
Ejercicios literarios, crónicas, miradas a la ciudad, relatos, poesía (de vez en cuando) y todo lo que este aprendiz de escritor produce en el camino a encontrar su propia voz (Al final Borges la encontró a los 70 años)
viernes, mayo 04, 2007
Burkas

jueves, mayo 03, 2007
Nuditos
Hay un nudito de besos en mi garganta que llena de humedades mi estomago y devuelve los sabores tibios de su vientre. Me amarra a su textura mientras voy recogiendo sus lunares de las sábanas y no me deja tragar mis pastillas contra el dolor de oído.
miércoles, mayo 02, 2007
.....
debajo de la cama,
nos desnudamos tanto
que las moscas juraban que habíamos muerto.
Te desnudé por dentro,
te desquicié tan hondo que se extravió mi orgasmo.
Nos desnudamos tanto que olíamos a quemado,
que cien veces la lava volvió para escondernos.
Me hiciste tanto daño con tu boca,
tus dedos, me hacías saltar tan alto
que yo era tu estandarte aunque no hubiera viento.
Me desnudaste tanto
que pronuncie mi nombre y me dolió la lengua,
los años me dolieron.
Nos desnudamos tanto que los dioses temblaron,
que cien veces mandaron las lavas a escondernos.
Te frotabas tan rápido los senos
que dos veces caí en sus remolinos,
movías el culo lento, en alto,
para arrearme a su negra emboscada,
su mediodía perenne.
Abrías tanto su historia, gritaba su naufragio
Nos denudamos tanto que no nos conocíamos,
que los dioses mandaron la lava a reinventarnos.
Te desmentí de cabo a rabo
devolviéndote a tus primeros actos,
te escudriñé profundo
hasta escuchar la historia amarga de tu cuerpo,
pues sólo el amor sabe cómo llegar tan hondo
sin molestar la sangre.
Esa noche la lava mudó su paisaje en piedra.
Tú y yo fuimos lo único que se murió de veras.
Fabio Morabito
miércoles, abril 25, 2007
Shuffle III

I
Tu amor cambio mi vida por que todo lo que te hace bien siempre te hace mal, me cambiaste como ese rayo, con todo lo que fué y será le dice y luego eso de "dame la muerte chiquita" dejan de cantar y se besan. La muerte no llegó por lo menos no la larga, apareció la liviana, la de carne y piel con piel. "Ces´t notre petit mort notre vie" le dice, con esas erres arrastradas tan a lo seudo franchute. De golpe, en las sabanas de lija, en su ombligo, aparece la sombra de aquel silencio negro de pieles temblorosas y la muerte chiquita llora, mojando sus pálidos vientres y se queja y los despierta. Luego ella morderá timidamente su hombro izquierdo y con un aullido arañará la noche oscura, "le petit morte" durará hasta que estornudes mi cuerpo le dice y luego la realidad secará mis palabras y mi vientre. El se queda, mirando la sombra de su espalda bailarina...un, deus, troix, fermer.... piensa, mientras juega a ser nuevamente alfombra, a beber el baile de su cuerpo en su abdomen gastado y volver a ser muerte, eternidad en dos segundos a su lado. Después ella se quedará en la dispersión de la pared blanca, curando rajaduras con sus pupilas temblorosas; él permanecerá estático, en ese vacío que se inunda de risa explosionada y se quedará, en los sentires con sabor a vino, entendiendo en la muerte la señal de este romance sin nombre. Ella morderá otra vez la almohada, para rescatar esas palabras que escaparon en el orgasmo y soplará al viento eso de yo creo y con eso basta.
II
La guitarra en acordes básicos y la bateria que entra con fuerza, mientras el viento rebota en la ventana..I´m a passenger and a ride and a ride...Iggy pop en el aíre y la imágen de la espalda de la cocaine fatal femme en el cuore, vuelve de nuevo a reventar su cabeza como Play Station. Recuerda la sabana lila besando sus mil vellosidades tornasol que temblaban en cada ronquido y vuelve a la ciudad, mientras la memoría le regala esa imagen canela con tatuaje de sierpe en el tobillo derecho, vuelve y explota en las calles de "Sohocachi" . No para, la velocidad acelera sus venas y el motor envuelto en coca rebota nuevamente en el pecho.
Entra al lugar de siempre y se vuelve a conectar con la mirada de colirio ardiente, con aquella de mar seco en los ojos. Luego sale y se pierde en la oscura línea roja, el taxi lo lleva al norte, al monumento circular rodeado de funerarias, donde espera la de 19 y medias negras, la que a cambio de 100 lucas hace limonada con tu cuerpo. Comen un choripan, entran a una de las tantas funerarias, velan a algún muerto desconocido y entre café y café despiertan al deseo. Luego, para hacer hora, caminan, se pierden rumbo a la gran plaza cuadrada. El viento los lleva al norte, a la casita equilibrista de ladrillos donde nuevamente velarán su propia muerte.
III
I´m singing, la, la, la dice el Iggi y entonces otra vez "take a walk on the wild side" y nuevamente los muslos transexuados abriendose paso entre los postes, She/Male abordando el viejo taxi. Olor a Pachuli y las cejas despintadas de tanto succionar lo saludan. El recuerda la impaciencia negra, cuando le pedía el viejo anhelo del camino trasero y ríe. El espejo refleja el tóxico y en sábanas almidonadas cae dormido. Luego despierta, pupilas de caverna y venas temblorosas pero con la serenidad de que la última caricia estará colgada en el ropero, en el cajón numero tres, hasta el día del reencuentro, hasta volver de la agonia abstinente. La ciudad de día le muerde la cabeza y tanto eco en los parlantes lo tortura. Toma una aspirina y grita, la voz eléctrica responde "habiamos bebido anoche sin parar, habiamos fumado y ya no hay nada que fumar, un tipo me seguía en una fiesta gay...". Entonces camina, con las rodillas torcidas a la ducha y el agua besa su sangre en la resaca. Mierda ella aún no toca el timbre.
IV
Sadé con eso de your love is king en la radio y el flaco de bigote cantando con los ojos cerrados me ves mejor, en la vieja peta negra el rollizo de pipa roja. La noche golpea como jab de izquierda y se acuerda del lugar que ya no existe, ese que tenía un gordo de estuco y saxo de cobre colgado de la pared y que te recibía con aires de Thelonius Monk. Recuerda a la chilena de cartera verde, hablando de sociología, con esos aíres de "Virginia Wolf" trasandina, pechos de nodriza holandesa, aplasta cañerías piensa. Entonces ríe, escribe un manifiesto, sobre los permisos y transgresiones del macho paceño en viernes, un cadaver agónico machista con los cinco tipos orejones que comparten el auto. Escribe y recuerda cómo riendo se engolosinaba de la cara rosada de la "femme noir" y quiere morderle otra vez la oreja, ensuciarle la pierna con mayonesa.
Ella lo miraba, lanzaba el guiño de pestaña de poliester afilada invitándolo a la trastienda del lugar, él sólo escuchaba el piano, mientras pedía que el viento evapore el trago azul con burbujitas de gas que tenía en frente. La gringa choca de la Krall con ese grito de "love me like a man", con sus uñas camufladas, partiendo las teclas negras en el aíre, ella parándose, yendo al baño, ofreciéndole el ritual de ordeñarse detrás de la puerta. El decía espera, pero sus manos temblaban, su cuerpo cedía, se levantaba. Recuerda que miró la puerta, entonces lloró, miró un viejo perro en la calle, sus pantalones se mojaron, ella hizo pis, el se fue del lugar.
lunes, abril 23, 2007
En la almohada
Luego de la lluvia en tus ojos y en los míos, en nuestras pieles arañadas, nuevamente he balanceado silencios y de tu mano escuchado: el aroma de los fracasos, de los insultos y críticas del pasado, de este presente sin nombre, de esa palabra tan grande que tanto te asusta y flota por el cuarto.
Así suavito, con tu cabeza en mi pecho, con la imagen de tu vientre enroscando soledades he vuelto a pensarte y en el vacío de esta noche he comprendido finalmente lo que somos.
miércoles, abril 18, 2007
INVENTARIO
martes, abril 17, 2007
Onirica III
Se sienta en la arena y el viento pincha sus pies y ya no ríe, sólo cae, en un ovillito de lana dulce. Se enreda y se hace oruga, muerde el silencio y ya no habla. La pared se derrumba, el sol seca su cabello que ahora es de agua, la sal cae en mis pies. Ella se encoge, se duerme. Yo me encojo, me duermo.
lunes, abril 16, 2007
jueves, abril 12, 2007
Dia del niño
Hoy desperté temprano con la llamada de mi hijita de 4 años que me pedía que la felicite y le desee suerte en su fiesta infantil. Es tu día princesa le dije y me respondió que era el día del niño, le dije que no, que es de ambos y respondió “si y de la niña también”. Creo que fue la primera charla de género que tuvimos, la primera vez que hablamos de su derecho a la igualdad de oportunidades y capacidades como niña, como futura mujer boliviana.
En este momento mi hija esta disfrutando del circo comercial de esta fecha, de toda la atención del mundo y de lo que más le gusta a una niña de 4 años, jugar, comer comida chatarra, ver a algún payaso. No sabe, desconoce que al mismo tiempo otra niña en Beni perdió todo pero igual salta, juega con una muñeca vieja rescatada del barro de la inundación. No ha escuchado que otra niña, igual de risueña que ella, en el Altiplano paceño no puede ir al colegio, por que es mujer y la menor, por que debe cuidar a la wawa más chica, mientras la hermana mayor saca las ovejas a pastar.
Anoche mi hija se durmió temprano y despertó con energía para ir a su fiesta infantil. Al otro lado de la noche, al mismo tiempo, otro niño cayo rendido en un cartón en el cemento de El Prado paceño, mientras su madre, accullicu en boca, se la pasó vendiendo dulces y puchos a la salida de un boliche. Se durmió en el piso, en el aguayo de su madre, mientras jugando con una tapa la acompañó obediente toda la noche mientras ella atendía el quiosco.
Mi hija a los tres años tuvo que sacar Carnet de Identidad para viajar en avión y ahora lo lleva feliz en su carterita cuando llega a su ciudad. Me contó que aprendió su nombre y dice que sabe dibujar la T de su apellido. La otra vez fuimos al parque y se encontró con un niño de su edad tocando charango. Le llamó la atención como tímidamente le disputaba el columpio. Le preguntó su nombre y no respondió, no aprendió en la calle el español, no está registrado aún por que su madre tampoco tiene certificado de nacimiento y migró de Potosí por la sequía de este otro niño que a unos moja y a otros los deja sin siembra.
MI niña irá a ver hoy al dinosaurio púrpura aquel y comerá pollo con papas fritas, seguro por correr tanto se rasmillará la rodilla como siempre y llorará un rato, ajena al l maltrato, la violencia física y psicológica constante que 1 de cada 2 niños en el país sufre. Nació del otro lado de la línea, con diferentes oportunidades, ella no escogió, simplemente le toco, en un país donde al 70% también le toca nacer debajo de la línea de la pobreza aquellos otros niños, niñas y adolescentes bolivianos tampoco escogen ser maltratados física y psicológicamente, ser violados, pasar hambre, no terminar la escuela, sobrevivir en la calle, escondiendo el rostro mientras te lustran el zapato, mientras clefean bajo el puente.
Me quedo pensando en una frase de mi hija “ese niño no tiene comida, sus papis no le dan, ¿por que? Y en que hacer como boliviano, como ciudadano, este y los otros días del año por aquellos niños, niñas y adolescentes que les tocó la calle y tienen sus derechos vulnerados. Será qué nos queda enseñarles como padres a escoger por el respeto, la no discriminación, la igualdad, la solidaridad, no sé si con eso basta.
Van a disculpar amig@s adultos, quería compartirles estas ideas que me van dando vueltas en la cabeza en este día
Saludos
martes, abril 10, 2007
Al Roberto
Ábreme la puerta
De tu desamparo
( soy yo quien te llama
ahora )
cúbreme con tus lanas
viejas
revísame parte por parte
padre por hijo
en esta cuesta
interminable
que es la muerte
Pasar a la noche sin rituales, volverse uno con el otro lado, de sopetón, dando un escupitajo al destino, es así como el elegido debe dejar su estela de palabras en el barro y fundir su carne con el primer verso. El poeta se ha ido, pronto empezarán a caer las flores en su nicho y los homenajes fariseos inundarán las radios, las paredes, las páginas literarias.
Pronto también empezará a correr el vino en abundancia, en el patio trasero de la casa vieja donde sus restos duermen el último sueño. El se hará el sordo como siempre y escupirá palabras rígidas al vidrio bonito que pusieron para reflejar sus fosas infladas de algodón. Personalmente me tocó, hace once años asistir al entierro de un loco, a un estepario que mordía la noche y hoy por hoy es polvo en una cajita de metal y uno que otro familiar adormilado repite sus palabras con la resaca de su nombre en las venas.
Por tanto no creo en los homenajes póstumos, prefiero pensar que la carne añejada en cajón de manzana, devolverá tarde o temprano sus palabras al mundo. El poeta se ha marchado, como el día que piso esta tierra, hoy es sólo cuerpo sin palabras. El primer llanto que al nacer dieron sus pulmones vírgenes de humo, hoy ha sido reemplazado por el de viejas beatas reza rosarios. El poeta en su viaje de murciélago no entiende, no soporta los chistes mal contados de velorio, los pedos contenidos en la silla incomoda por el café obligado en la vigilia. Los mocos chorreando en pañuelos grises, por que desde la noche, en su presente, hoy baila con la dama negra y toma vino y muerde orejas de algún santo.
El poeta ha callado y a pocos le importa, en los titulares de la prensa no aparece en grandes letras, aunque todos sabemos que más temprano que tarde las alimañas roba versos prepararán discursos, grandes ponencias y uno que otro ofrecerá su imprenta para sus obras completas.
La noche, como diría el poeta relojero, hoy ha penetrado en su nombre, por tanto no tiene espejo, por que la nada es hoy el papel en el que escribe, dando brincos y furiosas estocadas de niebla a sus antiguas musas. Ya no interesan las de carne blanca, nalgas rojizas, pechos cocholate, labios fresa, no interesan las warmis valientes, las ñustas cobardes que se dejan amar y mastican tus versos como chicle viejo, ya no interesan en su noche, por que ahora está más allá de sus mentiras por que estorban en la cuesta interminable de la muerte.
El poeta ha muerto y que carajo, mañana leerán sus versos en tertulias y se rasgarán las vestiduras entre vinos y comparsas los escribas baratos y eso ya no importa. Ha muerto y en mis manos tiemblan las letras, mientras el veneno de Los Yungas, ese tan rico con juguito de naranja, en silenciosa ceremonia moja sus versos anotados en mi vieja libreta. Salud compañero, aunque sin vino, guarda campo en la mesa para más tarde.
lunes, abril 02, 2007
Animas
En el turbio golpeteo de palabras de plomo
y gritos como clavos perforando silencios
levanto la mirada y el destello de calaminas muertas
refleja su pálido estaño en la memoria.
El ascenso se hace inevitable,
como el retorno al viento cómplice de la montaña.
Llego y la armonía en sus figuras ha sido alterada,
templo ocre en cruz diamante ha profanado su vigilia
Abajo en un manto de nubes bebe llantos
la montaña guarda blancas memorias,
y en la grandeza de su aroma muestra
que el camino aún no ha sido andado.
II
El temblor de su lengua en verso negro
acompaña el mutismo de este viaje
En cápsula verde, la memoria camina gritando a la montaña
Como besan las nubes su pechos de arcilla,
su figura doliente de ánima maldita
acompañando la sombra de mis dedos huecos
En la cebada se esconde el llanto amargo,
Aquel que no conoce el destierro de esta pampa,
Y permanezco en la certeza baña pulmones,
En la inmensidad olvidada de osamentas.
Me reciben sonrientes, lápidas de estuco en la colina
Y una niña de pasto en las entrañas recolecta
Caña hueca en la laguna
III
Las beatas del templo desconocen la pus en mis vísceras
El ácido fluido de tu piel rosácea,
El encargo y el precio de comer tu mirada amarillenta.
Buscar el refugio es un mandato,
arropar mis palabras en el anillo de montaña un presagio
Envolviendo el verso en su brisa, inicio esta huida
Pronto, el atardecer de sombra habrá hablado.
Y sus grietas, desangra lluvias, silbaran el canto oscuro de ciudad.
Ese que recibe viento de la montaña,
Que esconde su verdad tantas veces negada.
Un viejo quiltro permanece y vela rimas llorosas,
La sal en mis entrañas
Yo los miro, en el vacío que produce este lienzo desteñido
Los miro, en la resolana quemando el pulso
Y dos mujeres de piel seca elevan su plegaria al Mururata.
IV
La tarde se devela en su cantar de sombras,
He visto tantas veces el hueco negro en sus pupilas
Hoy no es momento para cantos, para elegías a su vientre
Los versos de espera han callado,
sólo el blanco en su cuello de cordillera me sostiene
es necesario una vez más el peso de su angustia.
Contiene el ansia que se agolpa en las sienes,
el golpetear tímido de sus pasos de abarcas
Con la tarde volverá la espera silente,
Y en la memoria de piedra, brotando en arcilla,
Volveré a tus pupilas, desangrado.
V
En el frío pulpito de roca celebraré entonces la luna,
iluminada en manto azul.
Inevitable será, no dibujar tu contorno en rocas altas,
En la pétrea geografía de su cuerpo de arcilla.
En esta lejanía, escucharé tus temblores en la espalda,
Los arañazos secos de piedra en la memoria.
Y contendré tu respiración en la garganta,
Inevitable será entonces no vaciar tus contornos en la brisa.
El silencio nuevamente guardará tu nombre,
Peregrina en los pulmones de hollín que me despiertan,
En el aire de montaña, tu cuerpo será nuevamente barro,
Canto de espuma entre mis yemas.
VI
Habrá que dejar entonces que la brisa te contenga,
Temblando en el tornasol silencio de montañas
Habrá que beber estas figuras, contiene gritos
Para que muera la intermitencia en la certeza que te llama.
No quiero verte adormecida, ni darte el último canto,
La primera angustia de domingo negro.
No quiero, el velo hueco escondiendo tu risa en la memoria
Sólo la certeza del viento calando tus mejillas,
Será el mantra que recuerde la ironía de este andar.
Será el Illimani quien contenga tu bruma
y sus picos escupirán el silencio de mil cantos.
No quiero,
Sin embargo tu memoria es canto en la montaña.
lunes, marzo 12, 2007
Blanco

Blancas serán las medias de la enfermera que gritará desde el pasillo del hospital de moho. Que no responderá al tembloroso golpeteo en el aparatito lleva gritos de sus uñas secas. Pálido el sueño que besará sus cejas tatuadas de gris, mientras vuelva a sus amantes, a las sábanas teñidas en vino, al golpetear de sus caderas en tanta púpila roja.
Blanco el papelito limpia bocas, en el que anticipo sus estertores de piel de lija, pidiendome que no rasgue sus poros floreados con mis reflejos negros. Aquel que mientras escribo, pide que lo deje en su rutina toca besos, en su naturaleza respira café. Pide que no arañe con tinta su textura, que no ponga el nombre de muerte en su piel guarda besos.
El papel se rompe, entonces mis ojos espantan al espectro y mi memoria le cuenta que blanca también es la mirada por la que laten mis palabras. El toque de almas, el telón ritual que nos protege ahuyenta a la sierpe canela, no conoce de texturas por que su pureza trasciende sus colores.
Al otro lado de esta historia permanece ella. Gris por dentro, inundando sus fosas nasales en cristales blancos, no anticipa, no conoce aún la marcha de chulupis por el techo, el reflejo blanco de jabón patría de la cama 23 que le espera. No escucha los estertores al final del pabellón por que está seca, cómo el vapor turbulento en sus venas. Envuelta en la arrogancia canela de sus huesos está hueca.
miércoles, marzo 07, 2007
T.H.C. (van a zippear la ganja)
viernes, febrero 23, 2007
Manzana uno (humedad acongojada)
Me siento en el balcón inclinado, ese que aparece al final del trayecto, en aquel lugar con el nombre del andaluz, del poeta romancero que alguna vez hundió su pluma en un bosque de Nueva York. Lorca, dice el letrero. Por dentro, la silueta en cubito dorsal, a los pies de las gradas, duerme oscuras borracheras en el adoquín rojo y me saluda en etílica reverencia. Viacruzis, veinte veces escrito, en rojo sobre fondo blanco, escalera a la segunda planta, donde el Jazz no combina con su cintura de toborochi. Este lugar con humedad en la piel, de poros salados, de canela en el ombligo, me regala su ausencia, mientras al otro lado, al este, en línea recta la pureza de su risa duerme.
Tres hombres de piel de yuca con surcos de zafra hacen música, rebotan con eco mudo y disuelven la sed de sus años en el agua. Tocan el redoble, el tambor y la trompeta y un taquirari, sopla desde su banca las canillas tibias de la cunumisita de nalgas torcidas.
Este lugar me da hambre y mis pies hinchados, como empanada de arroz, se cansan de caminar en círculos. Dos monjas de habito crema tratan de esconder la geografía pronunciada, la piel sudando debajo la sotana y se miran, con presente embriagado de ausencias, en el tatuaje de aquel gringo bebe cerveza se averguenzan. Cruzo la calle, ocho de la noche y el soplido tibio de las nubes me aprisiona; río entonces, entre banca y banca de madera y los guardias con cruz verde y camisa beige me dicen que no joda, que camine.
Este lugar se llama Manzana uno y mis letras se derriten. A mi lado una italiana viste aguayo potosino, hirviente y acebollado. El de chuspa crema le mira las tetas, mientras ella busca en la pantalla un tour barato a Samaipata. Este lugar me da sed y la cerveza en tres sorbos se vuelve pis.
Ella, al otro lado del río, me cuenta que mira la misma luna que me pincha, esa mordida y mostaza que se hamaca en las galerías de casona vieja. Vieja como la abuela que grita del patio interior a la nieta de catorce que no escucha. Nieta que mece sus caderas, entre el pilar y los autos y sonríe, vendiendo somó al pelado de verde y se ríe y me suda.
Mi piel respira otros aires, escupe olores húmedos, sin vinagre, sin la lija acostumbrada de mis montañas. Este lugar me da hambre y la piel tiembla en cada pie maquillado y con guiños. No me conmuevo grito y el fantasma de mi abuela chiquitana me lanza un guiño y me habla de la laguna donde el Capitán brioso la robó en caballo y hoy no la encuentro en estos rostros.
Entonces ella despierta y llama, me dice que su ropa se pudrió por la humedad, que el encargo llegó intacto, que sus lagrimas de bruma fueron nieve en mi foto del Illimani. Vuelve de la selva, sucia, se duerme y calla. No lo intuye, le mando humedades, le escribo en el balcón torcido de la casa con nombre de poeta. Entonces acepta, llama, bebe cada fetiche de la caja etno; y yo acá, con los lentes resbalosos, no encuentro el puto on del ventilador.
martes, febrero 20, 2007
Intermitencia
martes, febrero 13, 2007
Mutantes urbanos

De 1.343 individuos que subsisten al “aire libre”, 102 son niños que consumen alcohol, inhalantes u otro tipo de drogas; 492 son adolescentes con los mismos hábitos y 349 son adultos. (Datos Alcaldía de La Paz).
Y te quejas por que tienes chaqui de whisky, por que la coca que compraste en la 20 estaba mezclada con Digestan, de que el vino que te dieron en la cena era nacional. Te emputa y te quejas de que te bailen en el semáforo, de que pasen una esponja sucia por tu parabrisas en La Bueno.
Te quejas de que te roben el espejo del auto, te dan asco "esos mutantes" caminan afeando la ciudad y cruzan corriendo la calle para esconderse debajo un puente, debajo un nylon.
Te quejas de que tu hijo (a) está haciendo cola para entrar al Franco y que no le compraste el último juguete Disney, te quejas y no te gusta lo que una wawa traga mocos y apestando a pañal llora desde el asfalto y tu hija le sonríe y le invita su chupete.
Te quejas y los sepultas con desprecio, al final ellos no están apurados, tiene todo el tiempo del mundo y cuando dejes de quejarte de noche mearan y "volaran" sobre tu tumba.
jueves, febrero 08, 2007
Coquetear al Poeta I
Debes morder con furia sus versos temblorosos y ser lluvia.
Debes envolver su pluma con vientre de pitón y romper sus falanges con tu cuerpo.
Así no escribirá, no le saldrá espuma sin pensar en tu locura.
Debes dejar que beba de tu mar y duerma, apartado de tu espalda.
Debes arañar su pecho de lienzo con tu historia y entre risas despertar su arritmia.
Debes, por sobre todo, atar sus manos a una duda silente
no poner nombre a tu presencia, para que sus palabras te suden en evocaciones
Debes partir con besos de sabana y coquetear su sombra en la huida,
bebiendo sus ojos, callando sus cantos.
Debes entender que es sólo un baile y el te pisará los pies en el tango,
Que sus palabras tiene otro ritmo y que ya han hablado antes del tacto.
Por último, debes saber que si tus labios y tu vientre dan la tinta
aceptarás a cambio del embrujo:
Que te muerda con furía el alma,
Que no se salve
Que no se largue.
miércoles, febrero 07, 2007
patada de perro
"Miskisimi, Chaskañawi con lengua de sierpe, pensaba y el veneno goteaba, lagrima a lagrima, beso a beso en su raido y mugre jean"
Dejame caer gritaba, pateame decia para iniciar la huida, era la única forma, la única manera, el nunca colgaría el teléfono primero...
martes, febrero 06, 2007
Mierda en el alma (*)

lunes, febrero 05, 2007
Mis paredes....




Empieza la semana con la anestesia aún disolviéndose en las venas, la de los tóxicos y la de sus besos. El aire tiene el peso de la realidad, suele ocurrir el lunes a las 8:00 am, cuando la marraqueta te toca medio quemada y la mantequilla derretida.
Hoy el aire respira crudeza y la vida me jala la oreja, para decirme que ando postergando. Los psiquiatras lo llaman melancolía, mi amigo el cuentista mierda del alma, Roger Waters One Of my turns. Llamesé como se llame, la realidad hoy es gris y así es mejor. Basta de nubes improductivas y de poesía en las paredes (por ahora).
PD: Gracias a todas y todos por la vibra, por la risa, los dibujos, la poesía, la amistad; sus risas todavía rebotan en las paredes. Ah me olvidaba a ti por el retorno y eso de I´m still here..