus setenta años tiene la espalda de alguien que fue endureciendo el músculo a fuerza de pala. Le gusta apretar bien el cinturón a su pantalón gris, formando una rodaja de mandarina desde la última costilla al inicio del bajo vientre. El botapié no es necesario, cada pierna termina en unos tubitos redondos y delgados que caen a la altura de los tobillos, dando sombra a sus medias de poliéster café. Su camisa tiene rayas verticales y el cuello, con tres cirugías en la clínica de camisas, respira entre las viboritas con una mezcla de sudor y barro de lluvia. El rostro es redondo y risueño, como personaje de Botero.
Debajo de esos cachetes, arañados por el viento, unos labios en rombo están siempre listos a gritar. Con el tiempo han ido tomando la forma de viborita. Sus zapatos son mocasines —En casa de herrero cuchillo de palo, dicen—, y éstos aplauden a cada paso como castañuelas y, después de unas cuadras, los lustra con un hábil movimiento sobre sus t’usus.
Me mira y se acuerda de que me debe los huatos de medida no estándar por los que un día le pregunté. Abre la boca grande, y la encía rosa palpitante me hace guiños y me dice: “Ututuy, me he olvidado, joven”.
Últimamente le dio por caminar por la avenida de tiendas y autos ruidosos. Donde los changos, abstemios con tufo a ron, miran feo a la Policía y uno que otro le mete un gancho sin importar el rango. Se para en las gradas del café, donde las señoras, entre tortas, hablan de dietas; y algunos maridos angustiados esperan para terminar ese “enredo de piernas” con la colega de trabajo, que no saben cómo empezó.
A menudo, sonríe a las adolescentes de botas con taco aguja, a los changos de zapatos con “cosita que suena” para ajustarlos, y les grita justo a la oreja: “¡Huatitos, huatitos!”, y su encía se mata de risa. Cuando puede, se sienta a tomar sol y discute sobre el país con el amigo de la trompeta, el que ahora es famoso por la campaña contra la rubéola.
Dice que sus viboritas son coquetas, sobre todo las blancas, y le gusta verlas en los zapatos lustraditos de los niños de mochila; pero reniega cuando algún lustra, por babear por una changa de esas de espalda resfriada, con el cepillo pinta de negro una viborita café.
Cuando ya empieza a ventear, toma el Ñ, y vuelve a casa mirando a los chicos de mandil sucio y viboritas largas enredadas por el suelo, y parece escuchar los quejidos de éstas entre tanto pisotón. Llegando, cuelga de una pita roja las que volvieron con él y se hace una sopa de fideos. Después de leer El Diario se duerme.
Sus viboritas, cansadas de tanto empujón y gritos recibidos, discuten sobre cómo convencerlo para volver a la San Francisco a coquetear cholitas. Las más antiguas se acuerdan que antes era distinto, dicen que trepaban por las botas negras de quince huecos y bajaban por la Alonso de Mendoza, y orgullosas miraban de reojo al cielo y les gustaba cómo, de rato en rato, sentían el vientito de flequitos de seda en sus puntas bien lustradas.
La Prensa, 14/05/06
viernes, mayo 12, 2006
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jueves, mayo 11, 2006
Más allá de la noche
El cuerpo

Más allá de la calamina, en esa esquina con brillo de navaja se esconde la imágen, esa que se cortó la oreja en el filo de la puerta. Se pierde en el pasillo, rumbo a la cocina, donde el viejo filtro de porcelana regala agua teñida de arcilla paceña y te da un efecto mecedora escuchar como cae, suave y cafecita.
Hay que tener cuidado con los cables que cuelgan en el pasillo y caminar en silencio, pisando firme con las chancletas de bolitas de lana y toque escoces, luego esconderse y mirar el cielo entre techos de estuco y ladrillo, jugando con esas estrellas tambaleantes.
Esconderse y escuchar el encuentro con las sombras, esas que recuerdan los versos del otro lado de la noche y despacio fumarse un puchito, en la patilla de cemento, con el respaldar de cal y piedritas, escuchando al abuelo renegando, con su coctail y sus lentes negros.
Después, cuando la ácida nube te envuelva, caminar con cuidado en el frío rojo, en esas gradas con curvita, de descanso bien cubierto, donde sentarse y sentir el frío de la arcilla es una costumbre inevitable, una escala necesaria.
Más arriba, al final de las gradas llegar y ver la puerta de negro esponjoso, como queso, perforado y visagras duras. Levantar la aldaba grande, mirar el sello en candado negro y sentir la ruidosa bienvenida. Al fondo el catre blanco en permanencia, en ansiada espera, el jarro celeste, el bacin verde y la vela en guardia muda.
Así escondido, entonces, con la luz del Hotel, tiñendo en rojo parpadeo la nuca, el cuerpo, ahí todo encorvado y envuelto en lana, esperando sentir el agua en sus labios lija..
miércoles, mayo 10, 2006
FELIZ CUMPLE!

6:15 am, Sábado 10 de mayo del 2003, con hábiles malabares llegaste al mundo, la doctora te entregaba en mis manos y mi pulso tembloroso cortaba el cordón umbilical, te daba un beso y tu ahí todo chiquita, gritabas tan fuerte, con tanta energía, decías que llegabas para quedarte. Tomaste mi mano, con la fuerza que no sólo da el reflejo de prensión, que da la certeza del amor de sangre.
Hoy cumples 3 años, hoy estas viva, más allá de tormentas, mentiras e injusticias, estas acá dando tu luz a todo el que quiera recibirla.
Te amo hija mía, gracias a la vida por tu vida
viernes, mayo 05, 2006
My personal Crash (Thank you Angel)
Acordarse que faltan detalles, que no compré todo para la fiesta del domingo y de pronto en algún momento, en el tumulto, en la caminata, entre empujones no sentir la mano ágil robandome la billetera con 500 lucas, con carnet nuevo, licencia, tarjetas de credito, credenciales, fotos, poesías, sus labios en servilleta, todo, todo, todo.
Inmovil, no creerlo, manejar en la lluvia, pelearme con un guardia arrogante que me grita que él no robo nada, intentar buscar la billetera en el piso, en el auto, en la oficina, el motor que se calienta y le falta aceite.
Despertar tarde, llegar al taller improductivo, hablar de gripe aviar toda la mañana y volar a recogerla y entonces su alegria, sus ojos irritados y su rostro dulce, gritando ¡tengo un hermanito! y mis lagrimas sintiendo su abrazo
Quedarme sin plata, sin tarjetas, manejar despacio, cruzar un semaforo, ver como un pelotudo taxista se mete de frente en rojo, mil imagenes desastrozas en segundos, frenar, agarrar el asiento, en protección a mi niña y mi sobrina, mirarlas a punto de golpearse, el tiempo congelado, el auto rojo acercándose, el golpe, el ruido, los gritos, la policia, los bocinazos, el llanto, el temblor, la palidez y el paladar de lija.
El auto hecho mierda de atrás, las manos de gelatina, la lata de pintura en el vidrio de el auto rojo. La mujer palida de voz cortada, los insultos, el taxista que se hace pepa, el policia imbecil que no vió al taxista. La certeza de que él se paso en rojo, el misterio de que un minuto antes se le cayó a mi hija un juguete y con mi sobrina se agacharon a buscarlo y el respaldar del asiento delantero amortiguó el golpe y evito que volasen hacía adelante, hacía el vidrio.
Mi hija, mi madre, mi sobrina ilesas. Mi cuello hecho mierda, los hombros adoloridos, el control de garage que se rompe, el vacío que me espera en casa, las lagrimas que brotan, el grito de bronca, el dolor contenido.
El dinero es irrelevante, la vida esta intacta, la mía lo de menos, la de ella que recién empieza, está sana, sin un rasguño.La mano invisible lanzó el juguete, así es como debe ser, como quiero creer que es. Hoy, no aguanto la tensión, hoy se juntó todo, en este coctail, de amores perros, ladrones de etiqueta, y ovejas al volante.
Hoy ya fue suficiente, me tomaré tres pastillas, una botella de coca fría y dormiré, dormiré, mañana habrá que seguir acá, habrá que seguir aca....hay todavía mucho amor para dar...
no se cuando vuelva por ahora necesito silencio........
jueves, mayo 04, 2006
Shuffle 4.5.6. Con el alivio que produce mirar sin caretas

Ella, la otra, se resigna dócil en mente ebria
confunde emociones y pierde sentidos
y su voz de hilo, grita al saber perdida
su batalla muda, su rencor y furia
4,5, 6 la suma no da 7, no hay cabalas al mediodía solo paja mental, igual o peor que tu rumiar de gata perversa en el aire. El café deliberadamente en taza negra aquella de la confianza, en la que sólo vez tu reflejo en aparente transparencia.
Llegas en lagrimas, de salada esperanza, de acidez gastada, balanceando quejas en mis palabras La culpa es un invento muy poco generoso y el tiempo tremendo invento sabandija…deja de girar en círculos en ese tu pozo negro, pará, pará, Stop, me quiero bajar de tu mambo, la culpa me sabe a Camembert.
Ya te dije se trata de la bolsa o la vida, de elegir, de ganancias y perdidas. Nunca te olvides y deja de creerte el hoyo de el queque the real life is a bitter sweet symphony
Este silencio me ensordece aún es doloroso estar tan sobrio…esa palabra no dicha que pesa como tumba, y adormece la coherencia, sería más fácil escucharte con sentidos nublados, con, con aromas dulzones en parlantes negros, de esos que aturden y revientan el pulso.. Al final de cuentas ya lo sabias…. Certain softness in your eyes fascinate me more than ever tought
Baby, baby, baby…sweet and ugly, hora de pagar, Lights will guide you home, …and I will try to fix you, eso sí mis palabras no serán Puerto en tus pupilas, caduco tu garantía ¿y ahora qué ves, qué ves cuando me ves, cuando la mentira es la verdad?
martes, mayo 02, 2006
The blowers daugther
El domingo, volví a quedarme colgado en la historia de encuentros y desencuentros de Closer, en la lagrima amplificada en la mejilla de Natalie Portman, en la insinuante forma en que se muestra sin mostrar nada.
En los sopapos, los gritos, la necesidad que tenemos de echar sal a la herida cuando algo se jodió, se acabó y no queremos aceptarlo, Gracias Jane, me quedo con tu caminata triunfal de despedida
Gracias a tí por esos ojos filudos que no me dejaron dormir las últimas noches, gracias abril por permitirme la risa y el perfume y que venga mayo..........
domingo, abril 30, 2006
Crónicas de a pie (Identidad Reclamada)
Lo miro al Sgto. Guarachi y, a modo de tomar con humor el momento, le digo si tendrá un juguito para la espera; me responde con el humor típico de verde olivo: “Pedile al Evo, él te va a traer tu refresco de q’isa”.
Cuando empecé era el último, ahora hay cuarenta detrás mío. Siguiendo con la vista la serpiente, me detengo en la de piel canela y falda escocesa, tiene un tatuaje de algo como una virgen en el tobillo. Espera, buscando mensajes encriptados en la espalda de un hombre de chompa de lana, eso de la chompita en calor ya venía antes del Evo.
Ya somos más de trescientos, el grito es claro: “¡Los que llegaron tarde ya no hay fichas!”; es difícil definir el patrón de puntualidad de este sitio. “¡No se cuelen!, Che, rápido están avanzando”, dice el chango con melena a lo Jhony de Chuquiago.
No entiendo las curvas de la fila, la señora de atrás me dice: “Fácil, como gusanito da vueltas”; se toca la frente sudada y recalca: “Bastantísimo ya estamos aquí, che”.Todos quieren C.I., algunos el nuevo, otros ser ciudadanos. Los que queremos cerrar un ciclo y viejas broncas plantoneados al sol, tomamos este acto con el mayor civismo y respeto, como una purga silenciosa que borrará el pasado.
Faltan cuarenta y cinco personas, el olor a rancho llega con suave brisa, algunos tienen sombrilla, otros fólderes, los más chompas, estoy a diez personas de la sombra ansiada. Tres chicas hablan, entre risas, que es necesario nomás el C.I. “Hay que ser como la ‘Paragua’ que fumó a los mozos y se fue”, ríen y esperan el trámite para trabajar seguras, eso sí, el C.I. bien guardado en casa, nada de llevarlo al boliche.
13.26, la ansiada ficha está en mis manos. El cabo resuelve arbitrariamente cortar la fila en la cholita de amarillo y los otros cincuenta que quedan fuera protestan.
13.45, el cambio era sólo para la tele, esto sigue igualito, la distribución por mesas se hace con el eficiente método de los palitos en hojita reciclada. Me toca la W, letra nada cabalística ni mágica, vuelvo a empezar otra fila, luego de un laberinto de gente llego a la mesa.
Hay cuatro televisores nuevos en las paredes y saya en los parlantes, pocas sillas, pocos empleados. No puedes moverte, en cualquier momento puedes ser llamado.
Llego y me entero de que me llamo Raúl, vano el intento de explicarle que mi nombre empieza con P y que así está en mi anterior C.I., en títulos y demás. El cabo me grita: “¡No es mi problema, es de archivo; vaya, traiga copia!”.
Ya en el archivo, escucho cómo con paciencia un sargento le explica a una señora que no existe y que eso es común, sobre todo si eres de provincia. Le cuenta que en los años ochenta se fregó el aparato de microfilm. Mientras miro a la señora inexistente, pregunto al cabo: “¿Qué pasa si lanzo un pucho encendido a la pila de papeles, borro a toda la ciudad?”.
lego triunfante a la mesa W, con mi certificado de nacimiento con P de “papaya”, P de “paciencia” y se lo muestro al cabo, me saca foto con su camarita digital, veo que esto había estado mejor. 14.25, consigo el ansiado C.I. chiquito, cierro el círculo del pasado, sólo falta el plastiquito, espero sonriente y a cambio me dan una ficha. “En veinticuatro horas vuelva, ¡Gómez, pase!”, como despedida. Habrá que volver, falta todavía una cola, más bien que esto ahora es moderno.
La Prensa, 30/04/06
jueves, abril 27, 2006
Tenso
dardos de silencio exprimen cervicales
tensas telarañas nublan la estrategia
Como orugas negras por el músculo
Trepan, reptan, exprimen y asfixian
Ríen huecas, en encorvada impaciencia
Ruedan por el piso, dejando rastros de baba
Golpeteos secos de teclas las convocan
escupen la serena convicción de la parca
Dejando la seda falsa de su angustia,
Levantan vuelo, embriagadas de tinta
Vomitadas están, en acordes elásticos
arrancando tendones en la huida
Mariposas negras son ahora,
miércoles, abril 26, 2006
Antes era más fácil jugar
sábado, abril 22, 2006
Anoche
En ese cerro grande y con barranco negro te he pensado, con humo en los pulmones y el corazón ahumado, así suavito en el pasto, acariciando la humedad en mi espalda, una lagrimita ha salido y te he mirado, ahí en esa cama a cuadros, abandonada y me he acordado que tu lunar está en el lado izquierdo.






