jueves, octubre 05, 2006

Rayas


Stephie:
Este es un chistosito con cachetes y nariz de payasito como tú, tiene lentes y ojos graaandes, es para tí ¿¿ya??
Gracias hijita
Stephie: De nada conejito, ahora voy a dibujar una princesita de papi como yo ¿¿¿ ya???
(Stephie Septiembre, 2006) Tarde de paz a tu lado
Para tí estas líneas pequeñita:
Stephie pinta una raya con sus crayones y quiso ver
Y vio cuanto quiso y luego pinto más rayas en la pared
Stephie pinta una casa con una fuente y se fue a beber
Y el agua eran muchas rayas de un sol de rayas en el papel
Y vio una serpiente durmiendo a un dragón
Y vio mil ciudades en su corazón
Y vio una jirafa cayendo en la red
Del oso de azúcar y un río de pie
Stephie pintó la lluvia lloviendo lenta sobre el papel
Y vio cuanto quiso y luego pintó más lluvias en la pared
Stephie pinta la lluvia con cuatro rayas color de flan
Y luego pinta tambores con otras rayas y mucho más
Y vio una muchacha bailando en el marLos ojos bañados de profundidad
Y vio una sonrisa de musgo y color
Y un liquen que nace de su corazón
Cuando quieras ver veras todo lo que imaginaste
Cuando quieras ver veras todo aquello que soñaste
Stephie pintó una raya sobre la raya que otro pintó
Y dijo que era una foca bailando al ritmo de una ilusión
Y vio a Blanca nieves morena de piel
Y el bosque encantado y la abeja en la miel
Las cosas que hemos vivido ya nunca fueron mas lo que son
Las cosas son como rayas y cada uno vio lo que vio
Cuanto quieras ver veras todo lo que imaginaste
Cuanto quieras ver veras todo aquello que soñaste


(Basado en Rayas de Pedro Guerra)

Luna llena en las rocas


Después de Diablo guardían, Xavier Velasco nos entrega este viaje por tugurios de focos rojos, esos que tanto nos inquietan y embrujan. A esperar que los amigos de Santillana se dignen a traerlo en un precio accesible o conformarse con la edición pirata de El Prado, que en un país con impuestos estupidamente caros a los libros, sin duda democratiza la lectura. Mientras tanto un comentario y un extracto del prologo del libro.
Salir de noche y no mirar la luna es como dar el cuerpo sin el alma. Pero exponerse a ella, y a sabiendas retarla, como se desafía el purgatorio por causa de Amor, es firmar la liberación de nuestros lobos y aceptar la metamorfosis consecuente: nos crecerán colmillos, garras, pelos, y a fuerza de codearnos con las fieras aullaremos más lejos, gruñiremos más hondo, jadearemos más quedo. Y después, cuando el terco reptar por los pantanos consiga consagrar nuestro plumaje, cruzada la frontera donde el mismo Luzbel nos será diferente, descubriremos sin asombro casí, que en la taquilla no hay boleto de regreso (Xavier Velasco, extracto de la novela Luna llena en las rocas).

«No pretendo mirar lo nunca visto, sino quizás, con suerte, lo siempre imaginado.»Este libro tiene que ver con la buena vida. Por eso, con frecuencia, el narrador nos lleva a sitios de mala muerte. ¿Quién no encuentra la plenitud allí donde se hornean los antojos, se mima la inconsciencia colectiva y el placer hace trizas al deber?

En ésta, su versión recargada y final del safari nocturno Luna llena en las rocas, Xavier Velasco encarna a un narrador festivo y caradura, decidido a llevar la juerga hasta sus últimas palabras por bares, puticlubes e infiernillos afines. No quiere ser testigo, sino cómplice.

Este libro es la huella literaria de un morbo con licencia, prisa y causa. Es la persecución romántica del peligro, la congestión de elíxires, la conjura de lunas. La lujuriante oferta de saltar al vacío y entender cada oficio, vicio y maleficio con azoro infantil y premura adolescente: los ingredientes básicos de la aventura.¿Mala muerte? A otra zorra con ese mink. Salud por la buena vida.

miércoles, octubre 04, 2006

Oh Melancolía señora del tiempo........

Hablar de mi así de frente, es algo que no suelo hacer muy a menudo salir del papel del cronista, de la ficción de mis personajes y presentarme con la cara lavada y los ojos rojos no es algo muy cotidiano, sin embargo me dio ganas de hacerlo.

Acá estoy escuchando a Silvio, con eso de “Cómo sabrá la cerveza que el sepulturero se beberá cuando acabe de darme abrigo” y me pregunto por mi fecha de vencimiento y reconozco que mi fe a tenido serios deterioros el último tiempo y por más que trato sólo imagino una nada absurda al otro lado, en todo caso tarde o temprano me enteraré si la película que me contaban los curas era cierta, si hay algo mágico y celestial mejor a lo mundano de esta tierra que me demuestre que valió la pena chuparse tanta mierda, tanto dolor, tanta incoherencia, tanta injusticia; o tal vez los hinduistas tenían razón y acabe reencarnandome en rata.

Hoy es uno de esos días en los que el vacío me está comiendo, en que extraño a mi hija que vive a mil kilómetros de distancia, en que no quiero llegar a dormir con mis fantasmas, en que me resisto a estar acompañado y a la vez detesto esta melancolía cotidiana, este silencio de autoexilio.
Hoy confieso que necesito un buen trago, un buen cigarro, unas manos tibias en mis manos, unos cabellos largos desparramados por mi pecho, unos píes fríos enredados en mis piernas. Hoy reconozco mis adicciones y que pasar diecinueve días sobrio me resulta definitivamente insoportable.
Hoy acepto que no sé como tratar a la gente, que no soporto vivir conmigo mismo y que estoy terriblemente cansado de esta rutina, de este repetir mil veces el mismo día, que tengo ganas de mandar todo al carajo, agarrar mi mochila e irme, por último estoy harto de estos ojos rojos.
Al final no se el porqué de esta pausa, son las cuatro de la tarde tengo un kilo de cosas que hacer en la oficina y debería estar produciendo para justificar el sueldo y eso que se supone que el miercoles siempre fué mi día más productivo.
En fin, volveré al trabajo, más tarde iré al teatro y haré una pausa con una tragedia griega versión actualizada, espero que valga la pena el viaje; luego iré a ver a la Liz al Cambrinus, dice que cantará algo de trova. De momento sigo evadiendo el trabajo y este Silvio que insiste con eso de “Sobre tu cuello de porcelana yo me tendiera paloma mía”. Que ganas de volver el tiempo, de gozar de esas tertulias, de esas guitarreadas, que ganas de besar tus labios que ya están muertos.
En fin, hoy hice una pausa, hoy no es un buen día, hoy sólo quería contarles que es urgente volver a vivir.

lunes, octubre 02, 2006

Por la carretera....


Parto, en la ironía de no verte, con ojos de montaña, con dedos de llaga
Parto y tu voz de ecos rojos me hace zancadilla, me devuelve a la humedad del pasto seco
Me estoy gastando en esta huida, en la angustia del encuentro que no llega.

Parto, en el silencio vigilia de mil dagas, en tu temblor frágil, en mi sangrar duro
Parto, púpilas de sal, mirada de roble, algodón esteril a tus gritos
Me estoy gastando en despedidas, en horas alineadas.
Parto y el conteo mudo, 720 líneas y el retorno

domingo, octubre 01, 2006

Desayuno

El quería llevarla a desayunar o más bien poner mantequilla en su espalda a las 7 am.
Ella quería caminar. Un taxi fue la respuesta, el refugio de cortejo y besos.
Luego el rin, rin, en su teléfono y el motor de un micro ensordeciendo los celos.

viernes, septiembre 29, 2006

Retirada

De noche entenderás,
el olor de este suspiro de tarde,
el largo eco de silencios
y vendrás

domingo, septiembre 24, 2006

Crónicas de a Pie (Cementerio I)

Dios está sanando enfermos, reza el pasacalles en la puerta del Cine Roby, otrora Superman iluminaba el ecran, ahora “Supermamadas” da luces, dizque divinas a la audiencia adolorida de la Garita. Viagra criollo, caldito de cardán se ofrece en la esquina de enfrente. Es domingo de cementerio, subiendo la calle te envuelve el olor a nardos, orín y lágrimas. Es domingo, hija, hay que bañar los latidos en pecho bolivarista con un baño de muerte y decir como diría el de la radio: “No somos nada, hermano, no somos nada”.
El Rey inválido encabeza la comparsa, fraternidad “Jolkas del Tejar”. Un niño empuja el cuerpo regordete en silla de ruedas. El gordito chaposo, ansioso da instrucciones. ¡Dale, dale!, grita con terno café, banda blanca y bordes de oro. “Organizador 2006”, dice. Tonguito blanco con aguayo se equilibra en cabeza redonda. El niño viste de color naranja y abarcas Kichute empuja con fuerzas el espaldar rojo para que no le pisen los talones los bailarines de la fraternidad. Dos señoras gorditas en bamboleos anestesiados, cinco chicas con varias trencitas en cabello rojizo. Última fila a la izquierda, terno azul y bastón de metal en pierna rígida, mueve el cuerpo al ritmo de tinku, con aires de llamerada: ¡Apure don Wálter!, le gritan. Los aguateros con camisa blanca esperan media cuadra más abajo. Tienen basurero verde y grande, adaptado para tal efecto con bolsa nylon tapa contenido. Gigante vaso de cóctel para calmar la sed de los bailantes.
Hortalizas, aceitunas y ají colorado ordenados aplauden, con tallos y pepas, la comparsa que desciende y hace un alto en la puerta del Cementerio. Nylon azul ampliamente desplegado, sirve de gradería para este público silencioso. Las bailarinas cadenciosas mueven las trenzas y desde el palco la cordillera les manda su viento “calma sudores”. De rato en rato un nardo, un clavel. Lanzan un pétalo como estornudo a los pies de la “Organizadora 2006” que lleva el estandarte con la Virgen. La banda, sobriamente vestida de negro, encandila con tubas doradas a los minibuses y por momentos los trompetistas se tropiezan y buscan al aguatero para un seco.
La chica de buzo celeste y encías rosadas me empuja y ch’alla mi libreta con mokochinchi. Hasta la muerte te seguiré, así me ha dicho, cuenta riendo a su amiga. Dicen que por estos lugares la muerte respira aire de cloacas, viento matizado con claveles blancos, por mi parte respiro vidas de domingo intensas a la salida del Cementerio. Paradoja ésta que recuerda eso de que hay que vivir con el pasado por delante. El futuro no me interesa, es incierto, con estos ojos miro lo que he sido. Del pasado vengo y lo miro para que me acuerde lo que debo ser.
Mi filosofada aymara cesa, vuelve el color que tiene la muerte en cada vida que camina; la comparsa se ha ido, cruzo la calle. En el muro del Cementerio hay un letrero que dice: Prohibido vendedores. A dos pasos a la derecha, una carpa de nylon azul tiene otro letrero: Consulte su maestro consejero y rezador, atiende, suerte, para amor, salud, trabajo, viajes, otros. Puesto No 7. Me acerco y miro. El “maestro rezador” no mira, se mece, en un silencio interno que da miedo escuchar. La muerte por acá tiene sus señales, rostros en oscuros y lejanos vientos. Surcos de tierra labrada a golpes es su cara, marcas de viruela y sólo un ojo entreabierto. No me ve, sus pies como “llauchas” se mueven en medias gruesas celestes; su pecho está rodeado con dos rosarios y un crucifijo dorado de esos de obispo. Repite letanías que ni recuerda, credos emulando el tono cantado de algún cura franciscano y el saber de sus achachilas. Está ahí, en su silencio, con la serenidad que calienta su nylon. Espera, cuenta cuencas, acullica. Alguien entra, la cortina cae, un heladero me empuja y pide permiso.

La Prensa, Domingo 24 de Septiembre...

viernes, septiembre 22, 2006

Memoríasde un Croto (Primaveral)

¿Te acuerdas? ¿Cómo jugábamos a sentir el frío en los cuerpos?, tu con los pies congelados como raspadillo, yo con ese calor insoportable en las manos. El tema era entibiar tus plantas o enfriar mis palmas, dependía de la perspectiva, del lugar, del aroma de la noche. Te gustaba jugar a la morgue, así como de niño juegas a la cueva y te tapas con un edredón oscuro para que el monstruo no te toque, te quedabas inmóvil esperando que te muerda cada esquina.
Si, te gustaba, el juego ese de ponerte rígida y desnuda encima la cama, como una tabla, decías que el efecto era mejor luego de la ducha y con la piel toda erizada, anticipabas esta tu imagen ideal de la muerte en el río. Luego, ahí pálida pedías que te coma a besos, que tape tus poros con el calor medio rosáceo de mi abdomen.
Me acuerdo flaca, de tus pataletas, de tu histeria en el suelo, de la bronca que te daba, cuando sólo te miraba en silencio, en el pesado desprecio de cerrar la puerta y dejarte llorando en mitad de la sala. Es difícil olvidarte, ahí en ese torbellino de emociones inflando tus ojos saltones de furia, esos capaces de jugar a la mirada de Gizmo y en dos segundos botar fuego en mi vientre o llorar miel de madrugada.
Me acuerdo que me gustabas serena, indefensa, dócil. Las madrugadas eras vulnerable, dejabas que tus defensas caigan, y lanzabas esos cursis te amo como ronroneo, mientras yo jugaba a contar los vellos de tu espalda, esos de tu sangre morena. Tantas veces pensé en que pasaría si te lanzaría un vaso de agua en una de tus rabietas, ¿me perseguirías por la casa, cómo en esas reconciliaciones, o ¿acabaríamos a los mordiscos y arañazos?, sintiendo el dolor ese que produce el sexo de lija.
Si flaca, pensé en eso, también en partirte a patadas, pero sabes que mi naturaleza sólo permitía destruir a tu niña mala con caricias de lengua, esas que bebían tu frío de raspadillo y barnizaban cada poro tuyo con mi noche. Flaca, no sabía nada de ti aquella noche que respondiste a mi beso con una patada y no dejaste que mordiera el tatuaje falso. No sabía nada y hoy te entiendo, sólo querías el anonimato.
Ayer me enteré flaca, te encontraron, dicen que salías con un abogado, de esos de bufete de muebles de roble y floreros con nardos made in china. Te vieron, en el boliche ese para secres de la 20 de Octubre, saliste mordiéndole la corbata a mierdazos, como solías hacer cuando querías mi plata para tu tatuaje permanente de cejas que me pedías cada navidad y yo ahí fiel a la caja de Mackintosh.
Si flaca, ¿te acuerdas? Tu manía con jugar al muerto, y eso de que te guardé en una urna de plata en la sala cuando mueras. Te dejé hace tiempo, entenderás ahora que es absurdo hacerte un homenaje de ese tipo, además me gusta verte ahí toda muda más que en una urna. Debo confesar sin embargo que esos puntos lila no combinan con tu mejilla y tus labios aunque pálidos siguen dando hambre.
Si flaca, ya me contaste anoche cómo te torció el pescuezo y te fue exprimiendo como tallo de rosa primaveral. No le importaron tus espinas, esas pincha risas de las que me escapaba. Se quedó con tu mirada orgásmica, gran error yo solía esconderla con mis manos en tus labios. Me dijiste que por fin entendiste eso de que las miradas congeladas forman espasmos, cuando la viste lo supiste.Estabas jugando a la ducha, al juego del cuerpo de la morgue y el abogado no entendía, además tenía las palmas secas, más frías que el raspadillo de tus plantas, no entendía nuestros juegos. Dio la vuelta flaca, ese talvez fue el error, yo no lo hubiera hecho o quien sabe, tal vez me hubiera lanzado por la ventana para evitar conflictos.
No le gusto la mirada congelada en tus ojos, es que era la titular, una gorda con poco charmé. Me contaste que se lanzó a reír sobre tus piernas, con el típico recurso de las uñas en el pescuezo. Ël, se quedó con el pis mojando sus calzones de esperma angustiado, dentro del ropero, eligiendo su corbata para la audiencia del lunes. Tu flaca, ahí pómulo hundido en puñete de empanada, dormiste.
Te debía haber dicho, los abogados odian las urnas, no les gusta el gris de una presencia todos los días en sus pensamientos. Prefieren el anonimato para el romance, si te lo había dicho tantas veces, pero preferiste tu terquedad de quedarse en eso de que no eres sumisa, en la pulseta de genero en un país machista. Ya ves, yo tiré la puerta ese día y tú preferiste ser la sin nombre en la vida de un mediocre.
Para ser honesto, creo que hubiera preferido un final con raticida, era más coherente con tu personalidad convulsa, pero no, terca como siempre preferiste la escena patética del gordo infiel y su mujer arañándote los pechos. Si flaca, anoche me acorde de ti, de cómo te dejé en el anonimato y como querías seguir jugando nuestro juego. Escucharás risas, ya verás y tocarán de nuevo tu piel, esta vez de lija y en algún lado, así llena de cosquillitas, verás como alguien se emociona y tu, coqueta como siempre, te quedarás abrazando su mandil blanco, sin importarte las manchas de salteña goteando sobre tu panza abierta.

jueves, septiembre 21, 2006

miércoles, septiembre 20, 2006

J.O.D.E.R


Interesados presentarse está noche en el concierto de Don Omar, se repartirán firmas, los diez primeros tendran un disco de Bob Marley, Uno de Ruben Blades y otro de Willie Colon....

lunes, septiembre 18, 2006

Gitanita..


Esta foto.....una Ro, ahí saliendo de la carpa, insultando a un Payo...

sábado, septiembre 16, 2006

Paseante eléctrico

Fue un viaje eléctrico en química congelada,
él, barbas ralas, panza de ballena y articulaciones de pelota de ping pong,
recetaba reflexiones y mensajes a lo Kung-Fu “no escribas lo que no sabes leer”, dijo
y sumergió las canas en chuflay.

Fue un viaje liviano con pensamientos místicos, con Kubrick Pavloviano en mis ojos
Alex y sus Druggos ahí tomando Moloko en la pantalla, mientras el viejo Ludwig en mute
él, calvo de dientes postizos, amigo de noches de averno gritaba su alegría:
“mi viejita se salvó, Dios me dio una señal”, decía fumando cigarro de canela y clavo de olor

Fue un viaje sereno en gotas de metanol en piel, en jarrita con hielo muerde garganta.
ella, camisa a cuadros, manos de lija y plata, cabello corto, geografía recta y menuda.
miraba desde el fondo, sumergiendo sus ojos cannabilicos en la cerveza
su sonrisa de espejo blanco, me regaló el baile tembloroso de piercings y viví...
“amo los perros, necesito coca no glucosa, ¿voy a una Rave, vienes? , dijo.


Químico, eléctrico, místico, sereno, anestesiado,
viaje en laberintos de asfalto negro
ella, revelando sonrisas a mi mirada vomitiva
él, hígado verde en esqueleto rojo, mirando por sus lentes cuadrados
Cocoroco, el Fin del Mundo, el Taxi blanco..

Fue un viaje lento, con sabor a Deja vú gastado y sin sorpresa
con cristales blancos trepando por las venas,
con guitarras furiosas del pasado,
fue un claro y líneal viaje

Cinco de la tarde y estoy seco,
con el paladar de lija, con las orbitas latiendo,
Hoy será un mal viaje, lo anuncian las hormigas en mi sangre.

jueves, septiembre 14, 2006

Losing my touch


Today I feel like Keith Richards falling down from an Coco palm, drunk, dizzy, happy...ahhhhhhhhhhh

Ain't it funny how things happen
Just as we think we've got it all straight
Everything seems to be moving forward
But instead we just sit around and wait
Seems things are in a lockdown
Nervous looks all around
Everyone is speaking in whispers
No one wants to make a sound
I'm losing my touch, yeah
Losing my touch
Losing my touch baby, way too much
Baby, get me out of here
It should be clear

Keep an eye on on your front door, baby
I'll be slipping in round the back
I just need a little, a little cab fare
And then I'll let you hit the sack'
Cause I'm losing my touch
Losing my touch
Yes I'm losing my touch way too much
Baby, get me out of hereIt should be clear, yes
I ain't going to keep it long, baby
But just long, long enough
I've got to pick up my passports
And I've got to get my stuff'
Cause I'm losing my touch
Just losing my touch, baby, baby, baby
I'm losing my touch way, way too much
Baby, get me out of here
Well it must be clear
Losing my touchYes I'm losing my touch
Yes I'm losing my touch way too much
Baby get me out of here
Keith Richards

martes, septiembre 12, 2006

Sin titulo 2

En verso eléctrico te resguardo
Duro delirio en manos de ansias tremens

lunes, septiembre 11, 2006

El Otro 11

Extracto del último discurso de Salvador Allende...(La Moneda, 11 de Septiembre, 1973)

"Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡No voy a renunciar!Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
La historia es nuestra y la hacen los pueblos.Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha.
Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria.El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.Trabajadores de mi patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición."

Luego del discurso Allende, se suicidó, minutos antes Pinoche decía:

"Rendición incondicional y nada de parlamentar, se le mantiene a Allende el ofrecimiento de sacarlo del país, pero el avión se cae viejo cuando vaya volando"

Ante la información de que Allende, no renunciaría y estaría dispuesto a matarse Pinochet responde: "esas son novelas no más, ese hueón no se dispara ni una pastilla de goma"


Si están interesados en archivos de audio del golpe entren acá:

http://docs.tercera.cl/especiales/2003/11-septiembre/multimedia.htm

domingo, septiembre 10, 2006

Crónicas de a pie (Lidia)

Al final del empedrado, detrás del letrero de Prohivido horinar y hechar basura, las antenas, alineadas como espinas que coronan La Ceja, velan su suero. A la izquierda, una cuadra de cemento rojo lleno de cicatrices sirve de alfombra al numero 1000, vecino del portón negro numero 7 y la puerta de dragón blanco de la casa 100. De ladrillo, cuatro pisos y terraza con puerta de venesta mirando al vacío. En la planta baja, a la izquierda, una pequeña ventana cubierta con un visillo de flores: es el cuarto de Lidia.
En una esquina, un catre oxidado pintado de blanco descansa su espalda temblorosa. Una virgen de yeso hace guardia junto a una imagen del Santo Negro. Ella, quinta hija de la familia Sánchez, dientes filudos de roedor, muerde y araña las paredes de la esquina húmeda de su encierro. Sus hermanos, dos notarios, un prestamista y un abogado, tienen ojos de vidrio y panza cervecera. Le alquilan el cuarto del sótano y juegan al cacho su muerte. Le apagan la luz a las ocho para que la oscuridad la adormezca. No les gusta que haga ruido, que muerda con sus dientes sus vasos de cerveza, se han cansado de repetirle que no huela el lechón que cocinan el domingo. Ella sólo ríe, desde que su padre ha muerto la tienen de escombro, le han puesto tres demandas en los juzgados porque quieren quitarle su parte de la casa. Con chicanerias han horinado sus recuerdos y le han dicho que la van a meter presa.
De noche, cuenta días en el calendario Good Year que le ha regalado el vecino. Con telitas de lino le ha hecho un traje “tapa siliconas” a la chica de la foto y le ha pintado rozones en su cabello de propaganda de Wella. Cuenta minutos hacia atrás y luego dormida camina en risas de la mano del Pepe. Ese hábil panadero que sólo quiso amasarla y la dejé por la vecina que le dio tres hijos, ésa que ahora duerme en la cancha de Cotahuma, en la misma esquina que el artillero de su primo y que entre misil y misil insulta a la Lidia cuando baja a comprar pan.
Despierta temprano, con jarrito verde se moja el cabello, cepilla el diente filudo y con hilo rojo limpia sus encías. Pétalos de rosa flotan en el agua de vainilla. Tímida moja su piel detrás del clavo de olor en sus orejas. El traje sastre café, ése que usa de lunes a lunes, la mira alegre en las mañanas. Sus zapatos negros con seis huecos, como puertitas, dejan ver la media nylon “aprieta várices”, no tienen huatos, los usa para colgar la cortina y el espejo.
Escapa en silencio a las siete cada día, cuando los candados chinos de la reja caen y su hermano mayor le grita: ¡Andate! Ahí donde termina el empedrado con la sombra de las antenas escoltando su espalda. Baja. De día es contadora en librería importante, no entiende cómo llegó ahí, cuenta libros y pone precios caros. Lee de reojo, con mancha de la gotita en el vidrio izquierdo, la novela del Lechin. Oculta sus cachetes que se ponen rojos, sus manos goteando sudor ansioso en sus piernas. Cuando escucha a alguien, esconde el libro y bucea en sus facturas, pensando en el panadero que quería hacer tortas con sus pechos.
Sus hermanos le han dicho que tiene que irse, que necesitan el cuarto, no tienen dónde guardar sus papeles, dicen. Les molesta que sus dientes muerdan las paredes, que llora como sonsa y ha fregado el piso. Tiene treinta días para salir y debe tres meses.
Anoche se pintó las uñas y bajó en “mini” rojo, asiento de adelante, arropando su metro y medio con falda bien planchada y manos olor vainilla. La han invitado a una fiesta de la oficina, porque de rebote escuchó y no les quedó otra. Su mano temblorosa agarra el vaso, toma cóctel de piña, come lechón y sentada en una esquina deja que sus pies bailen saya mirando a los jóvenes alegres emborracharse.
El traje sastre se ha manchado con vino y su llanto tiene sabor a ron. Esa noche se ha olvidado de mirar el almanaque y contar para atrás, ha reído y el Pepe la ha extrañado. Esa noche no le han gritado.
De día es contadora, baja la calle, ahí donde termina el empedrado, lee su libro del Lechin, se seca las manos en la falda y, de rato en rato, toma agua, ordena facturas, pone precios y mira al suelo. En treinta días tiene que irse de la casa.

La Prensa, 10 de septiembre, 2006

viernes, septiembre 08, 2006

....¿Qué ves?



¿Qué ves, qué ves cuándo me ves, cuándo la mentira es la verdad?
...Una Huari fría, la huella de tus labios en el vidrio, un libro viejo, sol, tábaco....¡qué ganas de ser viento!

miércoles, septiembre 06, 2006

Llorona


Yo soy como el chile verde llorona picante pero sabroso, la lengua me dice voces que callan y calman tantos temblores, tapame con tu reboso llorona y llevame al río...
La llave esconde la puerta, de la casa que esconde la vela. Te busco y no recuerdo, si ya te he dado la vida llorona, ¿qué más quieres?, ¡¿quieres más?!.
No encuentro, la caja negra que guarda sus llantos y voz trémula. La llave que no abre la puerta me dice que aún mi voz esta seca. No encuentro, la puerta, que lleva a la luz, que ilumina la vela, que despierta a las palabras de las hojas del libro.
No encuentro, la luz, las pastillas, el agua. Apago estos pensamientos en calidoscopio y duermo. Los duendes escuchan el temblor de mis manos y jalan mis uñas. Mañana será otro día, encontraré la llave, la caja negra y tus gritos llorona.

domingo, agosto 27, 2006

Crónicas de a Pie (Al Chicho)

Al Chicho lo conocí hace tiempo, cabello corto y sonrisas traviesas alumbraban su larga nariz. Tenía unos quince, acompañaba a vender en el puesto de la esquina a Felipa, su madre, a quien le decían La Pipa. Ella tenía las iniciales del marido en oro, en un diente, recordándole su amor de mantis al borracho que le ayudó a traer al Chicho y que luego por su botella no se enteró de sus desvelos, los pañales sucios y de cómo sudando fue haciendo plata sola.
Empezó vendiendo en la puerta del boliche. Ahora que dicen que es rica, él la busca, para pedirle unos pesos, y el diente de oro lo saca tostando. Las malas lenguas dicen que La Pipa es traficante, aunque pocos saben cómo pedir para que el chocolate se vuelva “polvo blanco” o el chicle, “estaño dulzón”. Sólo ves la cola de autos, su voz metiche piropea changos y el diente de oro saluda a una chica mientras le vende agua para la dieta.
Dicen que robaba chicles y se iba al cerro a fumar con los cuates. Parece que se fue quemando, sus pulmones se tiñeron de verde y sus dientes se perforaron en esa pasta como macilla. La Pipa se farreaba los domingos, con el del radio taxi rojo, de borracha se acordaba de su hijo, le decía que lo quería harto y su diente le lloraba cerveza en el hombro mientras le daba para más chicles. Ahora él lava autos, frente a la iglesia de cemento y Cristo sin cruz. Juega pesca-pesca con el choco vende flores y en la tarde se sienta en la acera a espiar de reojo los calzones sucios de las malabaristas y contarse a sí mismo sus travesuras, mientras abrazándose se mece.
Ha conocido el cartón que le sirve para sentarse y jugar a los abrazos con la choca gitana, esa que La Pipa cuida y nadie sabe por qué. Dice que su cartón se lo ha robado ella para cambiar el pañal a su guagua, detrás del quiosco, mientras lo putea, como si fuera cigüeña voladora, si alas no tengo, sólo te he hecho cosquillas, le ha dicho y se ha reído, luego la choca lo ha sacado tostando.
Caminaba idea y vuelta buscando, con sus kitis reilones, mancha viva en carne viva. Antes que se arranque el cuerpo, lo he visto caminando por los barrios “jai”, ésos que inflan el pecho por sus escaparates y cafés. Hoy ya no están la gitana ni el choco come flores, lo han dejado y él anda escapando de La Pipa, porque si lo encuentra, a sopapos lo va a besar. Ella sigue mala, dice, aunque ahora tiene sombrero de tela fina y tres terrenos, es dueña de edificios en San Miguel cuentan. Le gusta apoyar su cabeza en el vidrio de la peluquería “Glamour” y reírse en el espejo, sacándoles la lengua a las chicas. Loco de mierda, le dicen. Y corre.
Ayer me encontré con él, cuando con mis llantos de almohada caliente caminaba tempranito. Miraba sonsas penas en el piso y me topé con sus zapatos sonrientes. El sol de invierno rebotaba en su frente, estaba arrodillado en mitad de la acera al frente de un café, y sus brazos cruzados dentro de la chompa temblaban con furia. Sereno recitaba algún mantra, algún rosario, quién sabe. Perseguía ángeles, cagando de frío y tistapi, orando en silencio se ha quedado. Nadie lo ha mirado, pocos caminan por estos cafés a las ocho, en silencio sus ojos han pedido y en persignadas compulsivas una lágrima gris le ha bajado.
Me mira y no se acuerda, estos años fumándose la calle lo han golpeado y no dice nada. De pronto el árabe del café con un baldazo de agua fría, como ha perros nos saca de la contemplación. El agua salpicó la culpa y mis zapatos lustrados, el Chicho ha corrido asustado y yo lo he reñido por manchar mi saco.

La Prensa, Domingo 27 de agosto, 2006

lunes, agosto 21, 2006

No escribo

Sin decir nada,
tiembla el pulso en ampollas de furia
Palabras vedadas, tinta seca en bilis
No hay poesía en este grito.
No escribo, seco de angustia

Sin decir nada,
papel en blanco de nausea
Reflejo pálido, burdo lienzo escupe risas
No hay poesía en esta vigilia
No escribo, mudo de cantos

Negro,
pálido,
en tufo a moho,
seco de poemas

jueves, agosto 17, 2006

A dos días...

Federico García Lorca (5/06/1898- 19/08/1936)
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.
(Poema Doble del Lago Eden, Federico García Lorca)

miércoles, agosto 16, 2006

---Lo más bonito y...."

Niña flaca con lentes, botas en punta, piernas juguetonas en la fila 18 asiento 3, respiros ansiosos, coca cola light. Gordito de ojos de canica fila 17 asiento 4, pupilas saltarinas en el cuello de rubia. La flaca, no intuye el respirar en cada cambio de plano.

Los cambios de ritmo no se basan en un guión, están supeditados al lente, a sus desenfoques caprichosos, zooms ansiosos, temblores convulsionantes y cambios de plano más rapidos que mano de mago, luego del mareo inicial, el cerebro se asienta y entra en ritmo.

Música “mi dolor” cómplice, contagia la imagen, se nutre de ella, de su melancolía aglutinante, aplastante, flota, envuelve. Color tenue, azules, grises, sepia. Palidez como en los sueños del personaje que no habla. El puente que vuela y decides nomás cruzarlo con la maleta al hombro. El silencio contundente, la risa egoísta, los sueños de niña migrante, nietos de la dictadura, hijos de la democracia, vacios, opas, melancólicos . Camila, clara, contundente, cuerpo que construye el guión de sus palabras, caminata nocturna, violación anticipada, giro de tuerca, control, ganas de mear, seducción y miedo, miedo en la cara en las manos que quieren comerla a arañazos.

Lluvia en calamina, cerebro mareado, intensidad de imágenes, el auto, el skater, el tobillo con esclava, las narices aplastadas en un beso, mujer de negro en avenida solitaria, nubes, cuerpos tambaleantes, miradas al vacío, ¡que carajo le digo! besos, gritos, masturbación ¿de qué color son tus sueños?.

Más tarde la Ceci. Velas, miradas, dientes de choclo maduro, abrazo, sueños gastados y antiguos, cuencas de la india, cuello vestido de negro, pañoleta y palito chino en el cabello...Frida paceña. Se sienta en el suelo, bebe té, se pone una chamarra de alpinista francesa y me lleva a su proyecto, ese de comerse la cordillera con cámara al casco.

Camina, de la chimenea a la silla, del sillón a mis pies. Me cuenta de "La Fabrica", de que “Lo más bonito” se va a Cannes, de "La llamita" del Bellot que estrenan pronto. Ríe, me encuesta, seductora, hebefrénica, está gorda, se come las uñas. Bruxomana,vegetariana, me lleva al mundo del color, al ritmo de la peli ,desde su voz. “no se que le pasa al sonido del cine a 3,600 metros me dice”, sutil excusa, en sus labios, desde su magia, es tolerable. Me habla del color, del ritmo de la peli, del guión improvisado, del cadáver exquisitoa lo cochabambino en 35 mm . “Volvela a ver me dice, llevá zanahorias, córtalas en pedacitos, y cómelas de a poquito, el color y la imagen serán diferentes, sólo en el 6 de agosto se puede. Disculpá una pregunta antes de irte ¿cuántos bostezos tuviste en el cine?

http://www.mostbeautifulfilm.com/

martes, agosto 15, 2006

Kill Gil.....

Charly, nos sorprende con su compulsiva adicción a quemarse las neurones aspirando notas, con eso de no parar de hacer música y crear y crear, aunque tenga los dedos retorcidos como su cuerpo, no para de saltar del piano a la guitarra. Nos regala ahora este nuevo disco, una obra aparentemente creativa, más conceptual que el Rock and Roll y Yo, según el dice algo entre clicks modernos y la hija de la lagrima, habrá que escucharlo y beberlo enterito y sin coca cola....ya lo espero......

Les paso un extracto de una entrevista del Clarin, para la nota completa pinchen acá: http://www.clarin.com/diario/2006/08/11/espectaculos/c-01250417.htm

Aparece Charly, se sienta en el sofá, no pronuncia palabra y, sobre el cartón de la tapa de un viejo long play, escribe: "Dicen que estoy loco, haga lo que haga". Tan en silencio como llegó, se levanta y vuelve a la habitación y a sus instrumentos. La frase, que escribió con un marcador negro de trazo grueso, no es de él. Es el primer verso del "Watching the Wheels" ("Mirando las ruedas"), del disco "Doble fantasía" de John Lennon. Esta versión de "Mirando las ruedas", que será parte del nuevo disco y que repite obsesivamente, es en realidad una recreación. Empieza con un charango y la música de "El cóndor pasa", versión Simon & Garfunkel. La canta parte en inglés y parte en español, y también alterna la traducción literal con versos de su cosecha. -

Hablá vos de tu disco. -

Se llama "Kill Gil" y, entre paréntesis, "un disco que se ve". Pretende ser un disco que uno pone en DVD, pero sin ser DVD, porque no tiene 5.1. Solamente usaría el sistema DVD para que en la pantalla aparezcan las letras en varios idiomas, para que se pueda leer lo que yo canto. Algunas canciones las canto en inglés y otras en castellano. Digamos, lo que se ve en la pantalla sería un licuado de imágenes que tengo hace mil años en la cabeza, todas ellas con el menor respeto hacia el cine.

- Mientras la mayoría de los músicos sacan un disco, lo promocionan con un par de conciertos, salen de gira y luego se tiran a retozar, García toca y toca todo el tiempo. En su casa, en casa de otro, en bares minúsculos, en teatros, en estadios. No puede parar. Y ahora que tiene el teclado y la guitarra, los instrumentos funcionan como un imán que lo atrae irremediablemente. Entonces para de hablar abruptamente y toca. Y canta uno de los temas de "Kill Gil". Lo canta entero, pero aquí va una parte de la letra, porque no cabe deschavarla entera:

"Cerrando la cortina mantenemos la ilusión
Y cada vez que el canillita trae noticias del final
parece figurar que sólo por amor nadie vende diarios"

Seguimos hablando del disco.

-Empieza con la flauta de Kung Fu (en realidad, la del personaje de Davida Carradine en "Kill Bill II", de Quentin Tarantino). Es en la parte que le cuenta a la chica (Uma Thurman), que hace no sé cuantos años, en China, un monje estaba contemplando algo. Y pasó otro monje que ni lo saludó. Entonces, el que estaba contemplando terminó matando como a cincuenta monjes. La primera "Kill Bill" me causó gracia, y pensé en hacer algo mejor que Tarantino. Pero no una película, porque me di cuenta de que no me gusta filmarlas.

La música es mover cosas. Y según religiones como la católica, puede derribar muros. Y algunas notas te pueden hacer vomitar. "Kill Gil" vendría a ser un poco la forma de eliminar giles por un lenguaje que no conocen: la música, el sonido. Mirá lo que está pasando ahora con lo que se supone que es música. Los ringtones, men. Imaginate, yo prefiero un ruido a un ringtone. La música afecta como te afecta ver el holocausto. Lo que pasa es que no te das cuenta, porque no le das pelota. Pero los animales no son así. Estoy investigando para hacer música debajo del agua. Si sumergís la música que componés en el aire, suena totalmente distorsionada, es otra cosa... pero llega más lejos. Yo quiero alertar a través de las sensaciones que provoca mi música y el acompañamiento literario que tienen. Me gustaría que, al que la escucha, se le abra esa puerta que tiene diseñada, y que no usa.

-¿Qué característica tiene la música de "Kill Gil" que te hacepensar que podés lograr eso? -

Este disco está en la, que es el tono universal. Y creo que tiene que ver con que uno se siente bien cuando está en un lugar donde las cosas ronrronean a su gusto. Ahora se le da una gran importancia al olfato, al gusto, al look de un plato de comida. Pero al oído, por suerte para mí, nadie le da bola. Esa es una ventaja que yo tengo, y que quiero usar de la mejor manera, para avivar giles.

-Lo de mezclar letras en castellano y en inglés, ¿que intención persigue?

-Estuve en los premios Grammy latinos y me dio vergüenza. Me pareció que tratan al latino como si fueran la puerta de servicio. Pero como hay millones de mexicanos y de colombianos y de bla bla en Los Angeles, les dan premios. Pero el rock no tiene nada que ver con eso. Yo quiero competir con los Rolling Stones. Eso es rock. Y el rock nacional... Nació con Los Gatos, después vino Almendra, Manal y al final apareció Sui Generis, que fue el que sacó el corcho y logró que explotara todo.

De ahí en más, lo que pasó y sigue pasando es un delirio. Latin no more. Compará los grupos que te nombré con los que tocan ahora. Frena la charla, y se pone a tocar en la guitarra un nuevo rock en el que la letra, entre otras cosas, repite obsesivamente: Yo quiero, yo quiero, yo quiero tu corazón yo quiero

¿Cuáles son hoy tus enemigos? Se queda pensando y demora en contestar. Hasta que se larga: -Mi familia, mis amigos y los productores, en ese orden .

-¿Tu familia es tu principal enemigo? -

A mí me internaron dos veces. Me pegaron, me inyectaron de todo, me hicieron mierda. Eso lo hace un enemigo, y mi vieja fue la que aceptó y promovió todo. Entonces, qué querés que te diga, men. Yo elegí una vida y ellos no me dejan vivirla. Cualquiera deja la cocaína. Dice chau, y listo. Pero no es una cuestión de droga. La persecución viene de antes. En la dictadura, por ejemplo. Yo era izquierdista y para ellos estaba mal. Estuve en el Partido Comunista Revolucionario y no se lo bancaban. Todo esto es persecución y viene de lejos. Son cosas que no se olvidan, que no se perdonan, que te marcan, y te marcan mal. Los que me persiguen son enemigos. Pero, bueno, soy la prueba de que esta vida es posible.

-¿Y tu hijo? -El ya dijo que me ama.

-¿Cómo se entiende que tus amigos sean también enemigos?

-Es que ahora ya no se usan uniformes, todos andan camuflados, no sabés quién es quién. Tengo amigos, o algo que se podría llamar así. Pero... Mirá, para mí, lo mejor es el fan, no porque te idolatra, sino porque te acepta tal cual sos. Lo de los productores no necesita explicación. El ya la resumió hace mucho en una frase. "El auto de los productores está tapizado con la piel de los músicos".

Tiempo de volver a tocar un tema. Una balada bien García. Empieza:

Hey, hey no me mires desde el puente
hey, ya volverás a mí hey,
nuestro amor es diferente hey,
ya volverás a mí

Frena abruptamente, y en tono confesional, serio, dice: "Este disco está entre 'Clics modernos' y 'La hija de la lágrima'". Hay que interpretarlo como que tiene la convicción de que está por sacar algo de su mejor cosecha. Cuenta que uno de los temas lo hizo para el padre. Se llama "Mundo B", cuyo primer verso es:

"El es un hombre que hizo bien"

Ya son casi las cuatro de la madrugada. Sigue la charla y sigue la música. En broma o en serio, quién lo sabe, tira: "Me voy a morir este año".

-¿Pensás tirarte de un piso 30?

-No, eso no fue para matarme. Cuando era chiquito tenía una pileta, y ponía una escalera en el borde para tirarme desde lo más alto. También me zambullía desde un molino de viento a un tanque australiano. Tengo mucha práctica en eso. En Mendoza no me quise matar. No te confundas, sé lo que hago, no soy un boludo.

lunes, agosto 14, 2006

Al Jaime...vivir no es necesario, navegar es necesario

Visito tu noche al caminar
Camino mi muerte al visitar


Recuerdo los 10 años de tu muerte, el homenaje era pequeño y sentido, unos amigos habían puesto en escena un fragmento de una de tus piezas teatrales, publicado en la revista hipotesis. Estaban los de siempre, los pocos de siempre.

Recuerdo el año de tu muerte, había empezado a leer el Felipe el cuál estaba celosamente resguardado en la bibliotéca de un tío falangista, el mismo que te invitó a una de esas guitarreadas desafinadas a las que los viejos me obligaban a ir por que no tenían con quien dejarme. Recuerdo de reojo la imagen de tu rasputinesca barba y tus lentes, reflejandome en esos mis 13 años.

Veínte años después de tu noche, camino las calles de una La Paz más caótica que la que conociste, y me quedo a la madrugada en la recurrente charla sobre tus versos, en una de esas bodegas post modernas de hoy.

Un seco de agua de sal a tu nombre, con júbilo a tu muerte tan viva y este poema que por ahí duerme a tu nombre.

Sombra del poeta, en humedad cansina
palabras secas que al tacto brotan
líneas vivas en el beber del viento

Sombra de bodega, éter oscuro
te mantengo quieta en mis silencios
te resguardo pura en mil venenos

Línea de la pluma dura del escriba
bisturí que anuda con soltura la noche
vida en cada espacio de pared y huerto
vida en cada cuerpo de ciudad y altura

Imagen de desvelos en pupilas secas
palabras que mueren el tacto a su memoria
solemnidad acompañada,
paseante de mesas y palpitos colgados

Noche, distancia recorrida
devuelve a la ciudad su angustia
Devela sus caricias en fosa dura
ciudad de cobre, mestiza y lluvia
piel que encumbra cada rasgo crudo.

domingo, agosto 13, 2006

Crónicas de a Pie (Crónica de un Libro Libre)

“Canción de la esperanza en el camino inútil de mi vida, tus manos cruzan como dos alas cargadas de ternura.". (Poema Tus Manos, Yolanda Bedregal)

Volvió a ocurrir, esta vez fue el 6 de Agosto, cuando todo el mundo andaba pensando en la Constituyente y en el discurso del Presidente, uno que otro raro intentó llenar la ciudad de libros, regalar alguno, así lindo, así viejito. Volvió a pasar pero esta vez no me tocó, sólo recordé la vez que volé. Guardaba empolvado y tranquilo unos poemas de la Yolanda, acariciando a las arañas y piojitos del desván, jugando a las escondidas con algún cuento negro del Cerruto. No tenía idea, de donde iba, la verdad no tenía idea.

Recuerdo cuando salí de casa, hace más de diez meses, me dolió cada página, me rompí hasta la última letra, después que confiado me lancé a volar ese domingo y sólo recibí un duro porrazo en una banca de El Prado y esperé y esperé por horas hasta que él llegó y culposamente me guardo en su caja. Salí temprano aquel día, de mi estante de venesta crocante y mecedora, listo a conocer otros ojos, mirar otros cuerpos. Pasé toda la noche pintando mis letras de un negro vivo, peinando con paciencia cada estrofa, bañándome en la poesía, de otros libros, recogiendo todos los mensajes que pude para llevarlos a volar por mi ciudad.

Hoy me hace frío, los versos de la calle no son dulces, estoy rodeado de poemas secos y rojos, de esos que pinchan y empañan mis elaborados cuartetos. Mis hojas agarraron un amarillo de invierno, más duro más real. Hoy tengo la piel partida y mis letras se acostumbraron al humo de la yerba y el aroma del thiner. Tengo hambre, tengo ganas de reír, pero estoy en esta caja, lejos del tufo del Sáenz, las miradas de La Maga, del loco del Girondo, lejos e impregnado de betún.

Esto de volar no era como pensaba, él me tiente gran parte del día en un cajón, pero estoy libre. Me gusta, sobre todo el sol del mediodía, cuando sus manos en betún me cargan de ternura y calientan mis páginas. Le cuesta aún caminar por mis letras, piensa que son espinas y se avergüenza, mi poesía trata de decirle que se quite el pasamontañas, que vuele a otros vientos y sólo mira con ojos secos, es inevitable, el frío y la bronca no conocen de bálsamos endecasílabos.
Hoy comparto sus horas, buscando zapatos y cuando todos se han ido, jugamos a encontrar poesías. Mi dueño no tiene internet, no entra a los círculos literarios, no se enteró que el 6 de Agosto, volaron otra vez libros, bien por mí, sigo en mi caja. Sí algún día me encuentras tócame sin miedo, que el betún es hoy mi esencia. Mientras tanto pasa la voz a quien veas que otra vez los libros quieren inundar la ciudad, llenar cada cajón de zapatos, cada mochila y pintar en libertad la poesía de nuestras calle, sintiendo otra vez el viento en sus hojas.
La Prensa, Domingo 13 de agosto 2006

jueves, agosto 10, 2006

Labios


Es la contundencia de tu sangre la que tiembla tibia en tus labios
Una vez más reclamarás hacer puerto en mi turbio mar…¿y yo?
nuevamente te dejaré entrar

martes, agosto 08, 2006

Estas paredes.......

Los demonios de estas paredes tienen los píes fríos y escupen gritos. Me lanzan azufre verde, camuflado en pisaditas de perro azul, en elefantes y ositos verdes caminando en la ventana. Los fantasmas de este encierro son un hielo ácido que muerde omoplatos, tuerce tobillos y sin embargo los alimento, los disfruto.

Redes de seda, de esa babosa, tranparente, que puebla cornisas vigila mis púpilas mudas y turbias. Mantis de hilo rodando por el piso y una enredadera rebelde partiendo la pared, me gritan que el tiempo no ha muerto. Aromas grises juegan con mi espalda, en cloaca de vómito, esa que parece salir del inodoro cada vez que vuelvo a pensarla .

Flashes, de accidentes, arañazos, mordiscos, patadas, gritos y flemas, vuelan crepusculares por las paredes, tinta negra sin embargo muerde cada espacio. Me refugio en un estertor mustió que se tiñe de miel cuando mi memoria celebra el ansia de sus besos.

El maligno mojó sus garras en las paredes llenas de moho de este puerco puerto. Lo sé y no me angustia, sus legiones rieron en su casquibana faz que hoy por hoy sólo devuelve el eco de antiguos agravios.

Si, los demonios de las paredes tienen los pies secos y vomitan gritos y a mi que mierda me importa, es mi techo y sobre sus despojos levantaré mi historia.

martes, agosto 01, 2006

XLVIII

Pulso que se quiebra
pulso de lagrima
sangre que se pierde
rojo en pasto negro
Pulso carcomido, dolor viejo
tinta que desangra
pulso en savia viva,
pulso en rojos gritos
Pulso de infierno, llagas en rima
pulso de calles y río
roto en cada gota de verso
rojo con el tacto mal bebido
Pulso en pluma muerta

lunes, julio 31, 2006

Crónicas de a Pie (260)

Morenada mece dolores, esos de cabeza, de alma y pulso. ¡Cuate!, así le grita el del 230 al conductor que tiene chompa azul, mocasines café y un mostacho tímido y cantinflero, ése que se rebaja con moneda de veinte y lo diferencia del resto.¡Mañana, pasado, recordaremos el amor que se perdió! Parlante con matraca canta el estribillo de la canción, mientras la bocina acompasa la trompeta.
El viaje ha empezado, orejones abstenerse, sensibles no quejarse. Las curvas son necesarias, la carrera es por pasajeros, así que hay que parar nomás para levantar y ganarlo al 230.Cholita paceña, blusa naranja y saquito verde, con trenzas baila kullawa, acompaña su agudo grito que vocea la ruta a cuanta persona, árbol, perro y charco se encuentra en el camino. Es su función, no se cuestiona al Jefe, hay que vocear para recibir.
Habrá que saber de dónde viene la afición del conductor con el canario aquel de la Warner Brothers, con el Piolín que en diferentes posiciones decora el panel. Cuento quince diferentes, mientras un koala, pegado al vidrio con saliva cervecera, baila chocho una cuequita paceña.La gente mira, en silencio sabatino, las bolsas de mercado vacías me muestran su boca hambrienta y la gorra Mike del amigo de pupilas rojas no me saluda.
En silencio siguen el viaje, mirando de reojo mi mano peleando con la libreta en que escribo. La caja de cambios tiene un coqueto abrigo de piel gris con mechones colgando y su cabeza brillosa, muestra una abeja disecada dentro de la bola de vidrio, las alas bien separadas y los ojos apuntando siempre al norte. A la izquierda, debajo de la llave cuelga la cortaplumas pela-naranja que se mece ahora al ritmo de una saya.
La amiga voceadora acaba de colgar el celular y dar las instrucciones a su changa para el chairo del medio día y el jalón de orejas al chango para que haga sus tareas. Vuelve al trabajo, a la presión del Jefe que la mira de reojo por el retrovisor, ése que tiene dos dálmatas sonrientes pegados del espejo y que escoltan risueños a un Cristo con el corazón en la mano. Cada diez cuadras baja la tarifa y le gusta jugar de rato en rato con las hojas de los árboles.
Tres bombillas verdes colocadas paralelamente de manera equidistante salen de unos circulitos de goma y forman un cómodo respaldar de sillón para un letrero de cartulina negra, ése que de un lado dice UMSA y del otro CHASQUIPAMPA.
Ya por la gruta, voy pensando en la síntesis paceña de este minibús blanco que en sus esquinas lleva y trae vidas, y se ríen de su copia roja, ésa de la Corte. ¡Pasajes se van alistando, sueltito nomás!, el grito agudo me trae a la realidad y me deja una sentencia de vida y me deja pensando en la importancia de pagar a tiempo las deudas, de planificar los recursos con que se cuenta antes de iniciar un viaje, de que los avisos llegan nomás, cuando la voceadora inminente de tu vida, te anuncia el final de algún trayecto.
Le pago, me mira de reojo, entre cada bamboleo de trenza, con pupila de uva sonriente, mientras el viento de la ventana va dibujando la ruta en sus mejillas de piel joven en lija, que no piensan en Nivea y que empeñadas al viento no entienden esa frase gringa de que los cuarenta son los treinta de este siglo, ésa que escuche ahí entre risas en dos mujeres de botox en cachete antes de subirme al 260.

La Prensa, 30 de Julio 2006

lunes, julio 24, 2006

El Clan.....Chaqueo y Desiree......

Unas palabritas al Calero:

Tanto tiempo esperaste para lanzar tu peli y te mandas una obra mediocre de esas que presentan los alumnos de taller de cine. La idea interesante, el guión bien no más, la escenografía limitada, mucha venesta y paredes de cartón.
Lo mejor....la actuación de la changuita hija del milico, tiene potencial, la actuación de la gorda amante patética, peor que actriz de Thalia Producciones, sobreactuada con mocos de resfrío en vez de llanto. La Carolina Zabala, ahora Zaa, le puso feeling y chispa a su papel...
El sonido malo pero malo, con eco, distorsión, cambios de volumen, agudos saturando..malo, malo, Calero, calerito, tu que te jactas de tener un oido genial para el rock, te mandaste en tu peli, un sonido de esos de concierto roqueros de los 80 en el coliseo cerrado..malo, malo.
Tu peli me hizo recuerdo al producto boliviano de hace 20 años, que hay que lanzarlo por que es boliviano, aunque la calidad técnica sea pobre. Hubieras esperado un poco más viejo, por lo menos asegurarte que se escuche bien. Sí no me crees sentate en la fila 15 del lado derecho y trata de escuchar y disfrutar la peli, con la pantalla del 6 de agosto además transparente y que te muestra un andamio por detrás del ecrán.
PD: un aplauso a la alcaldía por comprarse el cine, ojala que cambien las butacas pronto
Unas palabritas a mi ciudad chaqueada lunes por la mañana:
Aire, ceniza, pulso plata, cuerpo en temblores negros.
mañana oscura, con sol acaramelado en chaqueos yungueños
Aire, pulmones trancados y codos secos.
Unas palabritas a la cruceñita de anoche:

Dice que Desirree (¿así se escribe? quedó entre las 10 mejores) lo que le dió el derecho a mostrarse en traje de baño, aunque no le dió parece el discurso para llegar a las cinco. En este siglo, todavía la mujer disfruta el circo de venderse como mercaencia, anoche no habia camellos por que cambiarlas, pero sí un panel de idiotas y ex misses que votaron y evaluaron el bisturí de algún cirugano y el supuesto estandard de belleza occidental.

Desiree, volverá contenta al haber quedado entre las 10 mejores piezas de carne femenína y la recibiran con pompas en Viru Viru, le haran un churrasquito con la comparsa y el cortejo actual, se comprará una camisa nueva para llevarla a pasear.

¿Cómo buscar igualdad de genero, respeto a la diversidad cultural asi?

miércoles, julio 19, 2006

A tu fuego...(¿cómo escribirte por encargo?)

¿Cómo escribirte por encargo, con latido tembloroso y pulso hecho cebolla; con los labios arañando esta pantalla? .Habrá que mirar el reflejo de tus pupilas, jugando en la memoria, encender la leña humedecida de tus risas y caminar tu imagen en rimas.

Recuerdo el primer encuentro con tu imagen, acariciada por las persianas de mi pecera. Tu silueta era frágil, aunque con una firmeza nunca vista, con una mirada de carbón encendido entibiando el pasillo. En esa evocación, vuelvo al golpeteo tibio de yemas que te dibujan con palabras y George Harrison en el parlante, me dice eso de Something in the way she moves, attract me likes no other… . Entonces de golpe nace este texto, con aires de crónica, de prosa, de pretensiones de lienzo, para volverse un juego de asociación libre, donde el personaje, ese que tanto te gusta y a la vez detestas, se desvanece y deja lugar al escriba del inconsciente.

Vuelvo a pensar en el ofrecimiento de dibujarte en una historia, ese que te hice mirando la luna mordida de invierno, arrogante incluso aventuré los tres capítulos de la historia. Vuelvo a la ruleta de palabras a tu nombre, esa que me rescata de vivir cristalizado en una realidad que rompe y no me gusta. Vos dirías tú ponés las palabra y yo el dibujo, aunque lo más probable es que no dirías nada, te quedarías en esa larga línea punteadas de tus pupilas a mis poros, celebrando eso de a tu lado no se que carajo pasa, solo me siento confortable numb, el resto…¿acaso importa el resto?.

Entonces nuevamente llega ese efecto extraño, el juego de luces que te produce el fuego y hace que tus venas latan, tibias. Me seduce, de forma salada, el hervor de tu sangre, ahí en tus brazos, allá en tu cuello firme, ese que lo rompes cada vez que quieres, o que escuchas algo que mueve las cosas que te gusta dejar bien sepultadas. Ocurre que te escucho, por la ebullición mágica de las flamas, por el bailoteo de duendes verdes de la chimenea a tus pulmones y me conecto con tu sombra, contorno inerte que te devuelve el fuego, ese que no se toca, pero que regala sonrisas adormecidas por el humo, aquel que viene en latita de te jazmín y que tanto nos gusta.

Ahí te retengo, en la flexión de bisagras tibias, esa que te otorga la posición exacta entre el arco de la espalda, las caderas y la leña; surges violenta, con ese aire de conjuro, con la firmeza que por estos días falta en mi presente. Me permites ser testigo de tu mantra, de como Eros te abraza en ese baile seco, tan tuyo, tan rojo y que surge en tus mejillas, como soles que latiendo se pierden en el ritmo de la música, dando paso al coqueteo estéril de tu cabello con las velas.

Te devuelvo, a esta realidad, de aires secos y bleu de mer en nuestro cielo ansioso de verano y creo palpar el calor de tu cuello, ese que se enterca con frecuencia, que juega a nuditos de marinero en su tensión y que habla lo que prefieres callar. Es en este instante, tan real que recuerdo tu aire de pitonisa acariciando de puntillas a la Velvet Underground, con saudade de romances de antaño, de líneas blancas en el vidrio y macoña en la playa.

Lo real, no es como lo imaginás, dijiste alguna tarde por ese portal irreal que te tiene colgada a mi pantalla y sin embargo te confieso que al verte de carne y hueso, me lanza un guiño tu silueta de musa adormilada y es inevitable no querer hacer puerto de tiempo en tiempo en tu alfombra. Dijiste también eso de que soy un libro abierto y que conocemos a las personas en el momento exacto; me cago de risa al recordar todo el tiempo que llené mis pulmones de cabalas y azares cósmicos, mientras Caetano canta..”non poso falar” en los parlantes.

De pronto me sacas con una llamada, de este jueguito de diván eléctrico y te entrego las coordenadas túristicas. Cuelgo y detengo el juego de pensarte con Burka, con un perfil de poros fríos, ahí con gotitas de jarrito arañando tu piel. Espanto tu cuerpo rebotando en esa camioneta azul y crece la evocación de tu imagen leyendo mis historias paceñas, así con ese arrastrar de erres tan cortaziano que te da los genes parisiens. Es acá que un sorbo de la maga, llena mi taza con reminiscencias a la rue du Cherche y le pongo tu nombre a esa otra flaca y te evoco en eso regalar cáscaras de plátano cual si fueran flores, en el coleccionar lánitas y piedras con la memoria perdida.

Sin embargo lo simple ha hablado, lo real muerde los sueños más que la magia las palabras, la maga está muerta y sólo quedan tus tonos líneales al otro lado. Lo práctico está dado, aunque luego en la despedida tu voz descienda en melodías tenues, lame versos, prende chispas .

Se que mirarte jugando con leña es invadir tu ritual y mandala y soy simplemente espectador de tu historia en estas tierras; para ser honesto, es tu fuego el que nace en palabras luego. Reina del fuego, te dije, en un arranque, de esos en que tu risa era más que cualquier presente, en que tu aura lo envolvía todo, cuando el algodón verde latía en tu pecho, mientras jugabas con el Jazz y Nina Simone arañaba mi inconciencia con esa versión tan Missisipi de ne me quitte pas, y tu te balanceabas serena, en la vigilia del fuego, desbordando palabras en los ojos, ronroneando gatunamente que escriba este texto.

Acá me tenés flaca, meses después de ese palpitar que produjo el Deja vu de mirarte por primera vez tomando la ensalada por asalto. Acá te retengo, clara y humana en mi fragilidad diaria, en este ficcionar el presente, con un alter ego de Croto o de Sade, al final poco importa cuando todavía me miro en tu fuego y me entrego a disolver nostalgias en el vino.

De tiempo en tiempo, un abrazo, un tacto serán importantes, para seguir calentando mis palabras en tu fuego, por hoy, la verdad no tengo ni puta idea de cómo celebrar tu reinado del fuego, aquel de la corona de versos que un sábado te dejé y que hoy late en tu sien y te da jaqueca.

Al final, talvez no quiero escribirte por encargo, tal vez prefiera la ironía pulsional, lo voyeur de verte con palabras y sentir a tu lado como tus pupilas besan el fuego, mientras tu silueta regala calor por ese salón hoy por hoy tan etno, tan pluricultural como tu sangre. Por el momento esta sal en mis ojos quiere un silencio acompasado, cierto tipo de tibieza en mi espalda, mientras juego con la leña, el fuego. Por estos días ando reclamando silencios quedos, esos que se sostienen mutuamente sin demandas, ni reproches, sin artificios ni lujos, simples, cargados de grosellas.

Al final sos la reina del fuego, esa posición fue dada por mis labios y a cambio me robaste la forma de sentir el tango, de leer poesía y sobre todo de calentar mis huesos en el frío, ¿era una por otra no? aunque nunca hubiera existido pacto previo. En todo caso, siempre podrás robarte el fuego, por último sos dueña de tu flama y podés hacer lo que querrás con la leña, ¿o no?.

lunes, julio 17, 2006

Crónicas de a Pie (Varada en La Paz)

Porteña, con la piel tornasol, un colmillo de mamut encogido en el lóbulo de la oreja izquierda. Las uñas grises, de niña que juega con tierra. Su piel no respira Channel, me sopla al oído el aroma a semáforo y humedad sin ducha. Cabello negro, sonrisa hipnótica, habla con un aire idealizado de respeto de la Bolivia del Evismo.
Conoció el yungueñito en aquel refugio para zombies y le encanta; las monedas del semáforo de la plaza Abaroa le dan para fideo, salsa de tomate y cóctel. Aquella noche, conjuraba el frío paceño mordiendo, como doberman, el puño de su chompa —sweter, diría ella—. Detrás de esas medias verdes, muy a lo guasón, y sus tenis rojos, se escondía una mirada que antes soñaba con comerse Sud América por tierra y, hoy por hoy, busca solamente unos pesos para seguir en pie. En aquel encuentro, era muy clara, muy líquida y cristalina para esta ciudad.
Un par de cejas gruesas, una sonrisa balanceando en su voz grave y mil pulseras en la muñeca son su carta de presentación. Veinte años, clase media, muy estilo Mafalda, de viejo que trabaja doce horas diarias, de sol a luna, para pagar la vacación familiar. Viajó a dedo, a conocer el país de los cambios, de los ideales de trasnoche.
Lo último que supieron era que se iba a Salta donde su prima. Llegó a Villazón en abril, con cien pesos argentinos y doscientos bolivianos para el bus, y la mochila cargada de hilos de esperanza. El cuento del tío es invento nuestro, los bolitas son un poco lentos así que no pasa nada, se dijo. Comió una milanesa en un boliche y en dos segundos le robaron pasaporte, hilos, agujas y todo.
La miro de reojo desde la esquina de la plaza, pasa el sombrero, recoge las monedas y se muerde la bronca porque unos malabaristas colombianos usan su sonrisa en diente rebelde. Necesita plata, ahorrar para volver a casa, al mar, ya que con esto del sol paceño, su piel de leche se está partiendo en mil.
Me contó esa noche su bronca con los paisas que se acaban la plata juntada en esa droga llamada Cristal, que también llegó a La Paz. Hace algo de teatro y escribe, le gusta mucho Girondo, lo leyó en el cole, dice que le cae mal La Maga de Rayuela porque le robó todas las ideas y eso de coleccionar lanitas. Quiere hacer cine, me confesó que La Paz le da frío, que la gente es malhumorada y tiene fiaca de todo, hasta de mirar con esperanza a su propio país.
Me miró y me dijo: Viste, acá me tenés, varada en La Paz, sin un mango, me gusta La Paz, pero el Cusco sigue pendiente y luego veré qué pasa, ¿pibe, no tenés unas monedas?. Me había puesto un jean sucio en aquel encuentro y traía una mirada roja y sequedad de cebada en el pecho; tomamos una jarra, intercambiamos miradas, no historias, ella volvió al semáforo, ¿yo? a lo de siempre.
Tres meses después, bajo en taxi por la Sánchez Lima, con aires de cambio en mi vida, con nostalgias y melancolías viejas volviendo a tocar la puerta. Me detiene el semáforo de la plaza, entre malabares y tragafuegos, la reconozco, sus ojos hoy perdieron algo, están inyectados de humo verde y sus mejillas partidas me sonríen. En lo que tarda en cambiar el semáforo escucho: ¿Caballero, no tendrá unas monedas?

La Prensa, 16 de Julio, 2006

viernes, julio 14, 2006

Cristalizado....(Partir c’est mourrir un peu)

El nudo ahogando los silencios,
Cristalizado.
Mirar de fuera, vigilia necesaria
Repetirse, en giros negros, en gritos mudos,
Asegurando los pies en un cuadradito de cemento

Cristalizado, en mute, con el llanto en off,
Negra nuevamente la espera, el conteo estéril de horas
Añoranzas secas, eco tieso, sin retorno

jueves, julio 13, 2006

327

....El llanto es nuestro desahogo, pensaba Delgado; pero es quizá imposible llorar por algo que jamás ha existido. Se llora por la perdida de un ser querido o su partida, pero cuando nos golpea un misterioso dolor y descubrimos que algo que no conocimos acaba de desaparecer, entonces el deseo de llorar estrangula nuestro corazón, en un momento de helado estupor. Y este es el momento en que sentimos un dolor misterioso, un dolor más bien corporal, y que sin embargo se sitúa en algún lugar desconocido y que duele en sí, como ajeno a la carne y al hueso, y que vuela en medio de nuestro vacío, en la oscuridad y el silencio en las entrañas".... (Jaime Sáenz, Felipe Delgado, pag 327)

miércoles, julio 12, 2006

Magic glue please!

I know that I have to fix my self, with some kind or magic glue. Probably
If I look well around, I will see your smile trying to paste my broken pieces.
However I know that to fix my soul today is harder than to broke my hope
When you try your best but you don't succeed
When you get what you want but not what you need
When you feel so tired but you can't sleep
Stuck in reverse.
And the tears come streaming down your face
When you lose something you can't replace
When you love someone but it goes to waste
Could it be worse?
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you
And high up above or down below
When you're too in love to let it go
But if you never try you'll never know
Just what you're worth
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you
Tears stream, down your face
When you lose something you cannot replace
Tears stream down your face
And I..
Tears stream, down your face
I promise you
I will learn from my mistakes
Tears stream down your face And I..
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you.

Nuevo ciclo

El eco...claro y fuerte de tus risas en mi pecho, tu abrazo, tu vuelvo plontro, tu manito, tus juegos, tus besos repartidos con la misma pureza a todos..
Te espero y estoy a tu lado, hoy y siempre...

viernes, julio 07, 2006

Rodeado por la noche

El cambio es oportunidad o amenaza, cuantas veces usé esa trillada frase en estúpidos seminarios de Recursos Humanos y la verdad ahora me parece tan hueca, tan vacía, cuando los cambios son ajenos a mi persona, cuando los motiva el egoismo y la ignorancia.
Despues de 556 días de haber recuperado, por efecto de la ley, el derecho de mi hija y mío a vernos, hoy fuerzas negras amenazan con separarnos de nuevo.
Es este el momento que la fortaleza debe salir del amor hacía ella, el momento que no puedo permitirme arrastras los pies con llanto y fracaso. Sé, lo tengo claro tengo que luchar, debo pelear, una vez más demostrar que no es una locura que mi hija estará mejor a mi lado. Aunque la ley no lo crea, aunque el machismo de esta sociedad, sin equidad de genero, juegue en mi contra, volveré a pelear.
Se que el cambio puede ser oportunidad, pero no me digan que sea más optimista, que vea lo bueno, no me digan, por que al menos hoy en este instante, tengo derecho a la tristeza, tengo derecho a ser rodeado por la noche. Mañana tendré fuerzas lo sé, de momento estoy hecho mierda. Al final para esto es el blogg también no...

Es cierto que hoy duerme tu esperanza
que en más de una noche lloras por embrujos
mientras me anticipo al juego y la risa

Es cierto el futuro de noche oscura
lejano día, en que tu miel y lluvia,
reclaman mojados, volver a ser parque,
caballo en la almohada, caricia de ombligo

Serán esos días igual que los otros
mi palabra de espera quien reclame clara
en mil líneas de verso y espuma
Serán, ten certeza, mientras vida corra
mis manos, mi vida, tuyas niña mía.

jueves, julio 06, 2006

.............

RAMONA ESCALERA DE PRUDENCIO
Falleció el 7-VI-1931
Pues el delirio que delira
no es la muerte, sino el
cuerpo que delira
Juan de la Cruz Oblitas

lunes, julio 03, 2006

Crónicas de a Pie (Café Complot)

Una mandolina de fondo, el plan de gobierno del MAS en la mesa del lado, escucha la discusión de unos políticos de provincia. Al fondo, cerca de la puerta de vidrio, un consultor explica, en computadora, a dos de chamarra el nuevo organigrama de una repartición del estado, tiene título en ingles y escudo de Bolivia al lado izquierdo. La palabra autonomía se escucha por todos los flancos y se confunde con Los Iracundos que ahora suenan en los parlantes.

Estoy en el Café Complot, el fantasma de Don Juan, respira con una brisa seca detrás mi hombro ¿Qué pensaría hoy de las teles colgadas transmitiendo TNT, mientras las fotos de La Paz, tratan de rescatar algo de antaño?. Había que venir a este lugar, así de noche, con libro al brazo, a escuchar que tienen que decir los espectros del 52, las palabras de aquella muerte que no muere, ahora que el nacionalismo del siglo XXI, se pinta de matices retro y el estado quiere engordar.
Exploro las miradas y me acogen paceños de bufanda y sombrero sobrevivientes en este lugar. Espero la taza de café y mi mirada se detiene en un caballero de lentes y brazo derecho ortopédico., tiene guante, para calentar la madera y su mano izquierda llena un crucigrama, es de frente amplia y el azar le dejo la mano que sujeta la pluma libre.

El techo sostiene una nube liviana y el aroma a tabaco negro todavía se abre campo entre perfumes Yanbal. El café ya no se destila en esa maquina roja con pinta de tractor, pero su sabor fuerte todavía acompaña las voces rumiantes de La Paz. Siento los latidos de la ciudad en pleno Obelisco y me pregunto si esta nube sostiene el aura de emblemáticos personajes del pasado, de esos que acalorados complotaron y fueron trazando la política del país.

Había que venir antes del domingo, a escuchar el eco de los que en sus puños delinearon la semilla de los cambios. Había que venir, a sentir el aroma trasnochado de nacionalismo en estas mesas y escribir, como presagio y conjuro, para entender el presente desde la memoria de la historia.

Los muertos pueblan estas mesas y convoco su palabra, tratando de escucharlos entre celulares y aromas light. El olor a complot del 45 ha mutado, la palabra revolución hoy tiene tintes desgastados. El piso con machimbre nuevo no esconde los arañazos de mocasines derechistas que se refugiaron al fondo, ni la lucha por democracia de los que hablaban bajito entre faroles con pinta de micrófono, cuando nuestro Obelisco usaba bigotes y gorra igual que él de Buenos Aires.

Este café es un hueco en la arteria paceña, una nube de tabaco que tranca su sangre y su pulso se siente en aquellos que velan siete sillas, respetando el silencio de quienes no están para el pucho y complot. Escucho las voces de la ciudad, esas del pasado, del aire desolado de otros inviernos y me mira Don Pepe, hombre de imagen de notario que se ha quedado solo. Su labio inferior se ha cristalizado en una mueca de mascara de moreno, me e ignora, luego se levanta y ceremoniosamente se va. La mesa queda vacía, sin la sombra de los espectros del pasado. Una entrevista al líder de antaño, sería necesaria, para ver que dice hoy que los constituyentes se venden como candidatos a alcalde pinta plazas.

Este lugar seguirá complotando, aunque no se si por cuanto tiempo sus fantasmas calentarán estas sillas. De momento saldré a esperar tiempos mejores para los que vengan e intuyendo la silueta del Illimani al final de la Camacho que todavía sigue con nieve.

La Prensa 2, Julio 2006

jueves, junio 29, 2006

Al final de cuentas...

Al final de cuentas, este es mi espacio, para ponerme en evidencia, para denunciar y denunciarme, para desvelar y desvelarme, para contar, para gritar, para reir y también dar pie a oscuros llantos, por último para hacer lo que me de la gana con él.

Al final de cuentas, en este lugar uno puedo hacer lo que quiera y de manera deliberada ponerse en evidencia, dar mensajes entre líneas, entre versos a musas de otros aires o tambíen develar los fantasmas y los muertos propios, mostrando hasta la última carta del mazo.

Al final de cuentas, este es un lugar en el que puedo hablar o simplemente no decir nada o por último recurrir como no lo hago muy seguido a la palabra de otros, a sus imágenes, a su poesía para decir lo que pasa con esto de estar vivo.

Al final de cuentas, habra que dejar de escribir para empezar a vivir, o seguir viviendo para poder escribir, cruel paradoja esta del poeta, que no puede dejar de ser palabra y prefiere el mundo que construye con ladrillos de verso al que pisa y, lo más duro, por más que lo trata no puede dejar de beber la vida.

Los dejo con Octavio Paz que dice en sus palabras lo que hoy mi pluma calla

Octavio Paz

Decir- Hacer

A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.

martes, junio 27, 2006

Match Point (La moral relativa)


"The man who said 'I'd rather be lucky than good’ saw deeply into life. People are afraid to face how great a part of life is dependent on luck. It's scary to think so much is out of one's control. There are moments in a match when the ball hits the top of the net and for a split second it can either go forward or fall back. With a little luck, it goes forward and you win…or maybe it doesn’t, and you lose.”

Anoche ví la última peli de Woody Allen y la verdad me encanto, es una de esas pelis en las que el guión te mantiene clavado al asiento y juega con los personajes con intensidad. Una de esas pelis que te muestra que no es necesario ver tetas o sangre a montones para mover emociones.

“Match Point” (http://www.matchpoint.dreamworks.com/main.html) es un drama sobre ambición y obsesión, de seducción de la riqueza y la disonante relación entre el amor y la pasión. La historia revela la gran parte que la suerte juega en los eventos de nuestra vida, menos de lo que pensamos está en realidad bajo nuestro control" .

De tiempo vi un Woody Allen fresco y Scarlet Johanson simplemente ¡magnifique!

lunes, junio 26, 2006

Duendes San Juaninos

...Tengo una pistola por si un día todo falla, y en vez de hacer la cola poder saltar la valla
pero no tengas miedo ahora no está cargada....

Cristina y los subterraneos, cantando eso de los mil pedazos cayendo por la habitación, de no querer volver del lado salvaje, evocando a Lou Reed. Ella con los ojos rojos de humo y con los pulmones temerosos y cancerígenos, me mira desde su absurdo y seductor silencio y me dice que la poesia desde hoy tendrá sólo mi nombre.
Morenada en los parlantes y concurso de tangas, la flaca mostrando que se rasuró y tiene un osito en su tanga celeste, ella, indicando que no se puso ninguna.
El gringo todo adormecido por el dulce de Tiquipaya, ahi, eclipsado por el fuego, mientras ella lo marea mostrándole como su ego, se ahoga en una copa de vodka con Red Bull
Yo, solamente floto en esta nube adormecida y voy sintiendo el sabor a huesos de su piel perdiendose en un abrazo mio. Sus manos que se mueren por trenzarse a las mías y sus neuronas tibias que se niegan a este baile horizontal, por eso de ¿cómo carajo hacemos para seguir siendo amigos, después?.
Luego, con el cielo amarillo, el teclado de aquel de mandibulas adormiladas y pupilas gritonas, juega con el blues paceño y el tango y nos congrega al ritual Say no More en las teclas.
Escucho los acordes del teclado evocando a Fito y me incorporo de golpe, para llegar al calor de la leña, a su piel enrojecida por el fuego. De pronto el viejo duende chapucero me pone zancadilla y me voy con todo sobre la mesa, mi rostro se sumerge en el vidrio y dos vasos detienen mis orbitas dejandome sendas marcas rojas que hoy laten violáceas.
El amanecer gris y ahumado me saluda, camino al cuarto lejano y caigo de bruces en el colchon de lata, vestido, abrazando el amuleto de Té Jazmín.
Despierto y la realidad golpea fría en mi espalda, el resto es lo de siempre angustia, articulaciones rígidas y bajón químico.
Después de todo, ya te lo dije, me sigue importando un pito que tengas los senos de pasas de higo y las nalgas de limón partido, el tema es que tu no quisiste darte cuenta, así que pena, penita pena, mejor sigo durmiendo que sigo adormecido

jueves, junio 22, 2006

Nobody Home

I've got a little black book with my poems
in I've got a bag with a toothbrush and a comb in
When I'm a good dog they sometimes throw me a bone in
I got elastic bands keeping my shoes on
Got those swollen hand blues.
Got thirteen channels of shit on the T.V. to choose from
I've got electric light And I've got second sight
I've got amazing powers of observation
And that is how I know
When I try to get through On the telephone to you
There'll be nobody home

I've got the obligatory Hendrix perm
And I've got the inevitable pinhole burns
All down the front of my favourite satin shirt
I've got nicotine stains on my fingers
I've got a silver spoon on a chain
I've got a grand piano to prop up my mortal remains
I've got wild staring eyes
I've got a strong urge to fly
But I've got nowhere to fly to
Ooooh Babe when I pick up the phone
There's still nobody home
I've got a pair of Gohills boots
And I've got fading roots.

martes, junio 20, 2006

Circunscripción 66 Candidato 99

En ritmo de saya:
Voy a mamar a la gente y sere constituyente
Quiero ser constituyente, aprobar pena de muerte
Quiero ser constituyente
En Sucre chupar como demente
Quiero ser constituyente, para mamar a la gente
Quiero ser constituyente, Quiero ser constituyente, Quiero ser.......

lunes, junio 19, 2006

Crónicas de a Pie (Nota a Encargo)

Escribir con ojos de barrio, con mirada de cámara criolla, es sin duda un desafío interesante. Esta fotografía saltará las fronteras imaginarias de mi ciudad que hoy respira cambio, esperanza y miedo. Pienso que color le pondré a mis palabras, con que gafas miraré mis calles, para que al otro lado de la cordillera, otros las beban sin tocarla.

La Paz, es lo más parecido a Buenos Aires, si llegas después de vivir un año en una Kabul bombardeada, me dijo una amiga porteña, nunca supe si fue halago o ironía. En todo caso, es una versión en miniatura de alguna gran ciudad y entraría enterita en un barrio del D. F. en México.

Con sus aires de metrópoli en maqueta deliberadamente mal armada, respira por su carnaval de colores, por su geografía a mano alzada. Parafraseando a Galeano, tiene mil de fueguitos que laten con vida propia en sus cerros, cuando la ves de noche, es como tener una constelación de vidas en tus manos. Vidas que hoy discuten, esto del “ser boliviano” en un país en tiempos del “Evismo”.

Sin embargo, no basta la postal de luciérnagas en sus cerros, es necesario mirarla de a pie, beber sus calles de a poquito. Empezando por esas de postal turística, por sus caóticos y mal olientes recovecos del centro que tanto gustan a los “gringos”. Esta ciudad jode, por lo seca, por lo alta, por lo rara y de a poco te va agarrando con ese su Ajayu, de sus contrastes, rostros y costumbres. Te irá atrapando, por sus callejuelas, sus malabaristas de semáforo, sus mimos de esquina, sus voceadores y poetas de ladera.

La Paz hoy sigue igual a la de antes, con la diferencia que las casitas que columpian temerosas en sus laderas, se pintaron de esperanza y los barrios ricos, ponen más ladrillos a sus trancas con temor y bronca.

La contradicción de estas calles toma carne en mis ojos y me sumerjo en la lógica del conflicto, en eso de parar el tráfico al medio día con carteles por que hay que protestar a favor o en contra. Si estaba claro, eso no iba a cambiar por una piel más oscura en La Silla, por un racismo hoy a la inversa.

Luego de seis meses de cambio de gobierno, las calles lucen igual, con el maquillaje más aymara pero igual. Los de abajo siguen abajo, sólo que con más esperanza que antes, los que engordaron sin asco todos estos años, ahí en silencio, se van dando modos para guardar su plata fuera. Los del medio, vivimos alimentando contradicciones, tratando de asimilar que hoy corbata a rayas no combina, con el estilo oficial de chompa y cuello liberando de nuditos al pensamiento.

Me río, de lo que infla el pecho el burguesito de izquierda, en esa reunión donde baladas de Silvio, matizan el Chivas en las rocas, al decir que voto por Evo y luego, al día siguiente, con su resaca de falsos ideales, insulta al taxista gritándole ¡indio de mierda!.

Metros abajo, al sur, la ciudad, no se escucha bien, molesta la copia barata de suburbio gringo, la música MTV en descapotables, no deja sentir el viento, solo el eco vacío de “chicos bien” en el auto del año del papá ayer ministro, hoy consultor.

Habrá que caminar ésta ciudad para entenderla, para ver sus grafittis en ingles en los barrios “jai”, para leer la poesía de Jóvenes del Alto que con orgullo se llaman “Los Nadies”, para escuchar a sus raperos con poesía descarnada, con hambre e incredulidad. Sea como sea, las calles de ésta ciudad irán cambiando, ya se nota en la bandera de de hartos cuadraditos de colores que hoy está en El Palacio, en la tele, en el atrio de de San Francisco que hoy anda más de moda. Aunque mueran más turistas atracados, aunque luego de Evo sea más fácil ubicar este país en el Google, la ciudad sigue rasgándose por sus esquinas frágiles y esto de ser pluricultural y originario, todavía nadie sabe bien como se come.

Revista Caras Chile, Mayo 2006
La Prensa, 18 de Junio 2006

sábado, junio 17, 2006

Cordobesa 6 AM

Quería ser el puño de tu chompa, pullover dirías vos, para sentir tus mordiscos desesperados conjurando el frío, la sed de tus labios palpitando. Te queda bien el verde limón cubriendo tus piernas y tus zapatos rojos, combinan de forma extraña con la pañoleta hindú que juega a ser falda. La madrugada paceña te parte el rostro, tus labios laten en púrpura pidiendo versos. Sos intensa flaca, te gusta trepar paredes y dormís con veinte tipos en un cuarto hediondo, cuidate y si algún día querés bañarte dejame ser agua por tus poros...

martes, junio 13, 2006

Ana

Cuidado con las miradas a trasluz
Con los brazos colgantes, babas de muerto
Cuidado con las piernas de arlequín
Con la seda rosa acariciando tu piel

Cuidado con volver y escarbar memorias
Cuidado por que estás muerta
Con esa risa tan firme no me tocas
Con ese eco penetrante no te bebo

Pero te invoco, te reconstruyo inerte
Con esa lengua de caracol, tragando mi garganta
Con tu bamboleo de matraca en pubis
Con tu complejo de pitón en la alfombra

Pero te veo, inevitable en la nicotina
Con las manos temblorosas en mi espalda
Te veo, con el vino bañando tus costillas
Con tu abrazo de calaca en mi piel de madrugada

Cuidado pese a todo, con tocar mi puerta
Con ahorcarme con tu tanga negra
Cuidad por que estas muerta
que tu lejanía fue un alivio y conjuro,
estas seca y es mejor.

lunes, junio 12, 2006

Dientes de gato


Las cuerdas de dientes de gato, rasgando tímpanos en una tarde seca, en un auto exilio imaginario. El aluvión de melodías revienta con dura estridencia en mi pulso, escribo mientras siento la angustia " in crecendo" por mis yemas, mi incoherencia en el ritmo agónico de acordes.

El escape se deja guiar por los acordes sincopados, el viaje es blanco y lineal hacia el encuentro con la certeza, esa que se asoma y acongoja. El viaje es corto y rápido no hay tiempo para pensar cambios de ritmo, sólo para esquivar el estruendo tembloroso en el pecho.
De pronto un golpe seco me detiene para decirme que la angustia no se marcha, que el fantasma corre más rápido que mis pasos tibios y el encuentro llegarán tarde o temprano al final del pentagrama.

La sien reventando en chorro rojo, perforada por la última gota de espera, la primigenita certeza. La fe luchó con sangre para ahuyentar espectros y todo fue dado, ahora calla el cuerpo. La sed y el ansia cesan, al final la carrera era una sola, tarde o temprano un golpe iba a terminar con todo.

Este texto es parte del proyecto "Sinestesias". Ilustración de Ada Esquirol Ríos(http://aguitafresca.blogspot.com) para el texto inspirado en la partitura N°1, interpretada por Ricardo Luna.

lunes, junio 05, 2006

Crónicas de a Pie (Todavía Fresquito)

Algunos nacen con la fecha de vencimiento escrita en la piedra con la que algún día tropezaran o en la bala que tal vez perfore su sien, otros como el Víctor Hugo nacen con la fecha tatuada en la nariz torcida y no escapan a su destino, más bien se mueren con las botas puestas, en la víspera que ellos mismos anticipan.

Al respecto, la otra noche el azar me invitó a bajar de El Prado en el asiento trasero de un trufi escuchando una conversación de negocios fúnebres entre una dama de negro y una señora gordita. La emisaria de negro persuadió a la mujer entrada en kilos y en angustia, durante el trayecto, sobre las ventajas post mortem de un nicho exclusivo. Ella, tímida, evaluó y, como buena esposa, convocó a la charla al marido muerto. La mujer de negro no escatimó en argumentos para hablarle de planes de pago, de los jardines del cementerio, de la agradable vista a la zona Sur y del privilegio de estar a minutos de El Alto por la nueva carretera.

Luego de un rato de plática, la cliente miró el reloj y bajó la vista, tal vez como una forma de evadir esta cita anticipada con la muerte, y sostuvo que debía hacer números primero. En cuanto al marido, dijo que le gustaría que disfrute de los jardines y que la espere con más calorcito que en el Cementerio General, empero, cree que esto será difícil porque le dijeron que todavía esta fresquito y hay que esperar un tiempo para cremarlo. La mujer de negro salió al paso de la objeción al indicar que sólo se trata de un trámite judicial, pero la cliente respondió, como mensaje indirecto al finado: “Estoy cansada de abogados en su nombre, no gracias, esperaré nomás que se seque un poco más”.

Al otro lado de la ciudad, otro viaje tiene lugar, la dama de negro nunca conoció el hígado seco que se vela en la Casa de la Cultura, no era potencial cliente. Descansa lejos de su noche en un salón, donde su gente no quiere o no se anima a entrar. El antropólogo duerme con almohada blanca, lejos del Bocaisapo y, esta vez, le tocó a él encontrarse con su hermana, como diría, aunque paradójicamente lejos de sus calles y con techo culto.La mujer de negro intercambia celulares con la gordita afligida, antes de que se pierda pensando en cuánto necesita para financiarse un pasto caliente y exclusivo.

En La Casa de la Cultura, los nardos y violetas camuflan el tufo de algunos, mientras que en la calle ladran los quiltros y secan los artigas a la salud del escritor, de ése que no ha mentido sobre su noche y sus gritos, porque al final ha sido uno con la noche.Me voy pensando en el egoísmo de dejar el ritual mortuorio a los que se queden y en que el Víctor Hugo tiene por fin un lugar acolchado y dudo que sea un mejor muerto que borracho. Al final de cuentas los huesos “fresquitos” del marido no entienden de un Penthouse cerca de Llojeta y huelen igual que los del Viscarra, quien sí tuvo suerte: “estará calientito” y sin olor a pis en el infierno, como siempre quiso.

La Prensa, 4 de Junio 2006

viernes, junio 02, 2006

Creatika 1

Un hombre parpadea en la pantalla, piensa en el color que usara del baldecito ese pinta tablitas, de pronto, sus ojos dejan de mirar y se tiñen de un fucsia chillon, apaga el monitor y compra un helado de canela.......

jueves, junio 01, 2006