martes, noviembre 01, 2005

Tantawawas y Jaloguines



A que hora bajará pues tu marido a comer sus tantawawas...........a la misma que el tuyo baje a oler sus flores, señora.....

Ahí estas, jugando con la humedad y los gusanos, sin sentirlo, por que no existes. Acá estoy creando un puente mágico, divino. Tocando la puerta de mármol, para sembrar eco en la tierra.

Acá estas, donde te nombro y evoco en la conciencia. En el acto de negar tu partida de creer saberte con vida. Aquí permaneces y renaces, al pronunciar las silabas en silencio y entonar oraciones comunes, algunas con cantos de esperanza.

“A veces bajan” dice alguien, “la mayor de las veces esperan al silencio”. “Los míos bajan por pan, los tuyos por flores”. Ambos están inertes en polvo y ambos vuelven, siempre vuelven en la memoria. Vuelven en evocaciones intimas, para compartir un poco de este mundo para darnos señales de su entierro.

“Ellos no se marchan” y tu sabes que es necesario, aguantar cada paso del ritual, soportar el chirrido del metal en tu descenso, es necesario, pronunciar las palabras sin llanto. Al final la vida nos regala símbolos fechas, puentes, así es más fácil la espera.

Hoy te regalo mi recuerdo en un rostro de arcilla, en una mirada de jengibre. Luego me voy corriendo, por que tengo miedo que la vida devoré mis racimos y migajas de fe. Mañana volveré al presente, mañana permanecerás ausente del tiempo y mi espacio, hasta un próximo encuentro, hasta el próximo Todos Santos.

Mientras vuelvo cansino y derrotado a mis días rectos y vacíos, ellos llegan, pájaros, perros y gusanos. Se asomarán felices a comer el cuerpo de yeso, cuando todos nos vayamos, cuando los cantos cesen.

Después de todo ambos sabemos que es cierto nunca bajaras a beber el agua, ni menos a oler las flores. ¿Acaso importa?, ¿acaso cambia que la magia no funcione lejos del circo?.

Los dos sabemos la verdad, jamás alcanzarás a compartir mi cena, sin embargo no te fuiste, por que tu espacio no es humano, porque tu cuerpo abandono el yeso. ¿Acaso importa, que tu esencia, se desprenda de las ofrendas?, ¿acaso tiene sentido la verdad?. Si ambos sabemos que estás presente y te encantan los claveles rojos y el pan dulce.

Después de todo, bajaste a oler las flores, comiste el pan dulce, envuelta en llanto, tu alma fue una vez más ave y llevo por los aires los restos de recuerdo de los tuyos, hasta el próximo encuentro, hasta el próximo Todos Santos.

lunes, octubre 31, 2005

Camaleón Paceño en Sábado (I)

11:30 a.m. Minibús a Miraflores, última fila, ventana lado izquierdo. Posición privilegiada para no ser molestado por el sube y baja de gente, aunque la llanta sin amortiguación no la hace tan estratégica para mi pluma.

Salgo a beber mi ciudad y empiezo este fluir de palabras en cada alto de semáforo, un bloqueo de garrafas nos detiene, la gente reclama, le molesta que los que no tienen jodan. Una mujer muy clase media en la primera fila protesta y pelea con el barita. Al lado mío un paceño adormilado, de canas y panza, perfuma la nuca de una universitaria con cerveza, parpadea con ojos rojos y pequeños sobre lo que escribo en mi libreta, pintoresco personaje con polera de “Los Pumas” se ríe buscando algún tipo de complicidad mía, no lo logra.

La moda, los ombligos y salteñas, estamos en la UCB. El poeta se ríe en mi libreta, miro los restos de una noche en luces, ahora en coma. Miraflores, un supermercado reemplaza a un bar, nubes de alcohol vuelan como espectros por las caras de conductores, no los veo, el poeta me los muestra y no los veo.

Agotado, con caspa ajena, el hombre de tijera roja y mandil plomizo espera y sonríe a la gente, tabaco en una mano, con la otra invita a su peluquería. Cuánta vida late en la calle. Llego a un semáforo y a bocinazos se impone mi minibús a un micro grande, metafísica paceña, Chaza, esta ciudad está llena de diminutivos.

Me dirijo a la plaza Murillo, caminando desde la Yungas, sorteando plomeros, artilleros y señoras dizque bien. Bajo por la Sucre y me encuentro con el vehículo verde, ése que moja y limpia broncas. Plaza Murillo, 12:00 y las campanadas levantan palomas, mis manos sangran al escribir; escucho el zumbar de mil balas rozando mi cabeza y mi vista se congela en el edificio blanco en frente del Congreso, en el caos de más de cien huecos, de adobes penetrados por metralla. La bronca deja huellas que nadie borra, que la gente sólo ignora, miro el cielo pintado de lágrimas rojas y recuerdo las luchas que se libraron en este lugar.
La gente no entiende qué hace alguien sentado en la plaza y sólo escribe. Leo “Sacrificado por la Oligarquía 21/07/46”. ¿Qué sintió Villaroel ante la turba? ¿Pensó algo al colgar del farol que hoy miro? Me saluda la sombra de alguna mano demagógica desde el balcón del Palacio; cruzo la calle, dos Colorados de Bolivia me miran firmes, son morenitos.

Murillo mira fijamente al campanario, dicen que es un torero, que no es don Pedro, yo le saludo igual. La sangre moja mis pies, una banda se acerca, es necesario santiguarse.Ingreso en la catedral y permanezco mudo ante el altar, saludando a mis muertos, espantando mis demonios. Afuera, los deudos de una misa de difunto cuentan chistes y se confunden con los gritos y tambores de una marcha que grita justicia para los discapacitados, gente enferma y cabreada pasa por mis ojos. La lluvia empieza a caer y reemplaza al agua bendita que faltaba en la catedral.

viernes, octubre 28, 2005

Homenaje a Bukowsky


Les dejó dos poemas escritos en distintos espacios, distintos momentos, distintas personas, pero ambos con algo en común, dedicados a Bukowsky.
El primero aparece gracias a Mariana http://mardesierto.blogspot.com/ quien permitió a mi blogg recibir a sus palabras, gracias de nuevo amiga. El segundo es mío y ya tiene un tiempo en este blogg, que los disfruten.

Buen fin de semana

I. De Mariana

Cómo ser una gran escritora, homenaje a Bukowski
(para karloz)


Tienes que aferrarte a varios hombre
salados hombres
y escribir un par de cuentos eróticos decentes
y no te preocupes por la virginidad
y los nuevos talentos.

Sólo fuma un cigarrillo,
y otro y otro cigarrillo.

Anda a la tómbola por lo menos una vez
a la semana
y ganasi es posible.
Aprender a ganar es difícil,
cualquier idiota puede ser una buena perdedora.

y no te olvides tu mar
tu música y tu cigarrillo.
no te exijas.
duerme hasta el mediodía,
evita las tarjetas de crédito
acuérdate que no hay una pija en este mundo
que valga más que un ofrecimiento de chupársela
(en el siglo XXI)

y si tienes capacidad de amar
ámate a ti misma primero
pero siempre sé consciente
de la posibilidad de la total derrota
ya sea por buenas o por malas razones.

un sabor temprano de la muerte
no es necesariamente una mala cosa.
quédate afuera de los colegios, los cafés y los museos
y como las arañas, sé paciente,
el tiempo es la cruz de todas
más
el abandono
la ternura
la traición
toda esa basura.

quédate con el cigarrillo
el cigarrillo es alma en estado fijo.
un amante continuo.a
garra una buena computadora
y mientras los ruidos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa
dale duro
haz de esa pelea un abrazo pesado
haz como la leona en la primera acometida.
y recuerda a las viejas zorras,
que lucharon tan bien:
Plath, Woolf, Pizarnik, Storni.
si crees que no se volvieron locas en habitaciones minúsculas
sin hombres
sin amigas
sin esperanza…
entonces no estás lista
fuma otro cigarrillo
hay tiempo.
y si no hay,
está bien, igual.

II Mis palabras

Querido Charly:

Gracias por la sal en mi Jack y el ajo en mis magdalas. Te cuento que sigo escribiendo y ya me duelen las yemas, el teclado no suena como tu Remington pero ayuda. Esta mañana me reventaba la cabeza y te escribi unas líneas ahi van:

¿Mis orejas? ¡son mias!

Tomá más cerveza
Gritá más veces fuerte
Escupe de nuevo en los
Pasillos rojos

Todas valen hoy más de 50
Pero no importa,
Igual reclaman,
escupitajos secos en la espalda

Revienta las letras,
gritando al teclado tu furia
Vomita palabras
Hasta que se hinchen los tobillos
Hasta que exploten las varices
Hasta que tus yemas sangren
Y los labios se expandan como rosas negras

Aunque estés quebrado, viejo, olvidado
Tabaco y Brandy siempre existen

Deja que el aire seco perfore los poros
Gritá en silencio,
Gritá hasta romper tu voz en palabras
Entonces en silencio creá
Creá en ventanales rotos

Creá con hambre, aunque estés muerto
Creá en cada seco, de limón y ajenjo
Creá en el pulso de la sangre de muchos

Creá en pie con orgullo,
aunque las tripas te apesten
Y el vinagre en los poros te espante

Creá pero no te cortes nada
Por nadie ni para nadie
Por que aún en estos tiempos
Las putas prefieren dólares a orejas

jueves, octubre 27, 2005

Melancolía

Si me gusta estar triste, llorar a mares, apagar la luz y jugar con mis fantasmas, ¿acaso no puedo, de ves en cuando hundirme?

Ron Mueck Untitled (Big Man), 2000

Hirshborn Museum and Sculpture Garden,

Smithsonian Institution, Washington. © Lee Stalsworth

Hipocrates la definió como una enfermad asociada a la bilis negra, la psiquiatria como un trastorno del estado del animo.
De los Griegos, a la inquisición, de Foucault a Lacan, más allá del Prozac, conjuros de brujos, la úña de gato y el cafécito cargado, sigue entre nosotros.

miércoles, octubre 26, 2005

A tus días


Su presente se baña de ácido,
Mi pasado es podredumbre

Su historia se quiebra
La mía no encuentra pegamento

Sus hijos velan su sueño
Mis fantasmas no dejan la almohada

Van 2,000


Ya van 2,000 y ¿los millones acribillados por tus balas en más de 100 años no cuentan?.
Pobre John wayne perdió 2,000 vaqueros en manos de infieles. Los 26,000 civiles no cuentan para Busch, son como dice "collateral damage"
¡Pinches gringos, pinche guerra!

lunes, octubre 24, 2005

Sesenta Aniversario


¡Feliz 60 aniversario Naciones Unidas!

jueves, octubre 20, 2005

Fragmentos a Camila (Versión 7.10.05)


Una noche hace diez años, nace esta historia, la encontré por azar hace unos días en la computadora y vi en ella señales de un pasado parecido al presente. Me propuse desenterrarla y ahí surgió el dilema de mantenerla intacta o rescribirla con ojos de hoy.
Decidí no hacer nada de eso y opté por darle la palabra esta vez al personaje excluido, Camila, para que mire desde el otro lado del espejo lo que Sebastián contó.
Queridos lectores, una primera historia obviando las cursivas es recomendada, luego podrán leer todo junto o jugar como deseen con el texto.


Paul

Eran las 10:45 me aprestaba a descender velozmente las gradas del montículo, guiado solamente por la verde luz del motel de Sopocachi, me detuve un instante y me dije: "bueno, Sebastian, sacude tu cerebro y que el alcohol no confunda a tus patas" al fin de cuentas hoy era el día 16 de mi juramento de abstinencia y como todo buen mortal, con la ayuda de Camila, dejé olvidada mi palabra en el desván de la abuela.

Era la Presbitero Medina, la luz golpeaba de reojo su mirada, Sebastián salió gritando de mi casa una sarta de insultos y decidí seguirlo. Vi que entró al viejo bar de la esquina, seguro por el singani del estribo y para una de sus charlas improductivas sobre política y libros con algún otro zombi. Siempre fue un cobarde y nunca lo reconoció, prefirió esconderse en viejos tugurios antes que construir una historia a mi lado.

Me disponía a emprender mi largo viaje hacia la calle Sucre, cuando súbitamente el estruendo de un trueno me devolvió el alma al cuerpo, encendí el último cigarro que guardaba en el bolsillo y comencé a aspirar el humo en bocanadas interminables, como una forma de conjurar un extraño embrujo.

Me cansé luego de una cuadra de seguirlo, de correr detras de él y sus gritos, así que me paré en un arbol y me quedé un rato mirando lo que hacía.
Vi que quería encender un cigarrillo, como siempre no encontró el fuego, solía usar solamente fósforos, por que le gustaba impresionar con el truquito ese absurdo de encender el fuego con una mano. Se la pasó buscando en la lluvia una hora los fósforos y el Derby que me robo de la cartera, lo conocí manguero y sigue igual.

Continué mi recorrido nocturno por las calles paceñas, por cortos y sinuosos senderos que me conducirían a mi destino, no importaba la ruta elegida, si al fin de cuentas llegaría de todas formas. El tiempo es irrelevante cuando no hay quien grite tu ausencia y cuando no existe el alma nocturna a quien saludar y darle de comer un verso.

Luego qúe el se fue, sentí la lluvia besando mi ciudad y mi piel. Mientras caminaba a casa, daba vueltas en la pregunta de ¿cuál la razón de ese poema mío en la servilleta?. ¿Qué hacía yo una mujer de veintidos con un fracasado de treínta que solo escribía y de paso mal?.
Más allá de mis aires de mujer seductora y de autosuficiencia, Sebastián me despertaba la piel con las palabras, con ése su mirar retorcido a mi escote, mientras me recitaba algo de Girando o me hablaba de que en La Paz es posible encontrar una mujer que vuele
.

Eran ya las primeras horas de la madrugada, la verdad que hace años olvide la formula del tiempo, sin embargo sabia que ya era la hora, como lo decía el estomago y el dolor de cabeza. Luego de caminar por el silencio y compartir el frío con fantasmas, llegue al pequeño cuarto que amablemente me arrendaba doña Ema, a cambio de sonrisas matinales y de compartir soledades, dándole cuerda a su antigua vitrola.

Poco después de conocerlo empeze a enterarme de su afán por dormir libros ajenos. Recuerdo una mañana que fui a pedirle mi ejemplar de Felipe Delgado, el que hace un mes me debía, ese día conocí a la señora con la que vivía. Se llamaba Ema, estaba sorda y se me quejaba que la luz del cuarto del Sebas, prendida toda la noche, no la dejaba dormir y le daba siempre al ojo. Ema, está sola perdió a sus hijos y su gato, me contó que la presencia de este tarambana la ayuda a distraer la cabeza, aunque seaun bueno para nada, por eso de vez en cuanto piensa en otro inquilino que por lo menos sepa cambiar focos.

La verdad es que no entendí nunca como esa señora prefería aquel aparato ruidoso y destartalado a la radio a transistores que le había regalado en navidad, tal vez porque esta no tiene el aroma de su infancia y no emite sonidos in entendibles y mágicos, como sus sueños y recuerdos.

Me mostró una radio ordinaria ,que jurando que lo había hecho bien, el Sebas le regaló.
Las pilas se gastan con facilidad me dijo, con suerte podía escuchar al compadre Palenque al medio día apuntando la antena a los cerros. Luego me mostró la radio que el Coronel Risueño, héroe del Chaco, le había regalado, esa radio a lámparas que funcaba en el único enchufe 110 de la casa, me dijo que era la única que servía.

Mi cuarto era pequeño como mi vida, es decir contaba con lo necesario para garantizarme un refugio frente al viento y las sonrisas. Entré lentamente para no perder la costumbre de no molestar a nadie, al fin de cuentas, cuantas cosas se te quedan sin saber porque. Me senté en la cama y luego de desvestirme, fui hacia el mueble que tenía en la esquina y busqué algo para leer, pensé en una novela, pero acabé tomando un diccionario, no pensaba meterme en líos literarios luego del alcohol y poesía tomados en casa de Camila.

Antes de acostarme me asomé a la ventana y vi que los perros salían en busca de comida, era un mal presagio, ya que pronto amanecería. Luego de leer tres definiciones con la letra a (abadía, abanico, abarrotes), me sentí lo suficientemente estúpido para intentar dormir un par de horas.

Luego de ver como se alejaba el Sebas, volví caminando a casa, con ese dolor en la panza mezcla de óvulos alborotados, ron barato y ganas de anticucho. Para mi mala suerte olvidé la llave y no quería que además de los insultos mis viejos tengan que aguantar que les toque el timbre.
Luego de darle vueltas decidí subir por el techo del vecino, para lo que tendría que distraer al gato y a los perros de mi mamá y asegurarme que la calamina no haga ruido. Rezaba mi padrenuestro concentrada, con la esperanza que si llegaba a mi ventana antes de terminarlo, estaría sana y lo más importante sin haber despertado por segunda vez a mis viejos. Pensaba también tanto esfuerzo por alguien como él y en que si realmente me hacían falta sus palabras o era solo eso de sentirse querida, no olvidada, por ultimo violada voluntariamente con poemas y ron, lo que me mantenía en esta historia.

Eran las 11 de la mañana, me levanté de un salto y luego de algunos minutos, mi mente se empezó a poner confusa y volvieron las imágenes de la casa de Camila, ¿qué pasó luego del último vaso de ron?, solo me venían algunos flashes , "un vals, un son, Fito, los Doors, canta Camila, baila Camila..." ; volvamos a empezar "su velo, los Doors, la última bocanada verde, el último embrujo conjurado".

Al día siguiente, me negaba a abrir los ojos, sabía que iba a encontrar el desorden por el suelo pero tarde temprano debería, como decía Mafalda, bajar al mundo. Me levanté con el pijama seco de sudor y vi la realidad de mil colillas tiradas por el suelo. Encontré el libro que habíamos leído juntos, ese poema del Guillermo que te hablaba del diluvio y los suicidas, eso de Llojeta, la ciudad, la historia mil veces contada de que anticipó su muerte y no se que más pajas.

Al final no me interesaba nada de está relación de tire y afloje, de chicle mal mascado y ron de madrugada, por lo que me levanté decidida a cortar todo de una vez. Empecé a elaborar poco a poco la forma de hacerlo sin que duela, eso sí, me quedaba claro que noche antes ya había dado mi primera pista.

Caminé en círculos algunos minutos, escapando de la resaca y la mala memoria y luego empecé a desojar mis vestimentas como desenterrando imágenes o espantando animas y cayó de uno de mis bolsillos una servilleta sucia y rojiza, en la que se podía leer estos versos:

Hay caminos de siniestros,
Verdes puentes, verdes
vientos.

Sola niña, niebla oscura
Canta al aire tus desvelos.

Dame un trozo de tu aliento
canto dulce, mar amargo,
Días largos, aún te siento

Te recuerdo como el viento,
Frágil pena en mi letargo.

Camila

Nunca la entendí del todo, conocía sus encierros y lamentos, pero sin embargo no supe de sus muertos, después de todo, ambos éramos sólo dos sombras sin sentido, un hilo de palabras, un universo absurdo para mantenernos vivos. ¿Qué eras tu en mi Camila?, sólo lo imaginario de mi canto y tu recuerdo. ¿Qué era yo en ti, sino la palabra, que apretabas en tus dientes para resguardar tu insomnio. Sebastián, Camila....que extraña pulsión nos mantuvo con vida.

Hay Sebas, que típica resultaba la escena a tu lado, jugando a esa completitud que te da leer poesía luego del sexo, aprovechabas que me tenías ahí toda liviana y desnuda, para decirme boberías y alimentar esos sueños de absurdo y vació, esa náusea que solo dibujaba mi cara a tu lado.

Cuantas veces tuve ganas de sacarte de una patada de mi cama y que la alfombra se abriera y te tragara, pero ya ves seguía contigo, con aquel ebrio fracasado que no me escuchaba.

Por eso es que decidí dejarte, me cansé de mirar tus ojos blancos y de santiguarme y terminar el padrenuestro antes de que eyacules como única forma de asegurarme que el almanaque funcione, como única forma.
Si Sebitas, sí en algo tenías razón era en eso de dos sombras sin sentido, “tal para cual” o mejor cada cual igual de gil.
Era así contigo te odiaba con el alma, pero te suplicaba que no te vayas, era como si mi vulnerabilidad al estar adormilada, fuera la llave a mis cerrojos. Era lógico que te rayaras y que después, caminarás en círculos haciéndote preguntas, si luego de hacerme la buena, corría al baño a escribirte un poema en una servilleta y lo manchaba con carmín para luego dejarlo en tu bolsillo, que manía de joder la mía, de jugar a llenarte de rollos la cabeza. ¿Es qúe no te dabas cuenta?, lo único que quería era espantarte.

No se por que esa noche por algo supe que aquel poema iba a ser el último…” Sola niña, niebla oscura Canta al aire tus desvelo”, esa parte me salió bien, lo copié de algún poema de Lorca que leí de niña, es más que seguro, pero quedó bien para mostrarte lo que al final yo quería, para gritarte sutilmente mi plan.

Si mi Sebas, era hora de volcar la pagina y poner una respuesta a todas tus preguntas, al final tanta vuelta tiene que dar una mujer para las cosas simples, solo te estoy usando, me entiendes, me hace frío, me asustan los perros y los truenos, no quiero un invierno sola y tenerte ahí es mejor que un oso de peluche y nada más.

Pasé el resto de la tarde descifrando aquel poema, ya se que era absurdo, sin embargo lo intentaba, me moría por estrangular aquellos versos en mis manos una y otra vez, significar aquellas rimas, matar aquellas letras. Sin embargo, cada vez que lo intentaba la sombra de Camila se acercaba, el mármol de sus dientes, el vacío de sus ojos y el frío de su espalda me envolvían. Nunca pude descifrar aquel letargo, mucho menos el viento en sus pupilas. Después de todo, Camila era sólo eso, una amarga letanía, un Deja Vu que volvía continuamente, aún en este encierro.

La verdad que no recuerdo, el momento en que el azar hizo que me topara con Camila en aquel bar de dos por dos hace ya más de seis meses, Yo andaba algo obnubilado por el ron y los humos dulces de la noche. Ella como siempre blanca y silenciosa, como una maldita culpa, jamás levantaba la mirada sin una sonrisa hueca y me dejaba entrever el brillo húmedo de sus pupilas, entre sorbo y sorbo.

Nos miramos, bailamos un rato, fumamos algo y reímos juntos. Recuerdo con claridad su pantalón hippie que le dejaba las nalgas libres, su blusita hindú blanca, sus collares, y esa trenza mal hecha con la que jugaba, cuando sus ojos pequeños se miraban en los míos.

Solo caminamos aquella noche, desde el viejo bar a su casa, hasta que la noche nos agarró. Yo jugando a sentirme héroe espantándole los perros y ella a la princesa indefensa.

Esa tarde no hice más que revisar mis cosas, encontré los papelitos cursis del Sebas, esa camisa de papel hecha con una cajetilla de Camel que me regalaba cada vez como forma sutil de decirme ¿nos quitamos la ropa?, sus poemas tan mal escritos que no se por que guardada, esa foto con gotas de refresco de aquel viaje al lago en la peta de su tío, yo que odiaba las putas petas, ahí en una incomoda yendo a comprar truchas y matándome de risa de su miedo al agua, en fin tanto de él guardado sin sentido y oliendo a rancio.

Termine cansada, luego de limpiar las manchas de mis sabanas, mi cuerpo y el foco rojo aquel de mi corazón gastado, todo lo que era del Sebas quedo en esa cajita manaco que guardaba desde los ocho años.


Todo quedó listo, mañana sería otro día y luego le pediría al río que se lleve sus chucherias de paseo y después desaparecería.

Camila era en sí un canto de palabras, un poema vivo, tal vez por eso no podía soportar que la carne sea una con el verso por eso decidí poner fin a ese conflicto y conjurar el último de los embrujos, el de Camila.

Dormí, luego largamente pensando en sus palabras, esperando el encuentro la nueva forma con que mañana echaría sal a mis heridas y la vi claramente llorando en mis sueños, bailando así como la primera noche.

Eran las 6 de la tarde, luego de dormir todo el día, decidí ir a buscar a Camila. Doña Elena dormía en el balcón, había calentado las encías al sol como todas las tardes. La casa estaba en sombras y yo no hacía más que huir de la imagen de Camila, del olor a locura barata entre sus sabanas. Aún me acompañaba el letargo de su encierro, tal vez por eso era necesario llevar a cabo mi plan, concluir el nudo, encajar la última pieza de este nuestro rompecabezas.

Aspiré una profunda bocanada de valor y amargura a mi cigarro, recogí algunas cosas imprescindibles, su poema, mis guantes y me dirigí a terminar el dilema de Camila. Después de todo ella había nacido con el verso, su mirada sola era luz y armonía, Camila era el mejor y el más prohibido de los pecados, carne en verso. Era el deseo penetrado por la palabra y yo debía resolver el embrujo, debía garantizar el equilibrio en su alma.

Bajé en trufi como siempre y me quedé en la 8 a la altura del Regimiento, luego abrí un hueco a un lado de mi cajita y caminé por el costado del río de subida, dejando que el viento se lleve las cosas de mis tantas historias, entre ellas los papelitos del Sebas y más. Subí en unos 20 minutos hasta Obrajes, llorando y pensando la forma de salir de este hechizo de esta maldita contradicción y falta de equilibrio. ¿Por qué tanto rollo en mi cabeza? si, era solo una changa de veínte viviendo con mis viejos y listo, ¿por qué tanta bronca?.
Llegué a casa, con hambre y ganas de algo trivial, una película, llamar a una amiga, contar chismes y cosas de mujer, ir a ver ropa, leer una revista boba que me muestre el mágico mundo de mis estrellas, algo así.

Pese a toda esa claridad y determinación no pude con mi carácter, lo llamé al Sebas. Contesto pausado con esa voz rasposa de chaqui y me dijo que estaba en la callé camino a mi casa y tenía ganas de leerme un último poema y que quería hablar conmigo seriamente. Pensé entonces aliviada que todo iba a ser más fácil que había entendido por fin que lo usaba, que terminaría todoa y yo quedaría bien parada como la mujer dejada. Luego lloraría, contradictoriamente lloraría, fumando un L&M con alguna cuata y escuchando la típica, “hijo de puta todos son iguales”.
Luego de eso bastaría un rato más de llanto, y al día siguiente, nueva vida, nuevos sueños, nueva Cami.

Aquel instante no fue ni mágico ni terrible, fue natural, fue cerrar el círculo por siempre, Camila sonrió, con calma y llana simpleza, esa pálida y maldita sonrisa, irresistible pero venenosa me inundó y lleno de cólera y súplicas. Lo demás fue simple, Camila siempre fue una amante del dolor, una buena mujer. Me mantuve firme en el abrazo, no dejé que mis lagrimas salieran, este corte era necesario, por ella, por sus fantasmas, por ese su verde letargo.

Cuando llegó el Sebas, todo era como siempre a la vista, el con su abrigo negro desteñido y sus manos en el bolsillo, seguro me miraría me daría su poema, luego tendría que aguantar un reproche y la típica que no lo valoro, que se raja, para luego irse llorando. No, esta vez iba a ser diferente, el cuchillazo se lo daría yo, sería bien torpe para que le duela y no se arrepienta luego y después le daría un beso de esos tímidos en la boca para cerrar la historia, al mejor estilo contradictorio de Camila.

Camila se había convertido en un peligro, una amenaza de destierro y desvarío yo no podía permitirle tal dolor, es por eso que separé el verso de la carne para perpetuar en mi su pálida imagen sin temor, sin palabras ni desengaños.
Hoy su carne está en mis versos, su desvelo hoy ya no es más, Camila cruzo el verde puente y se que hoy puede mantener su sonrisa, perder su mirada en el horizonte, dejar que sea una con el viento, como siempre debió ser, como debe ser para hacerle honor a una mujer etérea.

Bajé las gradas, me puse una sudadera sin sostén como le gustaba, solo para joderlo en la despedida, lo miré sonriente y cuando acercó su boca a mis labios le di con contundencia la mejilla. El me miró, con asombro creo yo, leyó el poema que noche antes le había dado y repitió dos veces aquello de frágil pena en mi letargo. Me dijo todo estará bien y me abrazó.

Quería decirle muchas cosas, tenía que decirle que no me importaba que me dejara que en realidad era yo la cansada de él y repetirle con ganas eso, de “perlas a los chanchos” que en realidad yo lo dejo a él y quien sabe que cosas más, pero no dije nada, no pude hablar.

Debo confesarlo, traté de hacerlo, pero el sabor a hierro en mi garganta me lo impidió, el no dejó de abrazarme, en ningún momento, yo no dejé de mirarlo mientras las sombras se acercaban.
Poco a poco, mis piernas se entumecieron, el dolor en la panza pasó a ser un ligero alivio y mi cuerpo se empezó a poner liviano.
Conté uno a uno los pelos de su barba, traté de mirarlo con bronca, pero no pude, esa su única lagrima tonta cayendo no me dejó, recé mi padrenuestro como siempre, cerré los ojos y me dormí en sus brazos.

Cada día la busco en mis palabras, por si algún resto de su piel maquilla alguna rima, aún intento descifrarla en sus versos sellados de alcohol y sangre, esperando el día en que me rescate de este encierro, que despoje mis versos de la sangre y me lleve a caminar por el mar de su silencio. Yo se que Camila vendrá, siempre viene a inundar las frías paredes de mi celda, con su canto y su letargo, con su amarga letanía, viene y me da las gracias, por haber hecho lo correcto, por haber leído sus pensamientos.

miércoles, octubre 19, 2005

Adan y Eva (Todavía)


Ayer pese al húmedo frío primaveral paceño y la incomodidad de la Sala del 6 de Agosto, disfruté en el festival de cine latinoamericano, que por estos días tiene lugar en mi ciudad, de la opera prima de Ivan Avial Dueñas "Adan y Eva Todavía". La película es "freak" como alguien me dijo ayer, o se puede disfrutar mejor si antes fumaste algo me dijo otra persona.
En lo personal fue una experiencia única de sumergirme en una increible fotografía, música y poesía en imágenes.
¿Qué pasaría si la maldición de Dios a Adan y Eva hubiera sido vivir en la inmortalidad? en pocas de eso trata la película.
Como dice el director, fue un ejercicio de hacer cine sin un guión previamente muy elaborado, con dialogos cortos, donde los recursos visuales lo ocupan casí todo y con dos actores que se fueron enterando de que se trataba la película a medida que la filmaban.
Muestra en imágenes, demasiado crudas y fuertes para algunos, eróticas y poéticas para otros, la carrera desesperada en busca de sentido de Adan y Eva que deben vivir la maldición de la inmortalidad. El tedio y el asco de existir los lleva a vivir y explorar los limites de sus capacidades y sexualidad hasta el hartazgo en él siglo XXI.
La película si algo recibirá por parte de quienes la vieron será adjetivos, desde lenta, rara, caótica, freak, minimalista, lacaniana, obscena, mala, etc, pero más allá de los adjetivos, veanla y a los que ya la vieron ¿qué les parecio?.
Personalmente me quedo con la escena de Eva sola esperando amanecer en México, envuelta en una colcha y con esa forma de retratar el tedio y el vacío de una existencia eterna.

Para saber más: http://www.adanyevatodavia.com/home.html

martes, octubre 18, 2005

2 años



Viernes 17 de Octubre por la noche, escuchaba el discurso de Mesa en la tele, mientras mi hijita dormía en su cuna ajena a lo que pasaba en la casa y en el país. Yo intuía lo que dos semanas después ocurriría en mi vida y sentía que ese Octubre era el principio del fin de más de una historia.
Un presidente salía por la puerta de la cocina, su mujer se preocupaba por llevar sus joyas y los marineros que le habían jurado lealtad como su Almirante, saltaban del barco como sea. Al día siguiente juraba otro presidente, el segundo en el barco, ¿no era lógico acaso que el capitán siga al Almirante hasta el final?
67 muertos registrados, más de 200 heridos, ¿culpables? ¿Los dirigentes que los llevaron a marchar?, ¿el gobierno que no dudo un segundo en meter bala? ¿Nosotros bolivianos que nos hicimos mamar en las elecciones?
Sea como sea, aquel Octubre del 2003 cambiaron muchas cosas en este país y la casualidad, hizo que también en mi vida. Ni bien terminada la guerra del gas, empezó mi guerra personal, que hasta hoy continuo, la lucha por defender la seguridad de mi hija. No olvidemos Octubre, no olvidemos la sangre y no nos dejemos mamar otra vez.


lunes, octubre 17, 2005

De cómics y marineros

Cuatro de la tarde calle Ecuador, la gente rodando como bolitas de lana por la Belisario Salinas. Salgo caminando de una reunión y me detiene una puerta que dice “pase Club del Cómic”, entro y veo cómo dos señores leen el Corto Maltés, mientras un viejo blues los arrulla.

Luego recorro una exposición en paneles de El fanzineroso, cómic irreverente e interesante. Me detengo en una historia de tres planas que narra cómo un dibujante de cómic pierde la inspiración y sale a caminar, en eso se encuentra con un hombre, luego de increparlo e insultarlo en aymara, le obliga a aceptar unos periódicos viejos. Acepta y descubre con sorpresa un dibujo incaico, en el que aparece él con un lápiz entre dos incas. El aparapita desaparece riendo, sólo queda él y el dibujo, en el último cuadro el dibujante mira con ojos inyectados de tinta y apunta con la pluma diciendo ¿quieres que ahora cuente tu historia?

Se me hace tarde, vuelvo corriendo a la oficina y en la puerta me detiene el conserje, me dice que un hombre hace rato que quiere hablar conmigo; viste un saco café de esos de solapa larga, camisa verde a rayas con cuello raído y sucio, poco cabello, tres dientes inferiores y ojos claros inyectados de rojo.Me habla unos minutos del país, la política, el clima y luego me pide una colaboración. Cuando le pregunto a qué se dedica, infla el pecho y dice: “soy marino mercante”.

Me cuenta que está casado con una africana, que tiene cuatro hijos y es un cafetero bárbaro, aclara que no le gusta el alcohol y que vino a verme porque la situación está jodida y decidió pedir un aporte voluntario.Está claro que me eligió al azar, ¿o no? Conversamos, me sale el complejo de burócrata y acabo haciéndole una entrevista de reclutamiento. Le pregunto si tiene un oficio y me responde reilón, “ya le dije, soy marino, pero con esta crisis, ¿quién necesita un marinero? Dónde me van a emplear, a ver, dígame usted”. Vuelve a mi mente la risa del cómic, al ver sus pupilas dilatadas y creer escuchar sus insultos silenciosos a mi corbata.De pronto dice, “usted respetable señor, en mitad de su vida laboral, tiene un oficio claro supongo, ¿qué puedo ofrecerle yo?”.

Vuelve a mirar, ahora con sarcasmo, y me pide unos pesos para un café, es mi único vicio, me dice. Sus uñas con un tono violeta y su aroma a desván vacío me acorralan, le doy diez bolivianos y responde, “redondearemos a veinte”. Le doy quince y lo invito a volver, pero ofreciéndome un oficio, no sin antes lanzarle una perorata sobre la dignidad, el trabajo y otras pajas.

Me repite “soy marino mercante, los políticos urdieron un plan malévolo para quitarme mi empleo, soy un cafetero bárbaro, ¿y tu? Dime algo de ti ¿o prefieres que ahora yo cuente tu historia?”. Se ríe, escupe y se pierde entre la multitud de la ciudad, mientras el viento me muestra la marca de mi corbata.

miércoles, octubre 12, 2005

Me escape por que quería aire


Me fui por que quería un poco de privacidad, respirar algo de aire fresco, soy el 28 en la cola para dormir en la hamaca, así que quería una cama de verdad, una piel que me acaricie y un trago que tomar. ¡Juro que no vuelvo a robar!

CINEMA PANOPTICUM

¡Leanlo!, corran y búsquenlo, en La Paz, lo pueden hojear gratis en el Club del Comic "Belisario Salinas y Ecuador" y por internet lo consiguen por solo 40 $us jeje.
Un cómic bien logrado, ilustraciónes en blanco y negro de mucha calidad, muy Kafkiano, muy Gore, muy bueno...lo leí el otro día y me quedo con "El Hotel" y "El Luchador"

Charque y sol

Seco asfalto en tu noche fría
Seca el alma, en olas inestables
Taladrando tu irreverencia me encuentro
Venas rojas de sangre hirviente en furia
Venas muertas en tu frente negra
Muerta mi impaciencia en tu arrogancia
Carne seca en cada paso que dejo
Carne verde en el desván de tu memoria
Clara la luz en mis pupilas rojas

lunes, octubre 10, 2005

Vuelvo a la batalla



Hoy empiezo una dura batalla y necesito tener la espada templada, el corazón firme y los ojos de cara al sol. Ya entiendo lo fácil que es ofrecer el pecho a las balas cuando tienes una razón más fuerte que tu.

Hoy cualquier cosa es poca al lado de protegerte, cualquier razón es nula frente a salvarte de la sin razón, hoy empiezo nuevamente la batalla y no tengo miedo a la sangre y a la injusticia.

Feliz semana mi pequeña, a tí estas líneas que te regalé hace un tiempo:


Sucede que hay días que me siento
Muerto, con un horrible olor a formol
En los pies y el entretecho

Hay días de espuma que brotan grises
En que lágrimas empujan por salir
En que la palabra dura no las deja
En paredes de verso distraer su camino

Los más me arrancó el dolor con
Uñas gastadas y no me alcanza
No se puede, por que el
Fracaso golpea,
Por que este dolor es mi más dura
Estrategia

En esos días, me salvo
volviendo a tu recuerdo
A tu dulzura de parques
A tu mano tibia y palomas libres

Entonces el formol se esfuma,
vuela liviano de repente
Y todo se inunda
Y un cómplice perfume a vida llega

En esos días decido ducharme
Darme un baño de jabón y esperanza
Para esperarte puro y vivo
Para darte mi más grande energía
a ti sangre mía.

jueves, octubre 06, 2005

Paz


Limpio, en pie y claro con los ojos congelados en un mar blanco de sal, en la línea fina de un horizonte que me llama.
Congelado, con los pies quemandose en mil puas y los ojos gritando en el reflejo,
me sacudo la sal del cuerpo y empiezo a correr, consciente de la inmensidad y este presente

miércoles, octubre 05, 2005

Hoy no quiero

"Tengo una soledad tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de Voz"

Esta noche no quiero irme a casa, no se que haré con tanto espacio vacío con tanto eco en las paredes, con su risita revoloteando por el techo, no se que haré con este encierro que construyo, pero ya se hace tarde y debo irme, la noche cae en mi espalda y hablo de aquella que ambos conocemos, la del otro lado, la verdadera, purificador y maldita

Dos patas de mi mesa


I.

La mesa donde escribo, la silla donde leo, los detalles agudos y sangrientos de este presente, van dando paso a tanto polvo muerto, tanta angustia no resuelta. Te veo entre papeles, prisionera, y sangrada, recordándome la lucha, entre cuentas sin pagar y la borra de café.

Te veo desparramada entre versos mudos, órdenes de pago y agendas llenas de buenas intenciones. Entonces rescato tu mirada de esperanza y vida de almanaques con tinta esmeralda, verde de esperanza, verde de podredumbre.

Con rabia voy pintando el pasado y dando paso al nuevo presente. Estas hoy en la mesa vacía que guarda tu risa y tu llanto alado, los golpeteos tibios de tus manitas dulces. Estas ahora en estos labios cansados de gritar el asco, en esta angustia que rompe mis puños en este fracaso hecho ruina. Estas y eres la madera de la mesa donde escribo, la astilla de la silla donde sigo, la espina de la cruz que hoy construyo.

II

Mesa firme, mesa dura, mesa de astillas sepia, mesa que sostiene estos huesos, sangrados y llenos de musgo. Palpo mi futuro y mi silencio en tus pilares firmes,. De pie te miro y voy enroscando mi carne en tus esquinas de curvaturas claras, para esconderme del mundo, cubrirme de la lluvia de dardos que caen impasibles a mi caparazón oscuro.
Vuelvo y me quedo en silencio en el cúmulo de papeles viejos para ser otra vez un humanoide alado viajando a antiguos campos, firme y preso en tu estructura rígida de caoba pulida.
Mesa donde juego a perseguirte, me encojo, me hago oruga, vuelvo en culebra y paseo por las cuatro esquinas que te sostienen. Empiezo reptando firme por tu pilar de ensueños para taladrar luego con mandíbulas de termita tu pata sincera. Revoloteo entonces, cual insecto aprisionado, dándome de golpes en tu esquina de cordura; luego me levanto y caigo en picada para estrellarme en tu pata agridulce, en la suma de astillas que sostienen tu estructura y ser madera en tu pata de locura.

martes, octubre 04, 2005

Mis heroes

¿Dónde fueron a parar ellos?, paladines de la justicia, super heroes, alter egos de tantos, gracias a un amigo caricaturista me enteré ¡ahí están! Mandenles una postal de los viejos tiempos, y un DVD con sus mejores aventuras ¡por favor!....


lunes, octubre 03, 2005

Me gusta lo triste


El Prado siete de la noche, bajo esquivando vendedores y más de uno que se abre paso a codazos. Cuando mis líos mentales están a punto de explotar, me detengo a escuchar el dulce nostálgico de un hombre tocando su trompeta. Lo miro y sus parpados hechos puño me dan la señal, está ciego y agazapado entre la pared y la puerta de un café. Luego me enteraría que se llama Santiago y desde que nació es ciego y como dice toca más por placer que necesidad.

Mientras lo escucho, hago un recuento de monedas en el vaso de margarina, “el cover” hasta ahora Bs. 2.30. El ruido de monedas en el plástico no altera su concentración, sólo sangra, lo que el plomo de sus pulmones llora, en memoria de la tos seca de su padre en la mina.

Santiago nació en Oruro y vivió en Caracollo, vino a La Paz, cuando se dio cuenta que en la mina no tenía cabida. Sus pulmones no huelen a estaño y en su trompeta su saliva dibuja aires de Memphis en Huayno. Le pregunto sí conoce el jazz, sí alguna vez escuchó a Charly Parker y prefiero callarme, al darme cuenta que peco de pedante y vuelvo a sentir como su música, arrulla mis maleficios en un lunes con frío y silencio.

Santiago “se está”en su música, como diría el poeta, y yo en el silencio de mirarlo con respeto. Su trompeta calla, las bocinas son su aplauso, será un día de éxito tiene ya 3, 60. Le pregunto por la canción que me movió las tripas y me dice que no sabe de quién es. Un amigo hace años se la grabó en casete y le habló de un tal Sinatra. Hace tiempo su aparato no funciona y sólo tiene la melodía en la cabeza. Suena sin duda a Jazz, a lamentos negros, pero él no lo sabe, me dice que la toca por que le gustan las cosas tristes y al salir de su trompeta espantan cualquier mala suerte.

Me cuenta que grabó un disco, en un proyecto de músicos de la calle: “Bien me ha ido, hemos vendido todito, pero no lo he escuchado por que no tengo aparato para Cidis”. Luego se calla y toca la trompeta buscando con los dedos su forma, ¿de qué color será la música que toco no? Me dice, no se que responder, sólo lo miro, ahí tanteando el borde de sus monedas antes de llevárselas al bolsillo.

La gente camina rápido, hace frío en La Paz y es primavera. Me despido, con la promesa de volverlo a ver y recibir un disco suyo. “Por ahí nomás me vas a encontrar, no paro en ningún lugar, cuando me canso me siento y toco”.Se queda tocando un bolero de esos de caballería, yo camino esquivando empujones, mientras mi cigarro quiere ser trompeta y mis ojos tratan de adivinar el color de la música.

Se queda tocando un bolero de esos de caballería, yo camino esquivando empujones, mientras mi cigarro quiere ser trompeta y mis ojos tratan de adivinar el color de la música.

viernes, septiembre 30, 2005

¿Nos lanzamos a esta locura de liberar libros?

¿Nos lanzamos a ésta locura de liberar libros?
Ahora sí, nos lanzamos oficialmente, con esta locura utópica, soñadora, rara, improductiva, destinada al fracaso y que se yo cuantas cosas más, campaña "libro-libre-Bolivia".Como todavía sigo creyendo en cosas utópicas y como dijo mi amiga Evita en un post, lanzarme a esto que se llamá "terrorismo poético" al cual añado, atentados literarios masivos y simultaneos.Regaremos la ciudad con bombas llenas de palabras el 23 ¿te animas a ir contra la corriente? ¿ a probar a los paceños? ¿a animarlos? ¿a compartir la literatura, dejando volar libros?La liberación se llevará a cabo en La Paz el Domingo 23 de Octubre, los invitamos a partir de mañana a ir pasando la idea.

Algunas sugerencias para la campaña

  • Dejar uno o más libros en un lugar público (banco de plaza, café, micro, minibús, trufí, cabina de teléfono, etc.)
  • Incluir un mensaje para quien lo encuentre explicando el fín de la campaña, que el libro no es para botarlo, trancar puertas, venderlo, usarlo para el baño, etc.
  • Marcar citas de interes y que marcaron en alguna medida tu vida, para el lector ocasional que te interesa que lea el en libro.
  • Abstenerse de dejar revistas en desuso tipo vanidades y cosas con poco valor literario
    El libro donado tiene que ser tuyo y tienes que tenerle cariño, así esto de desprenderse tendrá valor, recuerda...lo que representa un sacrificio tiene más gusto
  • Ocultate y espera si recogen tu libro, toma nota de la cara del lector, de si se lo lleva, lo pasa a otros, en fín como todo buen terrorista, vuelve a la escena del crimen a ver tu obra.
  • Una nota de la campaña que fúe un éxito en Buenos Aires, si ahí se pudo por que no acá?

    "Bibliófilos y lectores argentinos pueden tener hoy una grata sorpresa. Andando por las calles pueden encontrarse con un libro, ya sea en el banco de una plaza o en una cabina de teléfonos. En el metro o en el bus. Y todo porque hoy, imitando la iniciativa del movimiento mexicano Libro Libre, Buenos Aires vivirá la primera fuga de libros de su historia." Así comenzaba el corresponsal del Universal online de México la crónica sobre la Liberación de Libros que se realizó en la Argentina el día 21 de septiembre.

jueves, septiembre 29, 2005

Blogo cita interesante

Les pongo una cita que encontré en un blog, me pareció muy divertida ahi va:

La frecuencia con que un o una blogger escribe cosas altamente personales está positiva y significativamente correlacionada con la frecuencia con que se mete en problemas a causa de sus posts (en: http://existirapenaslevemente.blogspot.com/2005/09/milagro-milanesa.html)

¿Qué piensan?

Itinerario, directorio cultural de hispanoamérica

Gracias a nuestro amigo Jorge Goméz http://jorgeletralia.blogsome.com/ quien hace más de 10 años trabaja en el proyecto literario en internet Letralia www.letralia.com podemos contar ahora con un interesante directorio cultural de hispanoamérica, en el cual por cierto aparece Bitacora de Anclaje...."rodeado por la noche".

Felicidades a Jorge y Letralia por esta iniciativa y los invito a visitar el directorio en:
http://www.letralia.com/itin/

Mi Apellido y mis Medallas


Haber haber, con razón la cosa anda mal, cuando un coronel de policía en la tele, muestra sus medallas de machismo en conferencias de prensa jugando a victima y declara fríamente al referirse a una hija a la que por cierto no ve hace trece años:

Reconozco que fruto de una relación nació una hija a la cual hidalgamente le di mi apellido como todo un hombre, eso sí noasumí la patria potestad por tanto, lo que hizo con su vida es su responsabilidad, ella es una mujer grande y lamentablemente decidió el mal camino

Tomen nota que el Coronel infla el pecho al decir que dio su apellido, me pregunto que hizo la hija con el tan mentado apellído, ¿lo enmarcó y colgó en la cabecerá de su cama para que la proteja, la apoye, le enseñe valores?. ¿Así cómo un amuleto que mágicamente la convierta en una mujer de bien?, joder que machismo.

Por la anterior declaración podríamos concluir que los hijos deciden su camino mágicamente a cierta edad así como de la nada, no mames paquito, el tema es exactamente al revés, el camino se va construyendo y como vaya a ser, tiene que ver nomás en gran medida con el ambiente y en eso juega un rol central los cimientos que damos a los hijos, con ejemplo, valores y apoyo.

Talvez sí hubieras estado un poco más ahí y hubieras asumido con más huevos esto de ser padre con tu hija, otro hubiera sido el resultado. Al final la vida juega su justicia irónicamente, el apellido de un coronel no la salvó de salir con un delincuente, aunque tal vez si no te borrabas 13 años y estabas ahí como padre otro hubiera sido el cantar.

“Me informaron que ella (su hija) mantenía una relación sentimental con un delincuente, por lo cual la llamé y le dije que debería respetar el apellido de su padre, pero ya era tarde porque escogió un mal camino”, yo por mi parte tengo la conciencia tranquila.

Otra vez, que ego machista che, ¿qué te preocupa más tu nombre y tus estrellas o el bienestar de la que es sangre de tu sangre?, por lo visto lo primero. Realmente la noción de moral, los valores y eso que llaman conciencia depende nomás de la historia personal y educación que uno recibe, para algunos padres es bueno y suficiente con dar el apellido, para otros pasar 100 pesos al mes y patear a la madre cada vez que jode para que aprenda, para otros, estar ahí, solo ahí, en las buenas y en las malas sembrando ejemplo ¿cuántos hay de los terceros?.

El testimonio del Coronel Gonzales —quien aseguró no mantener comunicación alguna con su hija hace 13 años— fue transmitido en Santa Cruz a los medios de comunicación en una conferencia de prensa. “Como policía, tengo la obligación de actuar como tal. Este amargo trago que estoy pasando me da la fortaleza para poderlos buscar a todos estos prófugos y restituirlos al lugar donde deben estar”, agregó.

Estimado Coronel con todo respeto, ¿qué tan amargo puede ser el trago que hoy bebe frente a los mil tragos ácidos que se trago su hija? durante 13 años, al no poder contar con un padre cuando no tenia ni idea de cómo lidiar con la vida.Que hipocresía, que machismo, que pena, ahora entiendo por que los jueces actúan como actúan y por que la ley de familia es como es. Al final con tanto padre suelto que regala el apellido y luego pasa factura no es para menos.

Una vez más, el tema es social , para que exista verdadera equidad de genero e igualdad de derechos y obligaciones para ambos padres, habrá que reducir el machismo, reforzado por las mismas mujeres que no tienen otra que reproducir el esquema, se tendrá que trabajar para luchar contra la violencia intrafamiliar y formar a nuestros hijos en respeto mutuo y valores.

Termino con una canción de Pedro Guerra, que gracias a ti ahora disfruto:

Niña

Quizás te busquen
por que naciste
Quizás te midan por mujer

Quizás te acosen
por que creciste
Quizás te odien por mujer

Pero no dejes
de ser la niña
que abraza todo lo que hay en sí
Pero no dejes de ver el mundo
Como un espacio por compartir

Quizás te insulten
Quizás no nazcas
Quizás te anulen
por mujer

Quizás no llegues
a ser tu misma
Quizás te empujen por mujer

Pero no dejesde ser la niña
que abraza todo lo que hay en sí
Pero no dejes de ver el mundo
Como un espacio por compartir

Parrafos en rojo y cursiva: Basados en declaraciónes tomadas de ATB, Bolivision 26/09/05Notas de prensa, periódicos La Prensa, La Razón 28/09/05

martes, septiembre 27, 2005

¿Dos sonetos?



I

La penumbra que dispara sed al humo verde
La manta oscura que desguaza tu locura
Lo se por la palabra que en rimas te muerde
Que tu oscura adicción es la más pura

La línea que recorre rauda tus venas sangre
Sabe en ti más blanca su noche que por dura
Que el cerebro graso negro en furia arde
Que tu piel de lija aún de noche es muda

Despierta en veloz carrera por el cuello
La vena izquierda brota en duro espejo
Estomago seco se constipa sin apuro

El taladro que vuela al día es su sello
Y en su noche fría pierdo el catalejo
Soltando desesperos en tu sangre al muro

II

Caen lentas al vacío negro líneas rotas
En encierros vivos que a espectros congregan
Como un mar de rimas falsas en cuenta gotas
En noche exacta que en falsa fe alegran

Escucho en ellas la palabra que no brota
Decir no dado cual mantra vuela en el cuarto
Letras rojas, poema maldito que rebota
Poeta en verso seco que me tiene harto

Noche seca que envía señales del tiempo
Resguarda memorias rotas, ofrendas al viento
En grito de brebaje seco y cuerpo viejo

La línea en mal suspenso sin cantos y verso
Me tiene aún preso de un viaje perverso
Noche violeta, muerta al poema añejo
Escritos con el viento seco de agosto en la ventana y la noche larga meciendo mis palabras

lunes, septiembre 26, 2005

Lunes Gris

Lunes, gastado de hipocrecias, lleno de rutinas bobas, lunes luego del color que solo tienen mis domingos. Lunes y no soportó a la que trabaja a mi lado, con su chillona e histrionica voz, mientras se pinta las uñas y come su marraqueta.

Lunes y navegando encuentro una interesante nota en Fondo Negro (http://www.laprensa.com.bo/fondo_negro/20050925/art03.htm), el cual no pude leer ayer, con un tono muy agudo, les da palo a esos, como diría mi amigo Ronald "psicovolches" esos seudo intelectuales que alimentan la absurda y rosquera elite literaria paceña. Si esos, que los ves en todas las ferias literarias, que se citan entre ellos, que se leen entre ellos y se dan besos y hurras en lecturas colectivas de poesía aburrida y rebuscada. Dice que esos y los seudoizquierdistas de ONG nomás escuchan y entienden a Sabina, esos que como el mismo Joaquín dice feliz estarían de tener un pedazo del muro de Berlin en su despacho.

En fin, esta mañana de lunes ando un poco encabronado, ¿es normal no?, uno tiene derecho a tener malas vibras de vez en cuando.

Les dejo algo de Joaquin

Te juro que... es mentira los reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rock and roll;
es mentira que sepan a vinagre los besos sin amor.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,

yo nunca te mentí
más que por verte reir.
Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo solo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira).

Es mentira que no tenga enemigos,
es mentira que no tengan razón;
es mentira que acepte que el ombligo
del mundo no soy yo.

Mejor que yo miente la necesidad;
sabe de sobra como hacerte llorar;
mi crimen fue vestir de azul al príncipe gris.

Los sueños dicen la verdad corazón;
dímelo todo, miénteme, por favor;
yo sólo pretendí comer reina con alfil.
Pídele cuentas a la pura verdad que no se pringa,
que no tiene piedad;
yo sólo me colgué medallas que no gané.

viernes, septiembre 23, 2005

¿Liberizar los libros?




Esto de liberar libros, suena a soltar palomas que siempre debieron volar en libertad.
El acceso a la literatura en nuestro país es lamentablemente elitista y por consecuencia un elemento de poder y control. Es más fácil traer libros con impuestos caros y hacer ferias del libro donde con suerte, uno de cada diez comprarán una novela en 100 bs y no preocuparse de tener ediciones locales accesibles y promover a los escritores nacionales, que hay muchos y buenos y lo peor denunciar con una actitud más moralista que el Papa, la piratería y no hacer nada para promover el acceso a la literatura.

Frente a esta realidad surge una iniciativa interesante y concreta en la cual apelando a la solidaridad se busca promover el acceso, libre y gratuito a libros, aunque sea por un solo día.

¿La forma?, pues dejar un libro en libertad, donde quieras como quieras, en una fecha específica y con la aclaración que quien lo encuentre debe pasarlo a otros y así en cadena de manera que el libro siga volando. Por mi parte dejaré libros por toda la ciudad haber que pasa.

Eso sí por favor no nos llenen la ciudad de más basura, queremos cosas que valgan la pena leer.

Cuando la campaña en La Paz tome forma les daré más información, de momento ayuden a pasar el mensaje
A continuación les paso un extracto de la idea original que se lanza mañana en Santa Cruz
¿Te animas a dejar volar un libro?

¿Por qué? ¿Cómo? Pues la idea es que un libro (o varios), hermoso(s), bien cuidado(s) y que ya hubiésemos leído - en el mejor de los casos - sea dejado de manera deliberada en una banca, una mesa de café, en el borde de una ventana, en el marco de alguna puerta, en algún edificio público, dentro de alguna cabina telefónica, etc., etc., etc. para que venga alguien(es) y se encuentre con su destino. O sea, con ese libro. Pero no termina ahí, no es dejar el libro y listo. Si no que es tickear o doblar la esquinita o subrayar lo que deseemos que el futuro lector lea, texto que quizás nos hubiese gustado, atrapado, conquistado, que quizás nos hubiese parecido enriquecedor o quizás nos parece sumamente olvidable y deseamos compartirlo con alguien. Y con una nota o en la tapa o en la primer página. Dejándole en claro que ese libro no le pertenece. Que nos pertenece a todos pues este es el Mundo Al Revés. Y de que una vez lo lea, tiene el deber de devolverlo, o sea, de dejarlo en una plaza, en una banca, en un marco de puerta, en alguna mesa, de café, etc.,etc…. para que otro, tal como él, puede vibrar, sufrir, reír y/o llorar con las mismas letras. Y que no quede. Que también haga lo mismo con sus libros. Y que quede claro, no cualquier libro si no Él libro. No se trata de limosna ni caridad. Se trata de desprendimiento, entrega y devolución. "Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da".
La nota completa en:

http://planb.mundoalreves.com/?p=77

Información sobre próximas campañas

http://libro-libre-bolivia.blogspot.com/

jueves, septiembre 22, 2005

Corazones de goma



Las flores se secan, la música melosa cesa, los últimos corazones inflables beben la cerveza y el pis de la noche del festejo.

Mujeres en las plazas y mercados gritan, ya no besos y deseo ,sino los mejores ajos y cebollas. Niños mudos, miran indefensos la escena y respiran la cebada con comino en la boca de su madre.

La pelea cesa, los cabellos y las uñas descansan. Con el sol en la cara por esa maldita ventana, nos miramos de reojo a las 7, con bronca contenida en sabanas mordidas, la cabeza revienta y sus ojitos agudos de alfiler, mirán por el resquicio abierto de la puerta.

La cebolla flotando en el ambiente y seco barniz en sus uñas. El bebe de a poco restos de cerveza en su pecho, ella acomoda la almohada y apura el acto.

La cabeza reventada y los pitazos que me matan
La cabeza retorcida y los baches jugando con mis nalgas,
El micro licuando aromas y dolores
Todos me miran nadie habla
La guagua llorá y quiere juguetes
¡Primavera y quiero dormir!

miércoles, septiembre 21, 2005

¡Primavera Ya!


Hoy vivo el alba de no verte
Resquebrajado en la calzada
vida al sol congelando muertes

Ayer viví esta mañana,
Embriague tu respiro silente
Consciente en ti compañera

Silbé viejas tonadas de lluvia
Tú sombra de luna en la espalda
Yo arrogante
Tu frágil
Celebrando el día en un bostezo

Junio, 2002 (update 21.9.05)

martes, septiembre 20, 2005

Sweet and Freak...


¡Gracias a Claudine....por dejarse robar esta foto de su blog!

Alivio de Luto


Todavía guardo en la memoria aquella de noche de Febrero de 1995 en la que mi cámara se trancó, en el momento exacto que tenia a Joaquín en la mira de mi lente y no me pude llevar la prueba de una foto suya. Recuerdo bien su chamarra de cuero, el olor a whisky con tabaco negro, y esa mulata de dos metros, cosecha de esa noche, que le gritaba desde un auto blanco.

Por “muñeca”, si en España también existe, había conseguido un pase de prensa para un concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid. Con mi amiga Wara nos colamos al camarín luego de disfrutar del Show de Joaquín, Cómplices, Ana Belén y Miguel Ríos.

Wara se quedó con la seda de la palma de Ana en su índice y la luna llena en su corazón, mientras juraba nunca más lavarse la mano. Yo con la imágen de Joaquín flaco que con gusto me dejó un abrazo de letras en un arrugado papel de agenda.

Sin duda su música me ayudó a conjurar fantasmas en aquella Madrid que no era mía. El azar hizo que yo repitiera hasta el cansancio la ruta del caballo de cartón, esa de Tirso de Molina-Sol-Gran Vía-Tribunal. Aquella ciudad me gritaba desde alguna guitarra “cuando la muerte venga a visitarme que me lleven al sur donde nací” y Sabina se iba colando por los poros dejandome lo mejor de Madrid para el recuerdo.

Yendo más atrás, me acuerdo de una noche de 1990 cuando escuché por primera vez a Sabina en un programa de la desaparecida Radio Color. Entre apuntes de filosofía y psicología me quedé atrapado en “tan solo como un pato en el Manzanares, torpe como un suicida sin vocación” la cual en ese momento vino al pelo para dedicar a mi novia soledad.
A partir de ahí, comencé a construir mi historia, con Joaquín testigo de mis días, los sabores, los olores, desamores y pecados. Fue amuleto para más de un pañuelos cura fracaso que me acompañó, cómplice en encuentros con la Magdalena. Me abrazó con su ronca voz al gritar “quien putas me ha robado el mes de abril” y fue testigo de las más de 500 noches que siguieron a esos 19 días del 99.
Ya lo ves Joaquín todavía no encuentro a aquella que quiera morirse a mi lado, si me mato; no se donde se esconden esos amores que matan y al igual que tú, todavía me invento y emborracho.

Hoy hago un Inventario de aquel que junto a Fito y Llegas construyó la trilogía de la banda sonora de mis últimos 15 años. Se que al final su bálsamo no curó ninguna cicatriz, menos su rumbita me ayudó a enamorar pero, fue testigo de lo que dije en papeles viejos. Agarró mi mano con su santa inconciencia, para no mirar atrás, cuando cerré puertas a aquellas de cuyo nombre no me quiero acordar.

Hoy 20 de Septiembre, vuelves con Alivio de Luto, a escribir otra pagina en mis días. Tú, amigo poeta que además cantas, como diría alguien por ahí, nos regalas, después de tres años, doce nuevas canciones que espero hacerlas mías pronto.

Tu que hoy te defines como "jubilado" de las giras en vivo, poeta de azoteas y la noche, Bukowsky Andaluz, bien hubieras cantado a la noche paceña con el Jaime. Quien sabe, por hay en algún tugurio de esos del otro lado, cuando el fin del mundo te pillé bailando, nades en brebajes puros, con todos los espectros que poblaron tus noches y las mías. De momento a esperar el disco.
Habrá que ir saboreando cada una de sus canciones y dejar que reposen en la cabeza y el cuerpo, para que poco a poco sean el buen tequila que reclama el alma.
Mientras tanto un adelanto:

" PAISANAJE "(Letra: Joaquín Sabina / Música: Paco Ortega)

Volaban los camarones por bulerías
antes de que tus canciones fueran tan mías.
Usted perdone, tan tuyas,tan de Fulano,
fatiguitas y casullas,¡viva mi hermano!
Viva tu hermana, la rubia, musa alfarera,
Que canta bajo la lluvia sus peteneras.

Su saeta deslenguada, su grito en celo
Que aroma la madrugada con su pomelo.
Que aroma la madrugada con su pomelo.

Porque primus inter pare sera tu brinco,
no hagas ripios malabares,¡que te la jinco!
Tan albanokosovar,tan Lidia Lozano,tan cristiano, tal vulgar,
tan chic, tan afgano, tan vecinos y tan lejos,verte y no verte,
tan jóvenes y tan viejos,¡muera la muerte!
Tan jóvenes y tan viejos,¡muera la muerte!

Tu colección de ciudades otros la cobran,
yo canto mis soledades porque me sobran.
Yo canto mis soledades porque me sobran.
Ni dirección ni mujeres rubia, morena,
me clavan los alfileres en la verbena.
Me clavan los alfileres.

"Mi sobrina-nietecita se llama Luna,
se corten una mia jitalos de la tuna"
le dijo la Lola al facha de don Cupido,
consintiendo lo que tacha su consentido.

Viajes en vuelos chárter sin despedida,
mis paisanos cortan trajes a mi medida.
Mis paisanos cortan trajes a mi medida.

Vasilón que se propasa pero no llega;
mi corazón es la casa de los Ortega.
Por no hablar de sentimientos, tiempo y compás:
el feeling es un lamento de Barrabás.
El feeling es un lamento.

Almohada enamorada del desalmado.
Casi todo es casi nada, casi pecado.

lunes, septiembre 19, 2005

La Ramona se quiere ir


Pabellón tres una sola hilera de camas, junto a la ventana con vista a ladrillos, la Ramona. La miro de reojo e intuyo sus estertores. Está ahí con la piel tiñendo de cobre el colchón y su pelvis de K’ isa. El gris de sus uñas, anticipaba la lluvia que cae en mi ventana, al escribir esta nota.

Ella que lavó mi ropa, está secando su cuerpo con soplidos de muerte, planchando el colchón con sus huesos. Felipa, me pidió que la acompañe, quería que hable con los médicos y me expliquen qué tenía su hermana.

La Ramona, cuarenta y cinco años y nueve hijos. Los dos mayores en la universidad, a fuerza de lavar ropa; sus dos hijas clones que continuarán el oficio, los otros cuatro labran la tierra y el último, ése de un año que llora de todo, se lo quiere comprar una francesa.

Está casada con Pedro, él vende helados en la ciudad y coquetea todo de blanco a las cholitas de la Plaza. Para la cosecha y embarazar a la Ramona nomás va al Pueblo, me contaba la Felipa. Ramona se la pasó quemando las manos en agua de espuma, con detergente de esos que dan el blanco más blanco. Ahora ni con Ace le lavas las heridas; después de la última guagua, solo sangra y sangra y todo mancha me dijo.

El médico fue claro, tiene cáncer en el útero y está avanzado, hay que tratarla, usted sabe, no tenemos medios, puede seguir internada pero tienen que pagar la morfina y los antibióticos. No sé si me lanzó su pliego petitorio o simplemente fue claro, sea como sea, di la noticia a la familia. Mientras deliberaban, me quedé mirando por una ventana la ciudad naranja que trepa por los cerros, como queriendo evitar los pómulos gastados y el dolor, de rato en rato, jalando con rabia, las trenzas de Ramona.

La decisión fue clara, Felipa dijo La Ramona se quiere ir, esto de los remedios es muy caro, igual nomás la vamos a cuidar en mi pueblo y en una semana yo voy a volver. Cómo explicarle que el cáncer no se la llevaría en siete días, que los dolores serían insoportables, que la destruirían hasta los huesos y sus gritos se comerían al pueblo.

La Ramona se fue, en camión; en el pueblo la esperaban sus hijos, los rezos de la awicha, su sopa de pollo y su cama. Contra todo pronóstico, en cuatro días murió. La paja la arrulló, el aroma del campo limpió su piel y los ojos amarillos de la abuela, la miraron durante el viaje. Nadie dijo nada, ella respiró seco y durmió, ya estaba cansada de lavar sus pecados en Ace.

El Pedro no apareció, el hijo mayor lo fue a buscar para la misa de ocho días. Seguro se ha chupado en la fiesta de Obrajes y como siempre ha debido perder el cajón de helados o, lo más seguro, debe estar con una de sus cholas.

jueves, septiembre 15, 2005

Maldito Ventilador

Aspas de plata falsa, giran en el aire,
retuercen las ideas y baten mi sangre
La mirada cae en un falso vacío
Muta y se esconde en canales mudos
Se siente aunque no se vea
mil engendros silenciosos
Las sienes tensas y la espalda curva
La impaciencia muere en su último abrazo
Será la fuerza sin duda su mirada.
Es un buen tiempo ya desde la última vez que puse algo cotidiano en este blog, se supone que fue creado para eso, para contar a lectores imaginarios, amigos, a mi mismo, al final a duendes y fantasmas lo que pasa con mis días. Pues bien sea como sea el caso, hoy me encuentro en un café aguantando la aguda voz de una mujer que insistentemente busca por teléfono a Any al otro lado del mundo, en una de esas cabinas del insoportable chapi Cachuchin.
La voz de corneta desafinada de la turca flaca, dueña del lugar, me agobia. Su olor a nicotina y pachuli es pateticamente vomitivo, estoy frente a ella, me mira, le sonrio, mientras escribo esta crónica burda y la agredo en el ciber espacio y no se entera.
Detrás mio un niño juega no se que vaina de cubitos que bailan en la computadora y al frente una rubia ciencuentona juega al solitario.
En menos de media hora, tendré jaqueca, las aspas de un estúpido ventilador giran sobre mi cabeza y me hacen un detestable juego de reflejos y sombras en mi pantalla. Si hace un frío del carajo, estamos en La Paz ¿ para que un ventilador? ¿no me venden un repelente?.
La ciudad tiene un familiar tono gris en el cielo, el aire y la gente, el invierno se aferra con las patas y no quiere irse. Creo que el gris brota de mis ojos y pinta con caprichosa furia los arboles, las nubes, las esperanzas.
Los changos estos con vagoneta prestada de su viejo político, de rato en rato pasan con su cumbia a todo volumen y lucesitas violetas alumbrando el asfalto y dentro este refugio una pesima versión de Roberto Carlos en voz femenína canta " por que me arrastro a tus pies, por que me doy tanto a ti".
Me pregunto hoy por muchas cosas, entre ellas la necesidad de mostrarme en este blog y si alguien lo lee, también por esto de estar en pie y seguir, me quedó con una frase de Confucio que escuche hoy "si para morir es que nacimos" . Sin duda es así y el antes o después es una mezcla de libre albedrío, azar, mala suerte y los hilos esos de plata que maneja Dios.
La verdad, hoy extraño a mi hija más que nunca, escucho su voz en sueños y me preocupa si está bien, se que mañana la veré por cuatro horas y el domingo diez. La ley considera que un padre en un país machista como éste que quiera pasar más tiempo con su hija es marciano y su madre considera..........mejor me como la bronca que no quiero patear luego al perro de mi casa. ¿Será por eso que no me dan más tiempo? de todas maneras sigo y seguiré peleando legalmente el tema, por que hacerlo con su señora madre es.......sin comentarios. Seguiré y sigo en la lucha, gracias a Dios tengo el motor de su sonrisa que me ayuda a caminar.
En fín, eso no más creo que tengo que contar por hoy y lo hago con ustedes, como diría alguien por ahí en blogolandia "para que necesito un terapeuta, si tengo a mi blog".
Feliz fin de semana, volveré en unos días.
¡CHAU!
PD: Ya me harté, me paré, apagué el ventilador y de paso la luz del boliche, además estoy en la pagina 240 de Mundo Feliz de Huxley y esta noche aunque sea con jaqueca lo acabo.

martes, septiembre 13, 2005

La Barraca

Sábado a las cuatro, al día siguiente de una capacitación laboral titulada “que hacer en caso de incendio”, subí a buscar unos muebles a Munaypata, donde se encuentran, sin maquillaje ni etiquetas, los juegos de comedor que luego se exhibirán en mostradores de los barrios “jai” de La Paz. Mientras subía en el minibús y miraba a una parejita, de esas de mandil y gorra, besándose en la última fila, no pude evitar acordarme de la barraca que se incendió hace unos días.

Entre olor a besos y curvas, me quedé pensando ¿qué hay más allá de las cenizas y el fuego? ¿Qué luego del calor y la furia de las llamas?

Mientras dibujaba la imagen de los muebles con la cera bien puesta y las sillas alineadas, como las esperanzas para la feria del domingo, me enteré de la historia de aquel incendio. Lo escuche de alguien en mi viaje, lo leí en la prensa amarilla, o simplemente lo soñé, no se.

Por una pequeña rendija entre la calamina y las vigas del techo, se desliza, una pareja de pandilla, “la Mary” y “el Mosca. Han encontrado algún colchón detrás del cepillo y las vigas, para morderse y gritar. El aroma a roble seco, los recibe entre termitas y aserrín prestado y deciden sin más comerse a besos.

La fricción del fuego en sus labios, va dibujando chispas en el aserrín, basta una gota de alcohol del vientre de ella y la piel de ambos explota en furia. Luego, en calma, miran entre las vigas como un espejo partido, celebra el baile de rodillas y ombligos. Luego duermen en paz, solos y mudos, ella lejos del chicote del viejo borracho, él lejos del llanto de su hermana enferma.

Despacio se visten y vuelven al barrio, pasando la cancha se dan un beso furtivo y cada quien va corriendo a casa, antes de la cena, antes de la bronca.

Esa misma noche, caminando al viento de La Paz de agosto, un borrachín terminando el “San Lunes”, bota con bronca una colilla al aire. Entra por un hueco en la calamina y cae con certeza en el aserrín aún con olor a besos, sobre el colchón de amantes de gorra y tatuaje.

La madera aún latía y guardaba el calor de aquel encuentro, bastó una chispa para calmar sus ansias y que el lugar se encienda. El resto fue historia, una gran fiesta de patas, mesas, de esquinas y catres empieza en abrazos calientes. Todos se besaron, incluidas termitas y el baile acabo en un mar de cenizas mudas.

Al día siguiente, el tema fue noticia en los canales, el dueño llegó y encontró todo destruido, el trabajo de un año muerto en un orgasmo de muebles y fuego. Nadie se percató, pero aquellos amantes de gorra miraron de reojo el refugio consumido, la escena del crimen de la noche anterior y se fueron a buscar otra esquina donde exprimirse en besos.

viernes, septiembre 09, 2005

Aires de primavera II

A TODOS LOS QUE ANDAN CON EL BICHO AQUEL DEL AMOR ATRAVESADO EN LAS COSTILLAS Y ESO DE SOÑAR MUCHO NO LOS DEJA DORMIR
AQUELLOS QUE EVITAN LO INSOPORTABLE DE UN SER LEVE Y PREFIEREN CLAVAR CON VERSOS SUS PIES A LA PIEL QUE LOS MIRA DE REOJO DESDE LA DUCHA
A SUS FANTASMAS MUDOS, A SUS NOSTALGIAS DE AZOTEA,
A LOS AMORES DELICIOSAMENTE HUMANOS E IMPERFECTOS

DOS CAPITULOS DE RAYUELA, PARA QUE LOS SABOREEN
EN VISPERAS DE PRIMAVERA, CON CIELO NUBLADO Y UN VINITO
FELIZ FIN DE SEMANA
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Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caíanen hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cadavez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grima-do quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargoera apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulabalos hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelu-nios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio les encresto-riaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfu-rosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgu-mio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpa-ramar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas,y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidasgasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
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Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entre-abriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces juga-mos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agran-dan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, res-pirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un per-fume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

jueves, septiembre 08, 2005

Aires de primavera I


Gentileza de Sprite, las cosas son como son

Te quiero

¡Te quiero aqui! pegada a mi todo el día, festejando mis chistes, comprando cerveza cuando grite y con las manos envueltas en el aji de fideo que te pido.
Anulada, jugando cartas con miedo y susurros en la sala.
Te quiero, así cerquita, en la cocina, preparandome comida todo el día, con la cara bien lavada, y las piernas dispuestas (si yo quiero).
Ahí, leyendo lo que pienso te quiero, para cambiar cuando yo quiera de idea y decirte, nunca sabes lo que quiero.
Ahí, saliendo solo para ir al mercado, llenandote de hijos, poniendote gorda y fea,
mirando siempre al suelo y detrás mio.
Llena de reproches y poniendote boba en mis fiestas, yo te quiero.
Te quiero a la mañana de chaqui, comprandome el periódico y dandome salteñas
Respirando mis gases y el tufo dulce de cerveza y mis putas.
Te quiero, poniendote vieja cociendo botones, diciendome papito y llorandome bonito.
Te quiero, los domingos que me gritas, hay te extraño, cuando desde el nicho, crítico tu vestido y cursis rosas rojas.
Te amo
Te amo, con tu pinta de oficina de lunes a viernes, con las camisas planchadas por la empleada que tu pagas y yo grito.
Te amo, a fin de mes, cuando me das lo que quiero, la plata para las uñas y el pelo, con las llaves de tu auto y tu mirada gil de viernes preguntando donde voy.
Haciendote cargo de las guaguas te quiero, mientras gasto tu teléfono, mientras duermo y chismeo todo el día, te amo
Así baboso, comprandome la ropa, escogiendo mis siliconas, rogandole a mis piernas cada noche, aguantando mis jaquecas y mis llantos.
Te amo, así, presentadome a tus amigos, bien opa y borracho, mientras sus manos
bajo la mesa, hacen lo que tu no puedes en la cama.
Te amo, dandome plata hasta vieja, pagando mis arrugas y mis trapos,
Solo y aburrido con tu whisky y tus discos viejos, ahi podrido sin que nadie te escuche.
Te Amo desde el mueble que compré con tu plata, sentado contemplando mis cenizas
Desde el altar con mis huesos en la sala, así viejo y olvidado te amo.


lunes, septiembre 05, 2005

El Juancho

Luego de una bizarra despedida de soltero con harta tequila–raspapecho ocurrió esta historia. Me encontré primero con Lía, la “Paragua”, ahora rubia, y en la puerta de su boliche vi a unos chinos, reventados a golpes, gritando quién sabe qué en mandarín a dos paquitos; luego, más tarde, unos “trabas” perseguían a un borrachito y la anticuchera peleaba por su cambio.

Mucho para mí, por lo que me dirigí a la lata de sardinas para zombies a tomar la jarra del estribo.En ese lugar uno se pierde entre melodías de Sabina en miradas turbias y cantos de magdalas, esperando inventar una historia con una de ésas que te dicen al oído “qué adelantas sabiendo mi nombre, cada día tengo uno distinto” y casi siempre acaba dormido sobre la mesa.

Luego de una jarra, mientras peleaba por tener la visión clara y conversar con aquella de graciosas medias de mariposas, dizque de Ibiza, me reencontré con el destinatario de esta nota. Lo volví a ver después de años, con los mismos treinta kilos, sólo que ahora a la mitad del camino. Aquel que dibujaba a Peter Cris en el banco del cole y soñaba con ser ginecólogo, ahora me saludaba como mesero.Perfil de pavo, cada vez más pronunciado y pupilas en flor, hígado seco reventando, uñas azules; con esa voz de locutor de pueblo y su chompa de tenista, me habló de cine, como en la premier de la peli por la que se jugó hasta el último peso, se define como cineasta, mientras con un aire de Tim Burton criollo va limpiando las cuatro mesas del lugar.

Ahí está, pese a sus achaques y su aroma a papel amarillo, el Juancho, cineasta paceño, haciendo un paneo de rostros en busca de monedas y deteniendo su agudo lente en los ojos de aquella de piercing caza bobos en forma de lunar encima del labio.Charlamos mucho esa noche y su memoria me llevó al cole, a ese cura que en su tiempo libre era exorcista y que con acento italiano te pedía que estires la mano para partírtela a reglazos.

Me acordé de mucho mientras el metanol chamuscaba mi sien, recordé a la casera que nos esperaba con hostias y pito en bolsita, las piñas de góndola y los partidos en la canchas, veinte contra veinte.Mientras escuchaba a Charly partiéndome el cuerpo, vi cómo, lúcido al amanecer, recolectaba monedas y lanzaba piropos. Con el paño húmedo en la mano, se acercó y me dijo: Te leo cuate, cuando no me duele el hígado. Aquí me ves, con medio pulmón y tres úlceras, pero vas a ver, la próxima película va a hablar de esto, de nosotros, de la mugre que limpio cada noche. A ver si escribes sobre este lugar, te invito una jarra por el artículo, pero, che, de una vez lánzale un verso a esa mina que hace rato te anda echando humo y guiños.

viernes, septiembre 02, 2005

Cuestión de Atomos


Una historia de Trufi...FELIZ FIN DE SEMANA

Uno de esos días con el sol de medio día en la nuca y el sueño que adormece el cuerpo luego del chairito, caminaba con la mente en voz alta y sin audífono en el celular que disimule mi monólogo. Entre cavilaciones de lunes, con sueño y pestañas pesadas, subí a un trufi, de esos Arce, que al final te fuman y doblan por el Poeta. Como era 1 entre 5, no me quedó otra que bajar a pie no más desde la UMSA a mi destino.

Al subir el azar un juego de astucia criolla, hizo que acabara siendo el del medio en el asiento de atrás. Con disfrazada cortesía, el amigo de terno me dijo “pase yo bajo antes”, como si supiera algo de mi con solo verme. Al final acabé al medio con una cartera “Luis Boton” perforando mi pierna izquierda y el codo de un caballero de barba, como bola de billar, entre mi tercera y cuarta costilla.

Cuando menos pensaba el destino hizo un trueque, entre el codo del cajero y un muslo de seda de veinte cinco. Como esto de la cortesía en transporte público, es mera conveniencia, esta vez no me moví ni un dedo y ella se sentó a mi lado, con blusa a rayas y medias nylon, como muzzarela en el pan de sus piernas.

En su silueta clara y fresca, mi costilla ya no se enojó de ser hoyo, es más buscó, en sutiles acomodos, el ángulo de su cadera en mi bolsillo delantero. Ella, color papel, tibio y amarillo en las manos, leía atentamente en una fotocopia “el amor es cuestión de átomos”, mientras yo me iba preguntando, entre curvas, coctail de perfumes y cumbia villera, por los detalles de un viaje en trufi y pensaba en como en un instante, pasas de ser carne fría entre marraquetas a sardina acariciada por la más suave seda de la China.

Ya por la Piedra, esa grande, que puso el Juan para los muertos de la Harrington, fui leyendo de reojo algunos párrafos del artículo, mientras de rebote contaba sus pestañas y delineaba el perfil de su nariz. “Últimamente se ha comprobado que la química entre dos, es cierta- científicos coreanos tratan de aislar las hormonas del amor” y pensé: ¿Será que debo de usar no más AXE?, haber si esto de los átomos y la química es cierto y en una de esas en algún rompe muelles el bolsillo de su blusa besa mi corbata.

jueves, septiembre 01, 2005

Bela Lugosi


Recuerdo, que hubo un trato, en el frío de la noche y no me acuerdo el nombre de la canción, es que tanta confesión, tanta letra lanzada a las paredes y la perra aquella que no dejaba de mirarme con ese azul mudo que me olvidé el encargo, incluso la canción.
Hoy mil agujas rojas me estan partiendo las orbitas y el cerebro, mientras Cristina sigue cantando mil pedazos rotos, los gladiolos esos de la mesa siguen fijos delante mis ojos.
Faltó más tiempo, menos responsabilidad, más ron, no lo sé, pero fue una de esas noches con música, amistad, confesiones y recuerdos que uno disfruta

Bela lugosi tratá de asustarme y solo quiero dormir, Nina Simone otra vez llorando en el parlante, juro que no vuelvo a tomar en miercoles.

Bela Lugosi (1882-1956)


Dracula era un pretexto, una forma de afilar los colmillos, al final siempre le gustó comer la carne estilo ingles, dormir boca abajo y morder la piel de la que no entendía.

Hoy seco como pasa, se mira en silencio desde alguna larga eternidad, esperando que el sol lo termine de quemar o de una vez por todas se despierte y busque el cuello de su amada.

No hay corte, ni siga, solo un silencio eterno, esto de ser vampiro me está aburriendo, no pasa nada y mi capa esta llena de polillas, pero…¡VOLVERE!