domingo, octubre 01, 2006

Desayuno

El quería llevarla a desayunar o más bien poner mantequilla en su espalda a las 7 am.
Ella quería caminar. Un taxi fue la respuesta, el refugio de cortejo y besos.
Luego el rin, rin, en su teléfono y el motor de un micro ensordeciendo los celos.

2 comentarios:

Gabriela Rauld dijo...

por eso...

*...muero los domingos, y los lunes ya me siento bien*

Feliz lunes...
con desayuno y ganas.

Warmicita dijo...

Yo caminé...más que besos imaginé...micro de mier..me ha gustao hace tiempo que no pasaba! ya volveré