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jueves, septiembre 18, 2008

Calaquita II

Cuidado con las miradas a trasluz,
con los brazos colgantes y babas de muerto.
Cuidado con las piernas de arlequín en mis vértebras,
con la seda tragando mis huesos.

Cuidado con el retorno, escarba memorias
aunque evocada estás muerta,
con esa risa tan firme que ya no me toca
con ese eco penetrante que ya no bebo.

Inevitable, más allá de la advertencia te invoco, reconstruyo inerte,
con esa lengua de caracol, traga gargantas,
con tu bamboleo de matraca en mil pubis,
con tu complejo de pitón en la alfombra.

Recurrente bruma, te veo inevitable en la nicotina,
con las manos temblorosas en mi espalda.
Te veo, con el vino bañando tus costillas,
con tu abrazo de calaca en piel de madrugada.

Cuidado, pese a todo, con tocar mi puerta,
con ahorcarme con tu tanga negra,
Cuidado que eres bruma,
en la lejanía que es alivio y conjuro.
Estas seca en la carne, no en el verbo
y así es mejor.

(Trajines y Haceres, Editorial Gente Común, agosto 2008)

jueves, junio 26, 2008

Mordiscos de incoherencia

Morderse la cola,
tragar el veneno,
hacerse oruga y oler tu propio estiercol.

Levantarse y prometerse patear la piedra
escupir el silencio, tragarse las palabras,
vomitar los versos de sal con su nombre
respirar los cristales que ella deja en el viento.

Ser nomás eso,
palabra sin tinta,
beso sin boca,
caricia sin uña,
mano sin carne
miembro sin miembro
evocación sin huellas.

Acto en verso,
incongruencia en palabra,.
amante de su sombra
incongruente incontinencia eyaculada.

miércoles, mayo 21, 2008

Obrajes/Kañuma


Quien escribirá la historia de lo que pudo haber sido, yo que soñaba despierto, ya no sueño dormido, con quien estarás ahora quien te va a dar de comer en el día mundial de la mujer (A. Calamaro)

Anoche me he acordado, así suavito, en silencio de luna mordida, de tu risa de changuita, de tus sacadas de lengua en las peleas y el ají que ponías a tus gritos, esos con los que pinchabas mis silencios. Te he visto, guiñando el ojo, detrás de la cruz del sur, con tus pies fríos, tus labios de ventosa en mi oreja y tus manos de estuco hurgando mis piernas.

En este cerro grande y con barranco negro te he pensado y con humo en los pulmones mi corazón ahumado te ha llorado. Así suavito en el pasto, acariciando la humedad en mi espalda, una lagrimita ha salido y he mirado tu fantasma en esa cama a cuadros, abandonada y frágil. Entonces en recurrente evocación de tus cerezas rodando por el edredón de plumas, me he acordado que tu lunar está en el lado izquierdo.

miércoles, marzo 19, 2008

Día del Padre

En este día del Padre, donde tengo salud, tengo a mi hija cerca, tengo el cariño de todos los que me aman, aunque faltes tú, mujer de bruma y brisa, en este día del padre, doy gracias a la vida por serlo y pido fuerzas para seguir en el camino de enseñar con el ejemplo.

Este poemita del Benedetti para todos los padres que creen, luchan, se chupan la bronca, se muerden los sueños.

Mario Benedetti

Hombre preso que mira a su hijo

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quien se le ocurriria en un país
donde los presidentes andaban sin capangas.

Que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bienen las canchas y en los pastoreos.
Realmente no sabian un cornopobrecitos creian que libertad
era tan solo una palabra aguda
que muerte era tan solo grave o llana
y carceles por suerte una palabra esdrújula.
Olvidaban poner el acento en el hombre.

La culpa no era exáctamente de ellos
sino de otros mas duros y siniestros
y estos si como nos ensartaron
en la limpia república verbal
como idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros
y como nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles.

Uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aqui
mirándote y echándote de menos.

Por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos.
Vos ya sabes que tuve que elegir otros juegos
y que los juegue en serio.
Y jugue por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policias.

Y jugue por ejemplo a la escondida
y si te descubrian te mataban
y jugue a la mancha
y era de sangre.

Botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides.

Por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones
todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondosmiran hipnotizados
son durisimos golpes,
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas
que tu viejo callo
o puteo como un loco
que es una linda forma de callar.

Que tu viejo olvido todos los números
(por eso no podria ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos.

Y las calles y el color de los ojosy los cabellos y las cicatrices
y en que esquina
en que barque parada
que casa.

Y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar.

Una cosa es morirse de dolor
y otra cosa es morirse de verguenza.
Por eso ahora me podes preguntar
y sobre todo puedo yo responder.

Uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacerlo que no quiere.

Llora nomas botija
son macanasque los hombres no lloran
aqui lloramos todos.

Gritamos berreamos moqueamos chillamos
maldecimosporque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse.
Llora pero no olvides

martes, diciembre 18, 2007

Tai II


(3)
Rie,
descalzo con túnica bebe celulitis
Rie, muda carcajada,
eco de paladar sereno rumor de flor interna.
Regala,
agua bañada de imagenes,
petalos contemplados,
trozos de oro en pupila serena.
Ellos se agachan,
En rodillas rojas,
dejan cartas, fotos, esperanzas,
Los niños,
rien, viento rie
sudores de miel
pies de vinagre,
rien y una moneda rebota el destino.
(4)
Serena, como recomienda Lonely Planet Bangkok (página 30).
Camina de frente, sus pies se ven tibios,
empeines ruborizados en azulejo.
Falda blanca, piel muy rosa,
azabache en ojos.
Miel de almendra en sus rezos.
La niña rie, ella imita,
el monje no acepta.
Vuelve a la página 30.
En Internet venden fe, visitas a templos.
Le gusta, tanto buda posando a su lado, le gusta.
Ella mira, repite lo del incienso y la flor.
Frota, papelitos dorados en el pecho del buda,
yemas doradas, piensa en el jabón para más tarde.
Mil deseos, se cansa.
Cierra los ojos, seudo contempla
El paladar se irrita en mantras.
Piensa
souvenirs, llaveros, velas
Se aburre.
Playas, shoping, paredes,
no hay tiempo
mantra, rojo,
mantra verde
tiene que comprar más.

jueves, diciembre 13, 2007

TAI

Para la gente que de mes en cuando visita este blog, a continuación les dejo los primeros poemas de una serie llamada simplemente Tai. Escritos en un viaje por esos lares.

(1)


Ese paso rengo anuncia el escupitajo en los pies
barba cana, gorra gris, baba besante.
Balbucea besos en mejilla frias

Musulman, jamaiquino, asiático, latino
sucio y frio.

Tres monedas grita, tres monedas escupe.

Desempleado, empuja, muerde.
tres monedas y te deja libre.


(2)

Los unos saltan del tren áereo a comer vitrinas
con bolsas y dinero plástico muerden y compran
Los otros callan, en túnicas naranja esperan

El viejo templo busca la luna,
el concreto la esconde, los Malls la muerden.
Ellos duermen en la columna gris,
cerca del Buda de piedra callan
Perros, gatos, ratas, miran, huelen
juegan.

Los otros caminan, presurosos gritan
comen, engordan, sudan, no escuchan
no miran, compran.

(3)

Vuelan, con ecos amarrillos vuelan
regalan versos de arroz, mantras de orquideas
Vuelan en la imagen de Bodhidarma y
duermen.

Es memoria contemplada, Satori desahuciado
rodillas de roca, cuerpo sin cabeza,
rostro sin tronco, buda sin tiempo.

Mira humanamente errado,
divinamente alumbrado.
En las raices de un arbol contempla,
tiene migraña, le duelen los flashes
quema silencios.

(4)

Rie descalzo y la túnica besa celulitis
rie, en muda carcajada.
En eco de paladar repite sereno verso,
la flor interna.

El regala agua bañada de imágenes
petalos contemplados, trozos de oro en mirada
serena.

Ellos se agachan en rodillas rojas,
dan cartas, dan flores
esperanzas y silencios.

El rie, los niños rien, su vientre rie
El monje habla, el guia te ofrece: Tu destino en la puerta, gira la ruedita, sólo por 5 Bhats

domingo, agosto 26, 2007

Sierpe diem

Nacen en la pared, otras veces en el techo, las más se desbordan por la alfombra y se filtran por los poros de venesta, taladrando la espalda de alguna termita.
I
En el tornasol espacio, donde las palabras ya no juegan
El temblor se hace picazón de lengua y la imagen del cuerpo es humo
En esta trémula espera, la memoria tiene cantos de revancha

Entonces cruda, la humedad rebota en la lengua y las sienes
Negra de humo repite el sabor de la noche ahuyentando brisas
El temblor se detiene en el hormigueo que provoca el espejismo de sus risas

En este vano pulsar de palabras evoco el coraje falso de nombrarte
En el pánico vestido de silencios, mi canto se hace espuma
En la vigilia vana el espacio tiembla y el recuerdo celebra tu derrota.

II

Castiga la furia silente al pulso
tenso espectro en la sien derecha
castiga la espuma en tejado crudo
arcilla de palabras en bruma pura.

Castiga el grito seco y sin retorno
vacío que vuelve de estómagos y tiempo
duro paso, en huesos de humo y vientre.

Castigo y es certeza en el caminar sin norte
grito que rompe al tiempo en calles mudas
vacío que rebota en sentencias peregrinas.

Caminar con aire frío de montaña
en voces que revuelven la inconciencia,
el verso sucio que despoja la cordura
camina y castiga mi andar dormido.

viernes, agosto 17, 2007

...............

Es hoy serena la tierra que te nutre,
Han crecido hojas de Eva en tus muros
El adobe se ha vestido de lágrimas duras
Las flores, se han teñido de tu tierra.

Jarrones de negra piel, guardan tus lirios
Secas tus lilas, secos los pensamientos,
Muertos tus claveles.

Al pasar por tus cadenas he visto tu reflejo
Tu encierro en solitaria esquina,
Tu pino majestuoso dándote noche
Y mi evocación se ha teñido de tus tripas.

En tu oscuridad, la distancia larga es nada
Desde ella miras y me acoges
Piedra en piedra rota, Choqueyapu
Tierra dura, grava, nombre en tinta negra.

Descanso al caminar y buscarte,
camino al descansar y encontrarte,
moras en tumba sin decir nada.
Hoy el eco de tus huesos es semilla,
arbusto seco, champa vana.

He permanecido, sin decir nada
en la memoria seca de tu musgo,
en el imán callado de tu piedra,
En tu noche de cumbre, ahí
de espaldas al Illimani.

Tus huesos, de ladera serpenteada,
de ladrillos empinados, acogen mi silencio
Tus órbitas, buscan el viento del cometa
Yo corrompo tus silencios.

Mis manos han levantado tu pluma,
mis dedos escarbado tu tierra.
Cosa vana elevarte una plegaria.
Cosa extraña reflejarme en tu nada.

viernes, agosto 03, 2007

Nadas

Y creyó una vez más que eran brisa, caricia tibia trayendo certezas y nuevos aires.
Y creyo tercamente que eran piel teñida de alabanzas y de confesiones ciertas
Y entendió una vez más que eran burla, fiesta de vientres, veleta al viento
Y entonces nuevamente, en la madrugada, con besos de cebada comprendió que no eran nada.
Despertó en humedades rojas, recostado en la nieve paceña y en el mandala de sangre creyo ser nuevamente alguien.

miércoles, julio 25, 2007

Solipajas...

Hoy defiendo a raja tabla la simpleza de caminar solo para purgar nostalgias
Me declaro partidario de iracundos y cómicos monólogos ahuyenta oficinistas
Acérrimo militante de buscar pepas de aceituna en las aceras

Hoy celebro con orejas de parlante la sinfonía de voceadores y bocinas
Y afirmo mi compromiso con el cielo azul de julio y el crujir del pasto seco
Mi fanatismo invernal por el Mentisan en las bocas besadoras.

Hoy declaro mi convicción a respetar el orden caótico de la Pérez
Mi silente devoción a las sonrisas de los lustras y las patas saltarinas de los chicos cebra
Hoy, por si quedan dudas, afirmo ser un soliloquio de ausencia en estas calles
Un fantasma que a la distancia besa tu piel de mar.

viernes, mayo 11, 2007

Ocho minutos

En ocho minutos, las ideas se comprimen y exprimen palabras
¿qué se puede narrar en sólo ocho minutos?
La muerte de una hormiga en tu pan con mermelada,
el suave aji de sus patas en tus papilas.

Cuatro mil basureros llenarán la ciudad
y el soldado corajudo, comiendose al enemigo a bayoneta limpia se ha ido.
Volvió el heroe desconocido a la Camacho, derrumbado y derrotista como nos gusta.

En ocho minutos se repasan las noticias y el Papa amenaza con la ex comunión a los pro aborto y el Presidente amenaza con no sabe que a los brasileros e italianos.

¿Es poesía acaso, dar pincelazos en la pantalla con lo que te viene a la cabeza en ocho minutos?
o un ejercicio de abandono de recuerdos e improntas.
Un dolor de cabellos,
una marca de labios en el cuello,
una tos adormecida,
Ropavejeros negándose a vender fideos,
Policias ladrando a policias,
Católicos en nuevas cruzadas contra infieles cristianos

Ocho minutos y nada ha sido dado, queda el tiempo mudo,
desintegrandose y mi té que ya está frio

miércoles, mayo 09, 2007

Coquetear al Poeta II

Debes irte, mirando intermitente desde alguna nube,
luego, si te lo pide, volver entonces con la cara lavada y el cabello besando tus pestañas.
Llorar en su pecho, a miserables veinte centímetros de su boca y en la mirada mojada gritarle un ahórcame o bésame.

Debes dejar que se mojen sus labios en el sabor de tus venas
y gritarle silenciosa que te deje.
Asegurarte, que tu mano izquierda juegue con su pierna en la huida,
darle un tibio te quiero en su boca partida y morderle sin asco los poros.
Dejar luego que te seduzca, permaneciendo sentada en posición de loto,
ocultando los lugares por los que grita su abstinencia.

Debes darle una caricia con la palma izquierda y esbozar una sonrisa tibia,
pararte de golpe,
besar su frente,
mirarle la camisa gastada
y gentilmente, cerrarle la bragueta.

Después, en silencio, debes darte la vuelta,
y dejar que te bese, abriendo tus labios y lanzando sólo tres jadeos.
Debes mirar la puerta y lanzar un gracias, con entonación de te deseo y semántica de no me toques e irte de su vida por tres o cuatro días.

A tu retorno el tendrá la soga lista y tú te sentarás a esperar que hable
y envuelva tu cintura con ese tejido de versos manipula piernas. Dirá esas palabras que suelen decirse, tocará con esa tibieza que suele tocarse,
mirara como suele mirarse y besará como debe besarse.

A la madrugada, morderá tu pie izquierdo y luego de besarte el labio inferior
y el de más abajo, pasará la soga por su cuello.
Entonces, comprenderás, que el bamboleo fino de caderas en la huida
deja siempre una tornasolada espina en su terquedad

Aceptarás que volverá por más
Que asfixiara independencias
Que será gota china en tu frente y
beso de taladro

Y se quedará en ti,
Y seducirá tu risa blanca
Y comerá tu fruto de mar
Y nuevamente soportarás
que no se largue.

lunes, mayo 07, 2007

Poema 10.07


Soy un manojo de imágenes turbias
juego de cristales quedos en la memoria,
pluma seca que araña la noche.

Escupitajo perverso,
retrete en tu esperanza.
Mano muerta,
dedos secos,
poema negro.
Vacío reverberante en papel blanco.

Arañazo de olvido,
forma clara de mordizco
Resto caótico chorreando poros
fantasma que muerde pies fríos.

La suma de despojos negros
aroma fétido en tu llanto de cacuy
Soy la palabra dormida que explota
y punto.

jueves, mayo 03, 2007

Nuditos

Hay un nudito de palabras que aprisiona mi lengua, con la misma exactitud de aquel nudo marinero con el que ella ató mi muñeca. Es un nudito de soga extraña, crece por las noches, se expande y me dice cosas al oído. Cuando respiro, su fantasma en la almohada no me deja dormir del lado derecho de la cama.

Hay un nudito de besos en mi garganta que llena de humedades mi estomago y devuelve los sabores tibios de su vientre. Me amarra a su textura mientras voy recogiendo sus lunares de las sábanas y no me deja tragar mis pastillas contra el dolor de oído.

Hay un nudito de llanto en mis ojos que crece cada vez que encuentro su mirada de sal, me ata a la gristaurina forma que tiene de sentirme y no me deja ver bien las luces de mi ciudad por la ventana.
Hay un nudito que ata mis alas de murcielago a sus caderas realistas, me enrecta la espalda y mientras escribo, no deja que me chorree en la silla como me gusta.
Anoche luego de vernos, debajo del sillón, encontré nuevamente mi tijera.

lunes, abril 02, 2007

Animas


Domingo 4 PM, carne infectada de su piel y el silencio rebotando en las paredes rotas del vehículo, una cerveza Huari y el viento de calamina en la garganta, nacen estos poemitas en el Valle de las Animas.
I

En el turbio golpeteo de palabras de plomo
y gritos como clavos perforando silencios
levanto la mirada y el destello de calaminas muertas
refleja su pálido estaño en la memoria.

El ascenso se hace inevitable,
como el retorno al viento cómplice de la montaña.
Llego y la armonía en sus figuras ha sido alterada,
templo ocre en cruz diamante ha profanado su vigilia
Peregrinas de piel Kisa y alabanzas huecas, arañan su piel con tacos.

Abajo en un manto de nubes bebe llantos
la montaña guarda blancas memorias,
y en la grandeza de su aroma muestra
que el camino aún no ha sido andado.

II

El temblor de su lengua en verso negro
acompaña el mutismo de este viaje
En cápsula verde, la memoria camina gritando a la montaña

Como besan las nubes su pechos de arcilla,
su figura doliente de ánima maldita
acompañando la sombra de mis dedos huecos

En la cebada se esconde el llanto amargo,
Aquel que no conoce el destierro de esta pampa,
Y permanezco en la certeza baña pulmones,
En la inmensidad olvidada de osamentas.

Me reciben sonrientes, lápidas de estuco en la colina
Y una niña de pasto en las entrañas recolecta
Caña hueca en la laguna

III

Las beatas del templo desconocen la pus en mis vísceras
El ácido fluido de tu piel rosácea,
El encargo y el precio de comer tu mirada amarillenta.

Buscar el refugio es un mandato,
arropar mis palabras en el anillo de montaña un presagio
Envolviendo el verso en su brisa, inicio esta huida

Pronto, el atardecer de sombra habrá hablado.
Y sus grietas, desangra lluvias, silbaran el canto oscuro de ciudad.
Ese que recibe viento de la montaña,
Que esconde su verdad tantas veces negada.

Un viejo quiltro permanece y vela rimas llorosas,
La sal en mis entrañas
Los santos del templo no conocen la muerte que flota en mis tripas

Yo los miro, en el vacío que produce este lienzo desteñido
Los miro, en la resolana quemando el pulso
Y dos mujeres de piel seca elevan su plegaria al Mururata.


IV

La tarde se devela en su cantar de sombras,
He visto tantas veces el hueco negro en sus pupilas
Hoy no es momento para cantos, para elegías a su vientre

Los versos de espera han callado,
sólo el blanco en su cuello de cordillera me sostiene
es necesario una vez más el peso de su angustia.

Contiene el ansia que se agolpa en las sienes,
el golpetear tímido de sus pasos de abarcas
Con la tarde volverá la espera silente,
Y en la memoria de piedra, brotando en arcilla,
Volveré a tus pupilas, desangrado.

V

En el frío pulpito de roca celebraré entonces la luna,
iluminada en manto azul.
Inevitable será, no dibujar tu contorno en rocas altas,
En la pétrea geografía de su cuerpo de arcilla.

En esta lejanía, escucharé tus temblores en la espalda,
Los arañazos secos de piedra en la memoria.
Y contendré tu respiración en la garganta,
Inevitable será entonces no vaciar tus contornos en la brisa.

El silencio nuevamente guardará tu nombre,
Peregrina en los pulmones de hollín que me despiertan,
En el aire de montaña, tu cuerpo será nuevamente barro,
Canto de espuma entre mis yemas.

VI

Habrá que dejar entonces que la brisa te contenga,
Temblando en el tornasol silencio de montañas
Habrá que beber estas figuras, contiene gritos
Para que muera la intermitencia en la certeza que te llama.

No quiero verte adormecida, ni darte el último canto,
La primera angustia de domingo negro.
No quiero, el velo hueco escondiendo tu risa en la memoria

Sólo la certeza del viento calando tus mejillas,
Será el mantra que recuerde la ironía de este andar.
Será el Illimani quien contenga tu bruma
y sus picos escupirán el silencio de mil cantos.

No quiero,
Sin embargo tu memoria es canto en la montaña.

jueves, febrero 08, 2007

Coquetear al Poeta I

Debes rodear sus palabras con tus manos, lanzarle un guiño de cordura a su nube.
Debes morder con furia sus versos temblorosos y ser lluvia.
Debes envolver su pluma con vientre de pitón y romper sus falanges con tu cuerpo.
Así no escribirá, no le saldrá espuma sin pensar en tu locura.

Debes dejar que beba de tu mar y duerma, apartado de tu espalda.
Debes arañar su pecho de lienzo con tu historia y entre risas despertar su arritmia.
Debes, por sobre todo, atar sus manos a una duda silente
no poner nombre a tu presencia, para que sus palabras te suden en evocaciones

Debes partir con besos de sabana y coquetear su sombra en la huida,
bebiendo sus ojos, callando sus cantos.
Debes entender que es sólo un baile y el te pisará los pies en el tango,
Que sus palabras tiene otro ritmo y que ya han hablado antes del tacto.

Por último, debes saber que si tus labios y tu vientre dan la tinta
aceptarás a cambio del embrujo:
Que te muerda con furía el alma,
Que no se salve
Que no se largue.

lunes, enero 29, 2007

Evocaciones (Palabras, poema V)

Silabas temblorosas,
arremolinan, arrebatan,
cansan y gritan

Silabas de fuego y rabia,
ásperas, líneas niebla
funden la savia que no espera

Labios urgentes, palabras blancas,
calor en tinta desencajada
no despiertan, no claman, no viven

Verbo peregrino, adormece su rima
silabas sórdidas y mustias,
silabas, en furia conjurando distancias
bebiendo el cáliz de embrujo de sus cantos

Vuelven y tejen su último grito
regresan de exilios miserables
levantan alba el primer sueño

Silabas exactas,
silabas de lluvia
firmes, de resistencia muda
de espera y constancia

viernes, enero 26, 2007

Evocaciones Parte I Ciudad, poema VII



Aquella inmensidad blanca de espuma
levanta las manos en palidez alucinada,
resguarda lo híbrido en geografías de arcilla.

Retumba en silabas eclécticas y heladas
el canto peregrino que revive tu encierro,
a la diestra la silueta que late en sangre
alcohol y cebada han hablado a su memoria.

Presencia poética y furiosa cortando el pulso
la siniestra de frente en cúpulas de espina,
seco de frío, seco de viento, seco sin tiempo
arcilla que resguarda su noche en tinieblas.

Detrás la letanía de Krupp lo esconde
los cuerpos de la noche, de espaldas al sueño
el nombre del poeta, en la savia de sus versos.

Detrás se alza, en abetos y pinos
la mirada de sus letras, el pañuelo de sus rimas,
detrás sus tripas secas, la espina muda
orbitas huecas velando la ciudad de altura.

lunes, enero 22, 2007

Su noche


La geografía de su noche me ha llamado en silencio, convocando mi bruma al rencor de sus palabras. Vaciado de gritos en caminos de destierro, mis pupilas negras han caído en el pozo rojo de su sangre.

¿Lo sabías verdad? intuías que el encuentro era sólo eso, un arañazo fino en mi piel de
tambor. Por eso he vuelto a caminarte peregrina, así con caricias quedas, mis suelas te han contado este destierro y los tropezones ciertos han dado el anuncio.
Por eso hoy su imagen acompaña el destierro, en esta noche larga que retumba en la huida, las trampas del asfalto me han contado el secreto del vacío, en que se engolosinan los gusanos en sus órbitas huecas.

Lo sabías, en el tacto de su noche he dejado mis letras, un puñado añejo de palabras transformando el vomito de mis yemas y entonces, sin apenas pensarlo, mis labios han pronunciado su nombre.

(De Evocaciones, Parte I, poema 6)

viernes, enero 19, 2007

A tu viaje


Conocía poco de tu noche, eso que intuye tu palabra escrita en piedra y sin embargo me ha cubierto el manto de tus gritos.

El ruin repique de penumbra ha convocado a mi piel y a mis huesos, al camino que esconde tu mirada.

Conocía poco reconozco y sin embargo has inundado cada poro con tu eco casquibano. Fiel a la estrategia de la huida sólo un canto mudo en ti ha cesado.