miércoles, noviembre 09, 2005

Me duele verde, el cuerpo

Un grito verde se aloja en la garganta y la pluma no lo toca, intuye mirarlo, hacerlo viento en este invierno húmedo, pero no lo toca
Los huesos, armazón de esponja que luego serán tiempo, sostienen los versos mal labrados que hoy escupo, los llevan pero no los tocan.
Me detengo con firmeza a mirar la basura en tus pasillos y consciente de tu furia te celebro muda, ajena y dura.
Ciudad de grises brumas, bocanadas inmensas de nube asfixian mi mirada, taladran con dardos finos mi mañana y mi cordura.

El grito, es hoy espuma roja y vuelca mis palabras,
la lluvia se contiene, peregrina, roja, pura.

Poeta
Anti poeta
Culto

Anticulto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo directo sangrando sus problemas
Solitario como una paradoja
(Vicente Huidobro, Altazor Fragmento)

4 comentarios:

Soñadora Insomne dijo...

Me gustaría mucho saber por qué estás escribiendo cosas así. Es dolorosamente hermoso.

Ganjartek dijo...

Simplemente estoy volviendo a la poesía y mirando esa nube negra que no se aleja y moja mi cabeza

Anónimo dijo...

No dejes que las nubes negras te persigan, yo estoy aqui para acompañarte y cuidarte, aunque ni sepas quien soy.

vero dijo...

Amigo... esa nube negra no solo te moja la cabeza, la convierte en poema.