lunes, enero 23, 2006

La poesía está en la calle


Vuelvo a esto de sumergirme en mis calles, cámara en mano, ácido en la panza, decido reciclar las venas, siendo uno con la ciudad, emulando al poeta, con menos dureza en el hígado pero con la sed de Illimani igual de grande. Capturar imágenes en la cámara y luego en palabras para que ese resto de ciudad se congele y en silencio quede dada, esa sentencia de Jaime Saenz: “Para ser poeta no necesariamente hay que escribir poemas”, yo aumento: si no conoces tu ciudad, no te la tomas de a sorbitos, tus palabras serán huecas.Antes de cruzar la Pérez, en ese semáforo que nadie escucha, miro un balcón de la Montes, de ésos con ventanal de bordes torneados y vitrales coquetos, inflando el pecho entre cables mal dejados y postes intrusos.

Sigo caminando y veo tres niños peleando un pan con un perro. Me viene el padre, el grito de que no coman basura y de calmar la culpa con un sándwich para cada uno. La caridad y la culpa, dos caras de la misma moneda, en esta ciudad. San Francisco se está poniendo coqueta, con manguera y escoba para los ponches y los ponchos, las chompas de alpaca y las miradas curiosas de cámaras gringas. Ya me parece escuchar el domingo esos aplausos de viva el rey, muera el rey, falta poco para la coronación del Evo me decía una amiga con sarcasmo, falta poco.

Para ser poeta no es necesario escribir, porque hay poetas carpinteros, poetas albañiles, decía otra vez el Jaime. La obra del que escribe está en la calle y en eso la ciudad es contundente y te escupe sin contemplación sus miserias y glorias. Me detengo en la mirada al vacío de aquella chica sentada en unas gradas, esperando quién sabe qué, quién sabe a quién, con un bebé en brazos de gorrita amarilla y cuello colgando como pollo.

Más arriba la Jaén, con esa cruz espanta espectros y cuida borrachos, con el graffiti en una pared “la gordita con la que saliste el otro día se llamaba Ramona”, como la novia del Felipe Delgado, pienso. Uno encuentra hartas cosas en las calles, en las piedras redonditas y brillosas de la Jaén, si mira con silencio, hay papeles con lágrimas secas, hojas de coca mascadas y con tierra, y el olor de ciudad. Me entran ganas de una última foto, trato que la ciudad se quede en el lente sin maquillaje mientras unos changos no saben si quitarme la cámara o posar.

Voy bajando y llego a un bolichito con mantel de lona, un cabo lengua larga le va cantando al oído a una cholita de manta celeste, su gorra durmiendo en la mesa con marraqueta de almohada, me da hambre.La Bueno me regala de despedida ese atardecer paceño que agradece, con nubes amarillas como algodón de dulce girando en el pico del Illimani. Me tomo un trufi y otra vez me riñe el Jaime con eso de “uno debe escribir de lo que conoce y lo que ha vivido”.

La Prensa, 22/01/06

8 comentarios:

Soñadora Insomne dijo...

Definitivamente esa imagen y tus palabras se convirtieron en poesía.
Me gusta mucho cómo escribes.

Anónimo dijo...

No te preocupes hace mucho sabemos que no sos poeta y solo sos un recurrente de hechos, no se te ocurre algo mas? o siempre vas a escribir sobre lo mismo y lo mismo. Segui con tu vida de borracho, y deberias hacer pareja con la fracazada de la soñadora, a la par podrian contar sus tragedias que lo unico que hacen es quejarse y quejarse.

Ganjartek dijo...

oye pelotudito que te escondes en el anonimato no tienes nada mejor que joder a la gente, maricon de mierda al menos da la cara, es la primera y ultima vez que gasto energía en responder tus boludeces.
Si te emputo tanto deja de visitar mi pagina asi de simple pedazo de mediocre, me das lastima..
No eres bienvenido aca y punto, no gastaré mas tiempo en tí, la proxima borrare tus mensajes como se borra la mancha que deja una mosca en la pared..ah y me olvidaba..me encanta que seas mi fan..

vero dijo...

Hola Paul... te mando un beso grande grande.... no te gastes con ese tipo... no ves como nos persigue??? a mi me da tanta pena su evidente soledad... no gastes tiempo enojándote...

yo te mando muchos besos hoy... vengo saliendo del hospital ya casi sin energías despues de un día con el Mati enfermo... mañana vuelvo temprano a verlo... ya te contaré.

un abrazo,

vero

AkashA DulcineA dijo...

La ciudad ha de beberse completa, insaciablemente, porque mañana no será la misma, y al comenzar otro día, salgamos a embriagarnos de sus vibraciones.

Muy buena la poética de Jaime S., "La noche" me resultó sublime.

Sonrisas de fuego =)

Etrigan dijo...

Hola Paul.

Haber si en una de esas nocturnas caminatas tuyas, ya sea jueves o viernes, te das una vueltita por el Boca para tomarnos unos vinitos, escuchando Savia Nueva, que tal??

Un abrazo.

Ganjartek dijo...

buena oferta...me aparezco nomás y grito Etrigan!!

Etrigan dijo...

No, mejor Juan Carlos. :)